Localizadas en las selvas tropicales de Centroamérica y Suramérica incluida la Amazonía, los pasos de estos árboles son otro ejemplo de cuando la realidad supera la ficción.

La ciencia siempre encuentra formas de seguirnos maravillando, puesto que incluso hay cosas que a esta le cuesta explicar. Y el siguiente caso es una de esas cosas que parecen sacadas de un libro de ciencia ficción, pero real. Ya que tenemos ante nosotros a unos árboles que caminan, literalmente.

No, no es como en «El Señor de los Anillos»

Socratea exorrhiza, es una especie perteneciente a la familia de las palmeras, puede medir 25 metros de altura, con un diámetro de 16 cm, aunque comúnmente mide 15-20 m de altura con 12 cm de diámetro. Tiene raíces fúlcreas o zancudas, las cuales favorecen un crecimiento rápido de la palma así como el soporte mecánico. Se han encontrado muchas especies de epifitos creciendo en las palmeras. La palmera es polinizada por escarabajos, y varios organismos se alimentan de sus semillas.

Estos árboles se encuentran principalmente en las selvas tropicales de América Latina.

«A medida que se erosiona la tierra, el árbol crea nuevas y largas raíces que buscan tierra sólida, las cuales a veces alcanzan hasta 20 metros. Luego, lentamente, mientras las raíces se vuelven a acomodar en el suelo y el árbol se inclina lentamente sobre estás, las raíces viejas se elevan lentamente en el aire. Todo el proceso en el que el árbol cambia de lugar para encontrar uno nuevo con más luz de sol y una tierra más firme puede tardar un par de años».

Dijo Peter Vrsansky del Earth Science Institute, quien pudo observar este fenómeno de primera mano. Lo cual hizo para confirmar o desmentir que los árboles de este tipo caminan y aprender como lo hacen. Ya que hasta ahora, se sigue discutiendo si esto se puede catalogar como “caminar”.

 

 

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