Bicicleta: por qué nos equivocamos al comprarla por primera vez

Bicicleta: por qué nos equivocamos al comprarla por primera vez

5 minutos de lectura

Hay que saber el uso que le vas a dar y el tipo de rutas por el que rodarás; porque dentro de una misma tipología de bicicleta, existen diferentes geometrías y modalidades

Para estar en forma y bien de salud es necesario estar físicamente activo. No importa la actividad si esta te gusta y te motiva, pero uno de los deportes más beneficiosos para la salud es la bicicleta. Montar en bicicleta regularmente es una de las mejores maneras de reducir el riesgo de problemas de salud asociados con un estilo de vida sedentario.

El ciclismo es un ejercicio de bajo impacto que pueden disfrutar personas de todas las edades, desde niños pequeños hasta adultos mayores. También es divertido, barato y bueno para el medio ambiente. De hecho muchas ciudades están implementando el uso de bicicletas como medio de transporte, para evitar atascos y reducir el impacto de la contaminación.

Bicicleta como medio de transporte

Pero más allá de ser un deporte sostenible y cómodo, montar en bicicleta reúne una serie de beneficios como ninguna otra actividad. Ismael Labrador, cofundador de Tuvalum, negocio de compra y venta de bicicletas de segunda mano, cuenta que está comprobado el impacto positivo en la salud tanto física como mental: «Salir en bicicleta es la forma más divertida de mantenernos en forma; y además es un deporte que te permite estar en contacto con la naturaleza y que puedes practicar tanto de forma individual como en grupo».

El ciclismo activa el sistema cardiovascular, facilita la movilidad de los músculos del tren inferior sin que las articulaciones sufran impactos, reduce los niveles de colesterol y mantiene la densidad de los huesos.

Es un deporte que puede practicarse en todas las edades y, en el caso de que no queramos salir en bicicleta como práctica deportiva; sino como forma de desplazarnos al trabajo o movernos por la ciudad, es la mejor herramienta para combatir el sedentarismo y luchar con el tráfico a motor en las grandes ciudades.

Según informa Ismael Labrador, montar en bicicleta ejercita todos los músculos: «Montar en bicicleta activa todo el cuerpo pero fundamentalmente el tren inferior. Más allá de la actividad muscular, practicar ciclismo de forma regular fortalece el corazón, activa la circulación sanguínea y el sistema cardiopulmonar. Otra ventaja con respecto a otras actividades al aire libre, como pueda ser correr, es que las rodillas no sufren impactos».

Se trata, por tanto, de una actividad de fondo. «Normalmente cuando salimos en bicicleta es para hacer rutas de 1, 2, 3 y hasta 5 horas, dependiendo del nivel de entrenamiento de cada uno. Por eso es casi un imperativo evitar las horas centrales del día para evitar golpes de calor, insolaciones, quemaduras en la piel y deshidratación», dice Ismael.

Independientemente de la hora a la que salgas es fundamental ponerse crema solar, porque sabemos cuándo salimos de casa pero no cuándo vamos a regresar. También es muy importante llevar suficiente agua, añadiendo algún bidón extra al bolsillo del maillot para no quedarnos sin ella en mitad de la ruta. Las primeras horas de la mañana, casi al amanecer y las últimas de la tarde son las franjas más recomendadas para salir en bicicleta. El CEO de Tuvalum indica que ellos prefieren las primeras, «con el alba», porque evitan el anochecer y así «aprovechan el fresco de la mañana».

Posibles lesiones

Como en cualquier actividad deportiva, se corre un riesgo. De ahí la importancia de ejecutar perfectamente los ejercicios para evitar hacernos daño. Al parecer, las principales lesiones que se pueden producir montando en bicicleta son de tipo articular y muscular. Entre quienes llevan tiempo sin practicar deporte es frecuente que se produzcan calambres en los gemelos, dolor en las muñecas y alguna contractura en la espalda o el cuello derivado de una postura forzada encima de la bicicleta. Por eso, aparte de hacerse una revisión médica previa, tal como indica el especialista, es fundamental ajustar correctamente la bicicleta a nuestras medidas: la altura del sillín y el manillar, y la longitud de las bielas y potencia.

Bicicleta
Ismael Labrador. – Imagen cedida

«No hay que olvidar que el objetivo no es ganar el Tour de Francia, sino simplemente disfrutar de la bicicleta y practicar deporte; por lo que deberemos ir cómodos y en una postura que no nos produzca lesiones por forzar la posición durante mucho tiempo», aconseja.

Cómo elegir una buena bicicleta

Hay varios aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir una bicicleta. Debes saber el uso que le vas a dar y el tipo de rutas por el que vas a rodar porque dentro de una misma tipología de bicicleta, por ejemplo una bicicleta de montaña, existen diferentes geometrías de cuadro y modalidades y es frecuente que alguien que va a comprar su primera bicicleta tenga dudas y termine comprando una no adecuada para las rutas de su zona. Es decir, «no es lo mismo una bicicleta de montaña, pensada para bajar por zonas técnicas, pasar por sendas de gran desnivel y sortear obstáculos como ramas, piedras e irregularidades muy pronunciadas del terreno que una bicicleta de montaña para ‘cross country'».

Lo mismo sucede con las bicicletas de carretera, si vives en una zona de carreteras de montaña donde quieres hacer rutas subiendo y bajando puertos no tiene mucho sentido comprarse una bicicleta con geometría aero.

Por otro lado, el experto recomienda tener en cuenta cuáles son nuestros objetivos deportivos, ya que no es lo mismo elegir una bicicleta reactiva para hacer rutas cada vez más rápidas y batir nuestros tiempos sacrificando la comodidad, que una bicicleta que nos permita rodar de forma más cómoda sin preocuparnos de arañar unos segundos al crono.

En cuanto a las características y equipamiento de la bicicleta es importante fijarse en algunos componentes:

  • El material del cuadro (aluminio vs carbono).
  • Los frenos, especialmente en carretera, donde podemos encontrar frenos de zapatas y frenos de disco.
  • Las ruedas, un rasgo fundamental en el ciclismo de montaña ya que existen varias medidas dependiendo del tipo de uso que se le vaya a dar, principalmente 27,5” y 29”.
  • El grupo de cambio de la transmisión. «Existen diferentes gamas de cambio y es uno de los elementos que más influyen a la hora de revender la bicicleta pasados unos meses si no nos encaja y necesitamos adquirir otra de una gama superior», dice el experto.

Y, por supuesto, la talla de una bicicleta «es tan importante como la talla de unos zapatos, si compramos una de medida que nos quede grande o pequeña no rodaremos cómodos» e incluso podemos sufrir lesiones con el tiempo: «Nosotros recomendamos consultar la guía de tallas o acudir a un profesional.

En caso de duda entre dos tallas, si se es un ciclista poco experimentado es mejor elegir la más grande, mientras que si es un ciclista con experiencia en el manejo de la bicicleta es preferible la más pequeña».

¿Te gustó el artículo? Tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace.

Tomado de ABC BIENESTAR

CURADAS | Tu compañía en información…

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog