Potencia tu Sistema Inmunológico
Potencia tu Sistema Inmunológico

Sistema Inmunológico: Potencia tus defensas y disfruta de una vida sana

4 minutos de lectura

No es posible mantenerse joven sin un buen sistema inmunológico. Es el ejército que te permite enfrentarte a la invasión de organismos externos capaces de hacerte enfermar.

Aquí encontrarás cómo mantener la tropa en óptimas condiciones y evitar las enfermedades asociadas al envejecimiento.

Estamos protegidos por nuestro Sistema Inmunológico. Todos los días hordas de organismos (bacterias, virus, parásitos, hongos) se esfuerzan por meterse en tu cuerpo. Para ellos eres una alternativa muy atractiva: Una residencia de lujo que ofrece calor, seguridad y alimento.

Afortunadamente el cuerpo ha desarrollado un sistema de defensa para mantener estos bichos a raya. Dentro de ti hay un ejército de glóbulos blancos rastreadores que recorren el cuerpo en busca de invasores. Si alguno de estos glóbulos detecta un invasor, se lo lleva inmediatamente a la glándula linfática más próxima (están situadas en el cuello, las axilas y la ingle) donde es destruido incluso antes de que haya tenido tiempo de sacar una bandera blanca.

Existe una manera de saber cuándo se produce este proceso, y es estar atento a la inflamación de las glándulas.

Una Buena Idea…

Un masaje regular no sólo reduce el estrés y la ansiedad, también sirve para estimular tu sistema inmunológico al aumentar los niveles de las células que combaten las infecciones. ¿No puedes convencer a nadie para que te dé un masaje? ¿No tienes el tiempo o el dinero suficiente para acudir a un profesional?

No hay problema, simplemente consigue una pelota de tenis, colócala entre tu espalda y la pared y hazla rodar de manera que te masajee la espalda y los hombros. Inténtalo y verás cómo te gusta.

Cómo se defiende un cuerpo sano

Un cuerpo sano con un sistema inmunológico a pleno rendimiento es capaz de deshacerse de los organismos peligrosos y carcinógenos que le asaltan diariamente. Incluso se cree que el sistema inmunológico se deshace con cierta regularidad de las células cancerígenas que se desarrollan en le cuerpo humano.

No sorprende pues que en un reciente estudio de centenarios saludables se descubriese que había una cosa común a todos ellos: Un sistema inmunológico sano.

El peligro aparece cuando el sistema inmunológico se encuentra debilitado, de ser así los invasores no son detectados y empiezan a multiplicarse. Algunos patógenos, como el VIH, son tan poderosos que eluden el sistema de defensa del cuerpo sin ningún problema.

Pero en la mayoría de los casos hay tres factores fundamentales que crean puntos débiles en tus defensas internas: Una dieta desequilibrada (después de todo un auténtico ejército de diminutos seres desfila por el estómago), el medio en el que vives (constantemente desafiamos nuestras defensas al fumar, tomar el sol o respirar humos tóxicos), y el bienestar mental (sentirse estresado por norma es un mal de nuestro tiempo).

Dime lo que comes y te diré quién eres.

Para mantener tu sistema inmunológico a pleno rendimiento debes proporcionarle una gama amplia de micronutrientes como vitaminas y minerales. Pero incluso hay personas que a pesar de tomar una dieta equilibrada muestran con frecuencia deficiencias.

Existen dos teorías al respecto. Al principio de la evolución estábamos preparados para llevar vidas activas: cazábamos, recolectábamos y teníamos que zafarnos de los depredadores. Entonces tomábamos una dieta de unas tres mil a cuatro mil calorías al día.

En los actuales momentos somos principalmente sedentarios y necesitamos alrededor de dos mil calorías. Quizá no comamos lo suficiente como para seguir la cantidad de micronutrientes que necesitamos.

La otra teoría…

Sostiene que los métodos de cultivo intensivo actuales han desprovisto al suelo de los minerales clave (tales como el selenio) y que los métodos de elaboración de los alimentos les restan micronutrientes.

Sabemos que hay un gran número de personas que tienen deficiencias de vitaminas A, D, B12, Ácido Fólico, Riboflavina, Hierro, Magnesio, Zinc, Cobre y Ácidos Omega 3. A esto se suma que los nutricionistas creen que somos más proclives a tener carencias a medida que nos hacemos mayores porque el sistema digestivo se vuelve menos eficiente a la hora de absorber los micronutrientes de los alimentos que tomamos.

Así que para reforzar tu sistema inmunológico empieza por tomar todos los días un buen complejo de vitaminas y minerales. A propósito, ¡Comprar el frasco de vitaminas para dejarlo sobre la mesa de la cocina no sirve de nada!

Necesitas aumentar tu ingesta de micronutrientes diarios (es decir, un envase sólo dura lo que pone en la etiqueta, treinta, sesenta o noventa días, no el año entero). Te prometo que esto ayuda:

En un estudio estadounidense sobre personas mayores con sistemas inmunitarios debilitados, se comprobó que tras tomar un suplemento nutricional diario durante un año su sistema inmunológico se encontraba a pleno rendimiento.

Otra Idea Más…

Hay algo de verdad en el dicho que afirma que la risa es la mejor medicina. Lee en Curadas un artículo sobre lo beneficioso que es reír, haciendo clic AQUÍ

Mira a tu alrededor

Tu cuerpo tiene un ejército profesional diseñado para combatir invasores cotidianos y también tiene una tropa de «Fuerzas Especiales», llamadas células T, que están en la reserva preparadas para actuar en circunstancias especiales.

Pero si bombardeas continuamente tu cuerpo con invasores extra, la efectividad de estas fuerzas especiales indudablemente se debilita, permitiendo que los organismos causantes de la enfermedad se multipliquen.

Y aunque es cierto que no puedes controlar la cantidad de bacterias y de virus que asaltan tu sistema inmunológico cada día, si tienes control sobre los invasores tóxicos adicionales como el humo del tabaco (ya sea como fumador activo o pasivo) y, en menor medida, la contaminación medioambiental.

El Factor Cuerpo/Mente

Estar sometido a un alto nivel de estrés durante períodos prolongados es ofrecer una invitación personal a los invasores exteriores para que entren a través de los puntos débiles que provocan en tus defensas.

Muchas de las hormonas que determinan tu respuesta de lucha/huida, como respondes al estrés, son realmente supresores inmunológicos, que ralentizan los mecanismos naturales de lucha contra la enfermedad.

¿Alguna vez has notado que eras más propenso a los resfriados si estabas bajo presión? No son imaginaciones tuyas.

Las personas interrogadas en un estudio eran más propensas a desarrollar un resfriado si habían experimentado un hecho negativo en su vida en el año anterior. También se ha comprobado que la eficacia de la vacuna contra la neumonía se ve reducida si los receptores de la misma sufren de estrés.

La Frase:

«La esperanza, el propósito y la determinación no son meros estados mentales. Tienen conexiones electroquímicas que afectan al sistema inmunológico».

Norman Cousins, escritor.

 

 

Tomado de: «Potencia tus defensas» por Sally Brown. En: Vive más y Mejor. Técnicas anti-ageing para conservar la salud y la juventud, de la colección 52 Ideas Brillantes de la Editorial Nowtilus, Madrid 2005.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog