Azúcar

El azúcar influye en el cerebro. Conoce el proceso

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«El consumo excesivo de azúcar puede tener efectos adictivos en el cerebro, pero una porción de torta de vez en cuando no hará daño».

El azúcar influye en el cerebro. Conoce el proceso.

Cuando comemos algo muy azucarado, no solo las papilas gustativas reciben la noticia.

«Imaginen galletas calientes y crocantes, caramelos crujientes, tortas suculentas y waffles apilados con helados. ¿Se les hace agua la boca? ¿Desean un postre? ¿Por qué?»

El azúcar influye en el cerebro: Una voz autorizada

De esta manera introduce el tema de cómo el azúcar afecta el cerebro la prestigiosa neurocientífica Nicoe,Avena.

Con un Ph-.D. en tal carrera y en Psicología por la Universidad de Princeton, en Estados Unidos, la profesional de la salud nos habla de un campo en el cual es una autoridad: la adicción a la comida.

«¿Qué ocurre en el cerebro para los alimentos dulces sean difíciles de resistir?», se pregunta la también autora de varios libres especializados.

el azúcar influye en el cerebro

«Azúcar es un término general que se usa para describir una clase de moléculas llamadas hidratos de carbono y se encuentra en una amplia variedad de comidas y bebidas!, dice en una conferencia para Ted-Ed.

La doctora señala que, en primer término, hay que mirar las etiquetas de los productos dulces que se compran: glucosa, fructosa, sacarosa, maltosa, lactosa, dextrosa y almidón.

«Todas son formas de azúcar».

El azúcar influye en el cerebro: Azúcar en todas partes

«Son de alta fructosa el jarabe de maíz, los jugos de fruta, el azúcar en crudo y la miel. Y el azúcar no solo está en dulces y postres: también se añade a la salsa de tomate, al yogurt, a la fruta disecada, a las aguas saborizadas o a las barras de granola», manifiesta.

Como el azúcar está por todas partes es importante entender cómo afecta al cerebro.

¿Qué ocurre cuando el azúcar toca la lengua?

Comer un poco de azúcar, ¿hace desear más?

«Al comer un bocado de cereal, los azúcares que contiene activan los receptores de lo dulce, parte de las pailas gustativas de la lengua. Estos receptores envían una señal al tronco cerebral y desde allí se bifurca en muchas áreas del cerebro anterior», expresa Avena.

El azúcar influye en el cerebro: Procesamiento del sabor

«Una de estas zonas es la corteza cerebral. Diferentes secciones de la corteza cerebral procesan diferentes gustos: amargo, salado. umami y, en nuestro caso, dulce».

«Desde ahí la señal activa el sistema de recompensas del cerebro. Este es una serie de vías eléctricas y químicas que surcan varias regiones del cerebro».

El azúcar influye en el cerebro:

«Ayuda a responder una sola pregunta subconsciente: ¿debería comer otra vez?».

La facultativa indica que esa sensación que se experimenta al probar, por ejemplo, un pastel de chocolate, es el sistema de recompensa que dice ‘¡mmm, sí’ «.

«Y no se activa solamente con la comida. La socialización, el comportamiento sexual y las drogas son solo algunos ejemplos de cosas y experiencias que también activan el sistema de recompensas».

El azúcar influye en el cerebro: Sobreactivar el sistema de recompensa

Afirma que sobrectivar este sistema de recompensas dispara una serie de eventos desafortunados: pérdida de control, deseo y aumento de la tolerancia al azúcar.

«Volvamos al bocado de cereal. Viaja hasta el estómago y finalmente al intestino, donde también, adivinen, hay receptores de azúcar».

«No hay papilas gustativas pero sí envían señales al cerebro que indican que uno está lleno o el cuerpo debería producir más insulina para contrarrestar el azúcar extra que estamos comiendo».

La doctora Avena informa que el activo principal del sistema de recompensas es la dopamina, un químico neurotransmisor importante.

«Hay muchos receptores de dopamina en el cerebro anterior, pero no están distribuidos de manera uniforme. Algunas áreas tienen densos grupos de receptores y estas partes activas de dopamina son parte del sistema de recompensa».

Liberación de dopamina

Se sabe que el alcohol, la nicotina y la heroína envían dopamina a toda marcha, y llevan a algunas personas a buscar constantemente ese estímulo, en otras palabras, a ser adictas.

«El azúcar también provoca liberación de dopamina aunque no de forma tan violenta como las drogas. El azúcar es raro entre los alimentos que inducen dopamina».

El brócoli, por ejemplo, no tiene ningún efecto y eso quizá explique porque los niños son renuentes a las verduras.

El azúcar influye en el cerebro

«Y hablando de alimentos saludables, digamos que tienen hambre y deciden ingerir una comida equilibrada. Al hacerlo los niveles de dopamina suben en la zonas activas del sistema de recompensa».

«Pero si comen lo mismo muchos días seguidos, los niveles de dopamina subirán cada vez menos, y finalmente se nivelarán», acota la facultativa.

Sostiene que se debe a que en materia de comida el cerebro evolucionó para prestar especial atención a gustos nuevos o diferentes.

Gustos nuevos o diferentes

¿Por que?

Por dos razones, asevera Avena.

«Primero, para detectar comida en mal estado: y segundo, porque cuanto más variedad en la dieta es más probable que obtengamos todos los nutrientes que necesitamos».

«Para mantener esa variedad tenemos que poder reconocer nuevos alimentos, y más importante auún tenemos que querer seguir comiendo nuevos alimentos».

Destaca Avena que por eso bajan los niveles de dopamina cuando la comida se hace aburrida.

¿Qué pasa si en lugar de un plato balanceado comemos alimentos ricos en azúcareds?

«Si uno raramente come azúcar o no come mucha azúcar junta el efecto es similar al de una comida balanceada. Pero si uno consume demasiada azúcar la respuesta de dopamina no se nivela».

En otras palabras, comer mucha azúcar seguirá siendo recompensado.

«Así el azúcar funciona como una droga. Es la razón por la cual la gente se engancha a la comida azucarada».

Cada tipo de azúcar es único pero cada vez que ingerimos cualquiera de ellos se activa un efecto dominó en el cerebro que dispara un sentimiento gratificante.

«Muchos y con mucha frecuencia producen una actividad frenética. Así que el consumo excesivo de azúcar puede tener efectos adictivos en el cerebro, pero una porción de torta de vez en cuando no hará daño», concluye la doctora Nicole Avena.

Tomado de TED-Ed.

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