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Tras conseguir lanzar el Chandrayaan-2, India espera convertirse en el cuarto país que logre un alunizaje suave.

Ayer a las 11:13 (hora peninsular española), una nave dorada y brillante salió disparada hacia el cielo en medio de un pilar de llamas. La nave india Chandrayaan-2 se dirige ahora a la región del Polo Sur de la Luna y, si todo va como se espera, su estructura tocará la superficie lunar a principios de septiembre.

Con esta misión, India aspira a convertirse en el primer país que logre un aterrizaje suave y controlado cerca del Polo Sur lunar y el cuarto país que consiga un alunizaje suave, sumándose a Rusia, Estados Unidos y China.

Su instrumental científico arrojará luz sobre el misterioso interior y la delgada exosfera de la Luna, y aportará detalles fundamentales sobre la composición química de la región del Polo Sur lunar, uno de los emplazamientos más importantes para los futuros astronautas.

¿Qué es la Chandrayaan-2 y por qué es importante?

La misión Chandrayaan-2 es la última nave enviada a la Luna por la Agencia India de Investigación Espacial o ISRO, por sus siglas en inglés. La misión pretende continuar el trabajo del orbitador Chandrayaan-1 de 2008, la primera nave lunar de la India. Aunque el orbitador murió de forma prematura —a los 10 meses en una misión de dos años—, sus datos fueron cruciales para detectar agua helada en la superficie lunar. También supuso toda una inspiración para la comunidad científica india.

«En la última década, la Chandrayaan-1 ha inspirado al país a muchos niveles, y yo estoy en uno de ellos; empecé mi doctorado en 2009 tras el lanzamiento de la misión y, durante los siete años siguientes, fui investigador adjunto en la ISRO», cuenta Sriram Bhiravarasu, investigador adjunto del Instituto Lunar y Planetario y exintegrante del equipo del radar de la Chandrayaan-2. «Es una parte importante de mí».

 

 

Continúe leyendo sobre esta interesante misión en  NATIONAL GEOGRAPHIC

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