La flexibilización de las sanciones impuestas al Banco Central de Venezuela (BCV) de parte de EE. UU., y a entidades de la banca pública nacional, generó expectativas de una mejora en la asignación de divisas y una potencial reducción de la inflación.
Para el economista Asdrúbal Oliveros calificó la medida como un «excelente primer paso», aunque precisó que se trata más de una «flexibilización» que de un levantamiento total, dado que las operaciones permitidas al BCV y a bancos como el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro se mantienen dentro de un marco de acción específico y autorizado por Estados Unidos.
«Esta flexibilización debería darle profundidad y mejorar el mecanismo de asignación de divisas», explicó Oliveros.
En entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos, proyectó que esto redundará en una reducción de la brecha cambiaria y, consecuentemente, de la tasa de inflación, un problema apremiante para los ciudadanos.
«La medida ampliará el acceso a divisas para un mayor número de empresas, sectores y personas, habilitando no solo el uso de tarjetas prepagadas, sino también la realización de transferencias, incluidas las internacionales», dijo.
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Oliveros vislumbra beneficios adicionales para los próximos meses, como el acceso a efectivo para el ciudadano común y la participación de pequeñas y medianas empresas y emprendedores, hasta ahora muy restringidos en su acceso a divisas. Asimismo, la flexibilización podría potenciar la conexión entre el universo cripto y la banca tradicional.
No obstante, el economista subrayó que esta flexibilización financiera es solo un componente de un «triángulo» necesario para la recuperación económica. Los otros dos vértices, según Oliveros, son la actuación en el frente fiscal para moderar la demanda de divisas y la modificación de las condiciones de las subastas de divisas, una decisión técnica que se espera pronto. «Las tres cosas tienen que coordinarse», enfatizó.
Con información de Unión Radio.