Espárragos: inclúyelos en tu alimentación y obtén todos sus beneficios

Espárragos: inclúyelos en tu alimentación y obtén todos sus beneficios

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Tanto los espárragos verdes como los blancos son una verdura de temporada que puede añadirse a muchas recetas

Los espárragos son una verdura perfecta para disfrutar en primavera. Así, como ahora estamos en plena temporada, es el momento idóneo para disfrutarlos e incluirlos en muchas recetas.

Se trata del tallo tierno y joven que se obtiene de la planta de la esparraguera, una planta que pertenece a las Liliáceas, de la familia del ajo y las cebollas.

Tiene un sabor suave muy característico, y mide entre 20 y 40 cm de largo, siendo algunos de mayor y otros de menor grosor.

Podemos diferenciar dos tipos. Por un lado, el espárrago verde, también conocido como espárrago triguero, crece en el exterior y está en contacto con la luz del sol. Así, al igual que otras plantas, absorbe la luz y crece con un característico color verde.

Por otro lado, el espárrago blanco, que crece bajo tierra, por eso, como no le da la luz solar, no es de color verde.

Desde Mapfre Salud aseguran que los espárragos, tanto verdes como blancos, tienen muchos beneficios gracias a sus nutrientes.

Así, los espárragos verdes destacan por tener un gran contenido en agua y por ser ricas en fibra. Además, son unas de las verduras que más proteínas aportan. Estos contienen vitaminas antioxidantes C y E, provitamina A, folatos, vitaminas del grupo B, potasio, hierro, fósforo, yodo y magnesio.

En cambio, los espárragos blancos, pese a que son similares en composición, tienen menos vitamina C y folatos.

En el caso de los espárragos en conserva, estos contienen menos minerales debido al escaldado que se realiza durante su procesado.

Cómo se deben comprar y conservar los espárragos

Cada tipo de espárrago requiere unos cuidados especiales. Así, dependiendo del tipo de espárrago que compremos, debemos conservarlo de una manera u otra.

Si compramos espárragos verdes frescos, deben ser rectos y firmes, sin cambios de coloración y con las gemas cerradas y compactas. Además, es conveniente que no contengan manchas o golpes.

Una vez en casa, deben conservarse envueltos en un paño húmedo en la nevera y por un máximo de hasta tres semanas. Si los guardamos en una bolsa de plástico solo estarán ricos durante dos o tres días.

Los espárragos blancos, que pueden ser de diferente grosor, color y opacidad, deben guardarse en una despensa fresca y oscura, y allí pueden durar años, aunque siempre debemos mirar su fecha de caducidad.

Hay que tener en cuenta que la mejor temporada para comer espárragos es la primavera, concretamente desde noviembre a mayo es cuando mayormente los encontramos en el mercado, aunque el mes de abril es el más apropiado para comerlos.

Los espárragos son compatibles con diferentes técnicas culinarias: a la plancha, salteados, combinados con arroces, en ensaladas o con carnes y pescados, por ejemplo.

Espárragos salteados con champiñones y huevo poché

Una buena opción para consumir los espárragos verdes es seguir la receta de espárragos salteados con champiñones y huevo poché.

Para ella necesitaremos los siguientes ingredientes: un atado de espárragos, champiñones, un huevo por persona que vaya a comer, un ajo, queso parmesano, aceite de oliva, sal marina y pimienta negra.

La preparación es muy sencilla. Primero debemos limpiar los espárragos de ambos extremos y cortarlos en los trozos que queramos comerlos, o en dos mitades, por ejemplo. Por otro lado, lavaremos y partiremos los champiñones.

En una sartén con aceite de oliva los saltearemos los espárragos y los champiñones, y, cuando ambos estén tiernos, añadiremos ajo picado.

Una vez esté listo, pasaremos a preparar el huevo poché, es decir, cocinaremos el huevo sin cáscara durante un minuto y medio en agua ligeramente hirviendo.

Por último, colocaremos los espárragos y champiñones en el plato y añadiremos el huevo poché. Por encima, echaremos el queso parmesano y añadiremos un chorrito de aceite de oliva, sal marina y pimienta negra para finalizar.

Ensalada de espárragos blancos, tomate y atún

En el caso de los espárragos blancos, lo ideal es comerlos frescos en forma de ensalada. Para la siguiente receta necesitaremos espárragos blancos en conserva, atún en conserva, tomates cherrys y canónigos.

Tan solo hay que cortar los ingredientes al gusto y añadirlos con un toque especial en el plato. Podemos añadir aceite de oliva, sal y vinagre balsámico, aunque también podemos aliñarlo con alguna vinagreta especial.

Tomado de MUNDODEPORTIVO

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