Comprar quesos y embutidos en la calle es un riesgo sanitario

Comprar quesos y embutidos en la calle sin adecuada cadena de frío se convirtió en una práctica habitual pero sumamente riesgosa para la salud de las familias venezolanas.

Con el aumento de las temperaturas en las principales ciudades del país, los alimentos perecederos expuestos al aire libre se descomponen en cuestión de horas.

La falta de refrigeración multiplica las bacterias dañinas

En ferias ambulantes y esquinas transitadas proliferan puestos que exhiben quesos blancos, jamones y salchichas directamente sobre tablas de madera o toldos de tela bajo el sol.

Estos productos requieren refrigeración continua entre los dos y los cuatro grados centígrados para mantenerse aptos para el consumo.

Cuando la temperatura ambiente supera los veintiocho grados, los microorganismos se multiplican a una velocidad vertiginosa y liberan toxinas que no desaparecen ni siquiera al cocinar el producto en casa.

Bacterias peligrosas que crecen con el calor ambiental

Entre los patógenos más comunes en lácteos y carnes mal conservadas destacan la Listeria, la Salmonella y el Staphylococcus aureus. Estas bacterias causan gastroenteritis severas con vómitos, diarrea con deshidratación y fiebre prolongada.

En niños pequeños, mujeres embarazadas y adultos mayores, una infección por estas bacterias puede requerir hospitalización inmediata y causar complicaciones renales irreversibles.

Por qué comprar quesos y embutidos en la calle enferma a los consumidores

El ahorro momentáneo de unos pocos bolívares o dólares en la compra callejera termina costando mucho más en consultas médicas, sueros y antibióticos.

Los especialistas en nutrición y epidemiología insisten en que los alimentos lácteos y cárnicos no deben adquirirse jamás sin un respaldo visible de refrigeración eléctrica.

Además de la temperatura, la manipulación constante con manos sucias y dinero en efectivo aumenta exponencialmente la contaminación cruzada en estos puestos ambulantes.

Señales visuales para detectar productos en mal estado

Desconfía de quesos que presenten superficies viscosas, tonalidades amarillentas desiguales u olores agrios punzantes.

En el caso de los embutidos, la presencia de líquidos lechosos dentro de los empaques o bordes secos y oscuros delata la pérdida de la cadena de frío.

Exige siempre que el vendedor corte el producto desde piezas enteras guardadas en neveras limpias y funcionales.

Cómo comprar de forma segura en mercados populares

Acude a locales formales dentro de los mercados municipales que cuenten con vitrinas refrigeradas y termómetros a la vista. Lleva bolsas térmicas para transportar estos alimentos directo a tu nevera sin demoras.

Comparte esta advertencia con tus familiares para proteger la salud de todos en casa.

¿Sueles revisar la refrigeración antes de comprar alimentos en la calle? Deja tu opinión más abajo en los comentarios.

🗣️ Únete a la conversación

Inicia sesión con tu cuenta de Telegram en un clic para debatir esta noticia con la comunidad de Curadas, libre de spam.

Deja un comentario

Divisas
WhatsApp
Telegram