El paso de ser un País Minero a ser un País Destino
En los días en los que diseñaba este artículo, ocurrió la tragedia que fue el doble terremoto que vivimos en Venezuela.
El artículo buscaba (y aún busca) promover una visión-país de la manera más aterrizada posible… y bueno, nada aterriza más que las tragedias.
A manera de intro:
Un país minero depende de la explotación de sus recursos minerales para generar valor y, al no existir otras fuentes confiables de generación de riqueza, las inversiones se concentran, casi de manera exclusiva, en la explotación de dichos recursos minerales.
Un país destino, en contraste, recibe flujos provenientes reinversión de la riqueza generada en dicho país, así como fuera del mismo. Estos flujos son invertidos en una amplia gama de bienes y servicios en ese país destino.
La Transición en la que nos Encontramos
Antes de comenzar el tránsito de ser un País Minero a ser un País Destino, debemos volver a ser un País Minero. Estos meses de “Transición” han servido para avanzar hacia esa Venezuela Minera que hemos sido históricamente.
Esto tiene dos implicaciones:
Primera:
Pienso que volver a ser un País Minero es la única forma de avanzar en nuestro camino hacia transformarnos en un País Destino. Mi conclusión se basa en la estrategia que los estudios internacionales denominan: “The Low Hanging Fruit Strategy” (“La Estrategia del Mango Bajito”). De allí resulta obvio que retomar la senda del desarrollo energético venezolano sea clave, ya que ese es nuestro Mango Bajito.
Segunda:
Por otro lado, observo que estos meses de Transición han hecho ver que, bajo condiciones de transparencia, legalidad y seguridad correctas, el país es atractivo para, como mínimo, ser objeto de estudios serios de opciones de inversión.
Estas opciones de inversión, algunas de las cuales he tenido la oportunidad de discutir, son en diversos sectores: desde inversiones en el sector energético (toda la cadena), pasando por evaluación de inversiones en los sectores de consumo masivo, bienes raíces, startups y servicios financieros, entre otros.
Esto no significa que ya todo esté resuelto y que estemos listos para recibir cuantiosas inversiones en el sector petrolero venezolano. Significa que, mejorando la transparencia, la legalidad y la seguridad, existen capitales venezolanos y extranjeros que están listos para evaluar y realizar inversiones en el país… ¡y las han realizado!: Inversiones en Industrias Tío Rico C.A., de parte de Grupo Nutresa, a manera de ejemplo reciente.
En la medida que mejoras a la transparencia, legalidad y seguridad se vayan volviendo tangibles, las inversiones tenderán a aumentar, principalmente en el sector energético y minero.
¿Qué viene luego de la Transición actual?
La “Venezuela Minera” de siempre… aunque la verdad sea dicha, no exactamente igual a las anteriores y, sin embargo, estructuralmente necesaria.
La Venezuela Minera podría ser objeto de importantes inversiones en infraestructura productiva, desencadenando una relativa estabilidad y crecimiento económico que, alrededor de dos generaciones de venezolanos en edad productiva, nunca han conocido.
Sin embargo, ese no es el destino al que muchos visualizamos que podríamos (o desearíamos) alcanzar: muchos esperamos ser parte del desarrollo del sector petrolero, pero también del desarrollo de otros sectores, comenzando por aquellos donde Venezuela sea competitiva (mangos bajitos).
¿Son suficientes la Transparencia, la Legalidad y la Seguridad, para transformarnos en un País Destino?
No. Pero son totalmente necesarias.
Sin embargo, entre varias otras áreas a ser desarrolladas en nuestro camino para lograr transformarnos en un País Destino, existen dos áreas que desearía resaltar, y que han sido la inspiración para este escrito:
1.- Promoción de la Creación del Capital Venezolano
No me refiero a atraer capitales ya existentes, sino a establecer mecanismos para que los capitales venezolanos florezcan.
La promoción de creación de capitales venezolanos es una actividad muy amplia, que va desde la promoción de participación de venezolanos en el sector petrolero (liderando la explotación de campos petroleros), hasta otorgar títulos de propiedad a las viviendas de interés social, a sus beneficiarios.
Creo que esa es una de las principales formas de reconstruir al país. Sólo tienen que preguntarse lo siguiente: ¿Quiénes reconstruyeron a La Guaira después de la tragedia de 1999? Los habitantes de La Guaira…
Por otra parte, ¿Quiénes piensas que reconstruirán a La Guaira después del doble terremoto de hace unos meses? Mi respuesta sería: principalmente, los habitantes de La Guaira.
Con base en lo anterior pienso que la reconstrucción del país será realizada por los venezolanos, y ese proceso será más efectivo si se promueve el desarrollo de capitales donde hoy no existe capital, pero, donde definitivamente hay valor.
Aquí será importante la Transparencia, la Legalidad y la Seguridad, pero también será importante la innovación, los flujos de capitales de deuda, y el desarrollo de buenas prácticas corporativas, la educación, la conexión a Internet, etc.
2.- El establecimiento de opciones de inversión en moneda dura.
Una de las características de un País Destino, es la capacidad de absorber inversiones. Mejor dicho, ofrecer seguridades para las desinversiones.
Esto tiene muchas aristas, y de las cuales sólo voy a llamar la atención a la necesidad de que las transacciones económicas se realicen en moneda dura, comenzando por las bolsas de valores, como la Bolsa de Valores de Caracas (BVC), la Bolsa Agrícola (Bolpriaven), y cualesquiera mercados que se creen en futuros cercanos.
Si un inversionista debe agregar al riesgo del negocio, el riesgo de devaluación, simplemente se disminuirá el universo de inversionistas, quedándonos con los más agresivos.
Esa agresividad no es una abstracción, y se expresa en altos niveles de retorno exigidos, así como en plazos de inversión más bajos… y eso es lo contrario a lo que ocurre en un País Destino.
Tip: Si la BVC y Bolpriaven se dolarizan totalmente, mi hipótesis es que las mismas vivirían un renacer como nunca lo ha tenido.
Aquí también son necesarias otras áreas de desarrollo, principalmente regulatorias e impositivas, sin dejar de lado a las Startups, cuyas capacidades de adaptación y eficiencia les permite ofrecer soluciones para el desarrollo de mercados de valores alternativos, amplios y eficientes.
Transformarnos en lo que algunos soñamos podemos llegar a ser, no tiene que ser una utopía. Basta con dar los primeros pasos, y aprovechar las oportunidades que se nos presentan.
La Guaira ya nos probó una vez, y no me queda duda de que lo probará de nuevo, que su reconstrucción está principalmente en manos de los Guaireños.
Es así como la reconstrucción de Venezuela está, principalmente, en manos de los venezolanos y, para ello, existen pasos relativamente sencillos que se pueden dar de una vez, como lo son el promover el desarrollo de capitales venezolanos y, ofrecer opciones de inversión, y desinversión, en moneda dura en el país.
Pedro Berroterán es especialista en Financiamiento Estructurado, con experiencia en Banca Global (Citibank, Santander, ABN AMRO), y en Banca Multilateral (CAF)
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