Los seres humanos: Como aprendimos a comer plantas tóxicas
Los seres humanos: Como aprendimos a comer plantas tóxicas

Plantas Tóxicas: Cómo los humanos aprendimos a comerlas

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Existen frutos  y plantas que si no son tratados y cocinados de forma adecuada, pueden causar desde intoxicación hasta un fallo masivo en los órganos vitales, como el hígado y el cerebro.

En 1860-61, Robert O’Hara Burke y William John Wills lideraron una expedición de 19 hombres con la intención de cruzar Australia desde Melbourne, al sur, hasta el golfo de Carpentaria al norte, una distancia de 1,650 millas. Por aquel entonces, la mayor parte del interior de Australia estaba inexplorado y era completamente desconocido para los colonos europeos.

La travesía sur-norte fue completada con éxito, excepto por el hecho de que solo llegaron a los pantanos cercanos a la costa norte, no a la costa en sí.

Quedaron varados en un arroyo llamado Cooper’s Creek, ya que no pudieron encontrar la manera de transportar suficiente agua para cruzar un tramo de desierto hasta el puesto colonial más cercano, llamado irónicamente el Monte Hopeless.

«No hemos podido abandonar el arroyo»,  «Ambos camellos murieron y nuestras provisiones se agotaron. Estamos tratando de vivir de la mejor manera posible.» escribió Wills.

La población local, la tribu yandruwandha, parecía prosperar a pesar de las condiciones que Wills y sus colegas encontraban tan difíciles.

Los yandruwandha le dieron a los exploradores pasteles hechos con semillas trituradas de una planta que conocían como nardoo (Marsilea drummondii), un helecho parecido a un trébol de cuatro hojas.

Burke se peleó con los aborígenes e, imprudentemente, los alejó con un disparo de su pistola. El trío pensó que, tal vez, había aprendido lo suficiente como para sobrevivir. Cuando encontraron  la planta tomaron el nardoo fresco y decidieron hacer sus propios pasteles. Al principio, todo parecía estar bien, satisfacían su apetito, pero se sentían cada vez más débiles.

Una semana más tarde, Wills y Burke estaban muertos. Resulta que preparar el nardoo para hacerlo comestible es un proceso complejo.

Este helecho está lleno de una enzima llamada tiaminasa, que es tóxica para el cuerpo humano. La tiaminasa descompone el suministro de vitamina B1 del cuerpo, lo que impide al organismo absorber los nutrientes de los alimentos.

 

 

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