Despensa Antienvejecimiento
Despensa Antienvejecimiento

La despensa antienvejecimiento: Una buena idea para ir de compras

4 minutos de lectura

Es hora de ir de compras. Los supermercados están llenos de superalimentos que te pueden ayudar a tener a tu alcance una despensa antienvejecimiento. Todo consiste en saber lo que buscas.

¿No eres la persona más organizada del planeta? ¿Tiendes a preparar la comida en el último minuto con los restos del frigorífico? Aún así puedes lograr una dieta antienvejecimiento.

Crea una despensa antienvejecimiento con todas esas cosas que no son más que superalimentos disfrazados. He aquí lo que nunca puede faltar en tu compra.

Latas de sardinas/arenques/caballa

Una manera barata cómoda y deliciosa de incluir todos los pescados azules en tu dieta. Nadie debería pasar sin una buena pila de latas de sardinas o pescados similares, preferiblemente en salsa de tomate (una buena fuente de glicopeno anticancerígeno). Si a veces te cuesta decidir qué tomar para cenar, prueba a mezclar el contenido de una lata con zumo de limón y extiéndelo sobre una tostada de pan integral. Delicioso.

Una Buena Idea…

¡No olvides masticar! La comida que no está bien masticada es difícil de digerir y sus micronutrientes pasan de largo por nuestros sistemas. Cuanto menos masticas, menos micronutrientes son absorbidos. Intenta masticar cada trozo quince veces antes de tragártelo.

Tomates en conserva

En los ochentas algunos estudios revelaron que la gente que tomaba comidas a base de tomate era menos proclive a padecer cáncer de próstata. El licopeno, que da al tomate el color rojo, es lo que le convierte en un superalimento. Más aún, este poderoso antioxidante se absorbe más fácilmente por el organismo cuando se cocina, así que los tomates en lata (o las salsas de tomate para la pasta) son en realidad una mejor opción antienvejecimiento que el tomate natural. Pruébalos como desayuno templados y untados sobre una tostada.

Judías en lata

Las judías o las legumbres están llenas de polifenoles, un importante antioxidante. Con sólo comer judías cuatro veces a la semana se puede reducir el riesgo de padecer una enfermedad del corazón en un veintidós por ciento. Además son una buena fuente de fibra que ayuda a reducir el colesterol malo y aumenta el bueno, y son una buena fuente de potasio, calcio y magnesio que evitan la hipertensión. Utilizar judías secas es más económico que comprarlas en lata, pero al mismo tiempo, las de lata te permiten emplearlas en cualquier momento en ensaladas, estofados o en sopas. ¿Cuál elegir? Según un estudio, cuanto más oscura sea la judía más elevados son los niveles de antioxidantes, pero cualquiera es una buena opción. Las judías negras y de media luna refritas son un buen relleno para las tortillas de maíz, y si quieres un toque de sabor añade una rodaja de aguacate o un poco de salsa de tomate. O bien, ¿por qué no hacer humus casero? Es un aperitivo delicioso.

Otra Idea Más…

Ninguna despensa debería estar desprovista de una botella de aceite de oliva. Averigua por qué en Curadas, haciendo clic AQUÍ

Verduras congeladas

Llena el congelador de verduras congeladas con lo cual no tendrás excusas para no tomarlas en todas las comidas; incluso pueden tener más nutrientes que las frescas que han sido transportadas largas distancias. La mayoría de los productos congelados comercializados son congelados inmediatamente después de ser recolectados cuando las concentraciones de nutrientes son más altas. Pero ten en cuenta que la manera en la que cocinas las verduras tiene un gran efecto en el contenido de nutrientes: Ligeramente hechos al vapor es la mejor opción. Todas las verduras que se cuecen durante mucho tiempo en grandes cantidades de agua pierden gran parte de su contenido nutricional comparadas con las que se preparan al vapor.

Bayas congeladas

Las bayas, incluidos los arándanos, las moras y los arándanos rojos, contienen altos niveles de antocianinas, poderoso antioxidante que trabaja de manera sinérgica con la vitamina C. Los estudios demuestran que las bayas (ciruelas) pueden ralentizar o incluso revertir el envejecimiento del cerebro, previniendo la demencia. Ten siempre una bolsa de bayas congeladas en el congelador, así podrás poner siempre que quieras un puñado en el yogur para disfrutar de un cremoso batido. Las bayas congeladas son también estupendas en la avena cocinada.

Frutas deshidratadas

Las ciruelas pasas, las pasas de Corinto, los arándanos rojos y las uvas pasas tienen elevados niveles de ORAC, lo que significa que son buenos a la hora de contrarrestar los efectos dañinos de los radicales libres en el cuerpo. Elige variedades orgánicas siempre que puedas (los pesticidas pueden estar concentrados en grandes cantidades en las frutas deshidratadas). Tómalos como aperitivo, añádelos a las ensaladas o a los cereales del desayuno.

Mantequilla de maní

Está llena de saludables monoinsaturados y puede reducir el riesgo de padecer una enfermedad coronaria en un veintiuno por ciento. Elige una marca que no tenga azúcar ni sal añadidos, ni aceites vegetales hidrogenados (grasas trans). Prueba a untarlas a una tostada de pan integral en lugar de utilizar margarina o mantequilla, o pon dos cucharaditas en media manzana para lograr un apetitoso aperitivo.

Piña en conserva

Está repleta de vitamina C, que puede ayudar a tu sistema inmunológico a mantenerse fuerte, y potasio, que protege tu corazón al regular la tensión arterial. Utilízala en tus salteados si te gustan los sabores agridulces.

Tallarines soba

Un ingrediente japonés básico, éstos tallarines están hechos de alforfón, una buena fuente de dos antioxidantes anticancerígenos, quercitina y rutina. Utilízalos en lugar de los menos nutritivos tallarines de huevo en los salteados y las sopas.

La Frase:

«Es evidente que hasta un sesenta por ciento de los ataques al corazón y un ochenta por ciento de las enfermedades coronarias pueden prevenirse con cambios en la dieta y en el estilo de vida».

Dr. Balz Frei, director de Linus Pauling Institute que investiga sobre el papel de la dieta en las enfermedades.

 

 

 

Tomado de: «La despensa antienvejecimiento» por: Sally Brown. En: Vive más y Mejor. Técnicas anti-ageing para conservar la salud y la juventud, para la colección 52 Ideas Brillantes de la Editorial Nowtilus, Madrid 2005.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog