El sapo que se disfraza de víbora mortal para evitar ser devorado
El sapo que se disfraza de víbora mortal para evitar ser devorado

Una especie de sapo se disfraza de víbora para evitar ser devorado

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El sapo gigante congoleño, ha desarrollado una ingeniosa habilidad para evitar convertirse en cena.

El sapo es capaz de imitar a la víbora del Gabón, mortalmente venenosa y una de las más grandes de África, para que cualquiera que se le acerque con malas intenciones cambie de idea.

«Estamos convencidos de que este es un ejemplo de mimetismo batesiano, donde una especie inofensiva evita a los depredadores fingiendo ser una peligrosa o tóxica víbora», dice Eli Greenbaum, de la Universidad de Texas en El Paso (EE.UU.).

Los investigadores hicieron comparaciones entre la apariencia del sapo, que se encuentra en las selvas tropicales de África central, y la víbora venenosa y de largos colmillos, que está más extendida por África central, oriental y meridional.

Utilizando especímenes vivos capturados en el medio silvestre y cautivos, descubrieron que el patrón de color y la forma del cuerpo del sapo son similares a la cabeza de la víbora.

Lo más llamativo, son dos manchas de color marrón oscuro y una franja del mismo tono que se extiende por el lomo del sapo, la forma triangular del cuerpo, una demarcación aguda entre el dorso y los flancos de color marrón oscuro, y la piel extraordinariamente lisa de la especie para un sapo.

Debido a que la víbora del Gabón es capaz de causar picaduras mortales, los posibles depredadores probablemente eviten a los sapos de aspecto similar para asegurarse de no cometer un error letal.

Silbido de advertencia

Según explican los autores en la revista «Journal of Natural History», las imitaciones no son exclusivamente visuales.

Si una víbora del Gabón se siente amenazada, a menudo inclinará su cabeza y emitirá un largo y fuerte silbido de advertencia antes de que realmente ataque.

Del mismo modo, el herpetólogo congolés Chifundera Kusamba observó que el sapo emitía un silbido parecido al sonido del aire que se liberaba lentamente de un globo. Y otros testigos han visto al sapo ladear igualmente su cabeza.

 

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