la fuente de la juventud es real

La fuente de la juventud es real al parecer: adiós al estigma de ser viejo

3 minutos de lectura

La fuente de la juventud es real. Al parecer sí existe. De ser así, adiós al estigma de ser viejo.

Las personas viven más, la esperanza de vida aumenta conforme la calidad de vida mejora.

El sueño de llegar a una longevidad sana y activa está cada vez más cerca de nosotros. 

¿Qué pueden tener en común el hombre más longevo del mundo, el venezolano Juan Vicente Pérez; la actriz y activista Jane Fonda, y la entrenadora del gimnasio de Los Campitos, en Caracas, Beatriz Galea, aún activa con 81 años?

Son personas bastante mayores en edad. Uno supera los 100 y las otras dos superan los 80 años de edad, pero los tres lucen activos e irradian energía, entusiasmo y salud.

Puedo afirmar con seguridad que los une un estilo de vida que incluye alimentación saludable, actividad física importante, actividad mental y seguramente también actividad social.

Los tres ejemplos citados —y muchas personas que conozco— evidencian que alcanzar una longevidad saludable pasa por mantener una actitud ante la vida.

Y aunque todos deseamos llegar a los años dorados en plena forma física y mental, lograrlo es un desafío. Este empieza décadas antes e implica aspectos importantes como la estética, las facultades cognitivas, la movilidad, la ausencia de dolor y el control preventivo de ciertos factores que deterioran el organismo, entre otros.

En fin, un estilo de vida que promueva el bienestar general. ¿Para qué querría una persona querer vivir más años, si no es para disfrutar la vida a plenitud por más tiempo?

El conocimiento es la fuente de juventud real hoy

Hace poco días, encontré en el Instagram de CURADAS una reseña escrita casualmente por una tocaya, Katty Salerno, que me produjo una mezcla de alegría y de reflexión.

El título Los gerontolescentes, los nuevos jóvenes de más de 60 años me hizo clic porque toca un tema al que soy altamente sensible, debido a que mi vida profesional ha estado inspirada precisamente por esas personas que ella llama gerontoadolescentes

Desde muy joven me inquietaba ver cómo dos personas de una misma edad podían lucir y sentirse tan diferentes una de la otra.

La fuente de la juventud es real

Eso me llevó a prepararme en la especialidad de Medicina Anti Envejecimiento, pero siempre pensando que es imposible estar en contra del envejecimiento, es algo que me ha parecido siempre una contradicción.

De hecho, llevo años tratando de desmitificar entre mis pacientes considerar que envejecer es sinónimo de enfermedad, de deterioro y postración. Es un estigma que las sociedades han establecido y que es totalmente falso. Y los tres ejemplos que cité al comienzo lo ponen de manifiesto. 

Por eso me satisface que, de unos años para acá, ya no nos produzca sorpresa ver a una Jane Fonda o hasta una Iris Pelford o un Mick Jagger activos y enérgicos. Pero además hay un sustento científico en todo esto de la longevidad sana y saludable.

Desde hace ya un par de años la comunidad científica viene trabajando en diferentes sentidos para brindarle a la medicina herramientas y recursos que nos permitan orientar la calidad de vida con ese propósito.

La fuente de la juventud es real

Hoy la tecnología y la ciencia se han unido para hacer realidad esa anhelada fuente de la juventud, para lograr que esa deseada longevidad saludable pueda estar más cerca de cada uno de nosotros. 

Estudios genéticos para prevenir y controlar predisposiciones que puedan alterar el bienestar y detectar el potencial deportivo, e incluso alimentario, hoy están a disposición en centros de salud especializados.

También se pueden aprovechar las bondades del control hormonal para ajustar los desequilibrios que afecten la calidad de vida de hombres y mujeres; ambos constituyen una vía valiosa hacia la longevidad saludable.

Existen además procedimientos y herramientas para prevenir y controlar el paso de los años en el ámbito estético, porque no basta con sentirse bien; verse bien también es importante.

Tenemos todo para ser la siguiente generación longeva, ser nosotros esos “gerontolescentes”. Para hacer dela fuente de la juventud algo real.

La fuente de la juventud es real

Hagamos todo lo que esté a nuestro alcance para vivir 100 años, pero 100 años con calidad de vida, con energía y vitalidad, con belleza y con salud.

Una alimentación sana y adecuada a los requerimientos de nuestro organismo, una rutina de ejercicios de fuerza, una oportuna atención a la estética, una buena rutina de sueño y descanso y una actitud optimista son hoy lo más cercano a esa anhelada fuente de la juventud. 

Doctora Katiuska Rivera

Especialista en Medicina Estética, Fotomedicina y Medicina  Antiaging.

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@drakatiuskarivera

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