Leonardo Padrón desde el exilio: “La distancia con mis hijos ha sido mi mayor dolor”

/
19 minutos de lectura
Por Katty Salerno

Leonardo Padrón no tenía en sus planes sumarse a la legión de compatriotas que se han ido del país. La mayoría de estos decidió migrar a causa de la crisis económica, social y política que nos sacude desde hace 20 años y que se agravó a partir de 2014, cuando se agudizó la escasez de alimentos y medicinas y la espiral inflacionaria terminó de pulverizar los ingresos de los ciudadanos.  Pero hoy, el conocido escritor de 60 años lleva en su pecho el mismo dolor de esa inmensa diáspora de casi cinco millones de venezolanos que ahora se sienten extranjeros.

¿Por qué decidió salir del país?, le preguntamos, de entrada, en esta conversación exclusiva con Curadas.

“Corrección: yo no decidí salir del país. Al menos no para quedarme afuera”, aseguró Padrón desde Miami, Estados Unidos, adonde el desarraigo lo condujo a él y a su pareja, la actriz y cantante Mariaca Semprún, hace más de dos años.

“Bastante que he luchado en mi país escribiendo en contra de la dictadura y su permanente violación de los derechos humanos y las libertades democráticas. Bastante que quería seguir allí. El chavismo siempre busca la forma de pasarte la factura. No tolera ninguna forma de disidencia”, apuntó.

“No fue un acto voluntario”, insistió Leonardo Padrón, quien, pese a lo que le ha ocurrido, aún mantiene alta y fuerte su voz en contra de lo que sucede en Venezuela. “Se lucha desde donde toca”, sostuvo.

El Sebin… 

En mayo de 2017 la pareja fue a Miami. Era un viaje solo por 10 días para tratar asuntos relacionados con la gira internacional de Piaf, voz y delirio, la obra que Padrón escribió sobre la vida de Edith Piaf, la famosísima cantante francesa, y que protagoniza Semprún. “Un día antes de regresar a Venezuela una oportuna llamada telefónica me comunicó que el Sebin tenía días preguntándole a la línea aérea cuál era la fecha de mi regreso. Ya supones todo lo que eso implicaba. Decidí no darle el gusto al régimen. Y nos tocó quedarnos”, contó.

¿Le fue fácil acostumbrarse a vivir en Miami?

Nunca es fácil saberte fuera de tu casa por mucho tiempo. Pero, lo decía Aristóteles, el hombre es un animal de costumbre. Me ha tocado generar un nuevo sentido de pertenencia con mi entorno. El exilio te somete a grandes y pequeñas desgarraduras. En todo caso, la Caracas que extraño también la extrañan las personas que aún viven allá. Miami no es mi ciudad ideal, es una ciudad cuya alma aún está en proceso de construcción, pero le agradezco el abrigo que me ha otorgado.

¿Qué ha sido lo más difícil del exilio?
Lidiar con la noción de extranjería. Con esa sensación de no saber bien adónde perteneces ahora. Domesticar la nostalgia. Sustituir tus viejos apegos con nuevos entusiasmos. El olor a pérdida que sientes a cada tanto. La distancia con tus paisajes emocionales. La sensación de haber sido desvalijado. Eso, en un inventario rápido.

¿Qué llevaba en su maleta?
Apenas me había traído ropa para diez días, mi computadora portátil y par de libros. El resto se quedó atrás. Ha sido una lenta labor de recuperación de objetos, pero – sobre todo – de reconstrucción emocional. Muchas cosas no han vuelto a mí. Por ahora.

La distancia

Tener que separarse de sus hijos – Constanza y Santiago, morochos, quienes acaban de cumplir 18 años – es otro de los golpes que debió atajar Leonardo Padrón al no poder regresar a Venezuela. “Viven con su madre, pero cada vez que asoman sus vacaciones me los traigo a mi lado. La distancia con ellos ha sido mi mayor dolor. Creo que lo que menos le perdona la gente a Maduro es haber fracturado a tantas y tantas familias. Nos hemos llenado de adioses. Es una tristeza más grande que el propio país”.

Con los amigos la nostalgia se disipa solo porque muchos están en Miami o en otras ciudades del mundo, lo que facilita el encuentro. “La diáspora ha sido trágicamente expansiva. Nos ha tocado a demasiadas personas. Somos un país roto”, reflexionó.

¿Se siente igual al país desde afuera?
Es otra perspectiva. Tiene el dolor de la ausencia. De lo remoto pero a la vez permanente. Todos los días crujes con tu país. No importa donde estés. La patria tiene raíces largas. En todo caso, tu verdadero pasaporte, ese que no conoce fecha de vencimiento, es el gentilicio.

¿Cómo ve el panorama nacional?
Creo que en 2019 se lograron unas conquistas importantes que luego no se han sabido capitalizar. El reconocimiento internacional de casi 60 países a la presidencia de Juan Guaidó es un capital político imposible de minimizar. Como tampoco podemos subestimar al enemigo. El régimen de Maduro ha hecho gala de una maestría criminal. Es una dictadura que asesina, roba y saquea sin escrúpulo alguno. Y cuentan con asesoría de primer orden. Es un contendiente tan sórdido como descomunal.

Ahora bien, ha habido unos cuantos desatinos del liderazgo opositor (demasiados ya) que atizan la decepción de la gente. Se ha impuesto la torpeza sobre la lucidez. Las agendas ocultas sobre la transparencia. Se siguen cometiendo fallas garrafales en términos comunicacionales que – a estas alturas – es un crimen seguirlas cometiendo.

A esto se le suma que en el barco de la oposición hay personajes de toda tesitura moral. Si bien hay líderes de oposición que son genuinos en su lucha y de coraje admirable que bastante han arriesgado y perdido, también los hay que le están haciendo el juego a la dictadura de forma absolutamente condenable. Todo está muy enrarecido. Y la consecuencia directa es un país entero que se vuelve a sumir en la desesperanza. Sigo insistiendo en que es el momento de la sociedad civil. Se impone una estrategia que supere los confines de la politiquería.

La fortuna dentro de la adversidad

Leonardo Padrón es ampliamente conocido dentro y fuera de Venezuela. Sus telenovelas – Amores de fin de siglo, El país de las mujeres o Cosita rica, por solo nombrar algunas –  han acaparado la atención de millones de televidentes de distintas partes del mundo.

Sus entrevistas a famosas personalidades en el programa Los imposibles las comenzó haciendo en la radio, pero la aceptación del público fue tal que después las llevó a la televisión. Hoy están recogidas en siete volúmenes que se suman a sus libros de crónicas, poesía y literatura infantil, más otras publicaciones colectivas donde ha intervenido como editor.

Y en las redes sociales, ni se diga. Leonardo Padrón tiene casi tres millones de seguidores en Twitter, donde, a diario, sigue explicándonos con sus certeros comentarios el país que fue obligado a dejar.

Por eso no le fue difícil que el Grupo Televisa, de México, lo contratara para escribir una telenovela, la faceta que le ha dado más popularidad a este prolífico intelectual venezolano.

“Si algo debo agradecer en esta herida que es el exilio es que, en mi caso, pude conectarme con mi propio oficio”, reconoció con humildad. ”Son infinitos los casos de personas que han tenido que reinventarse de cero y procurar formas de sustento que jamás habían imaginado. Algo que le agrega otro trauma al dolor del exilio”.

Y como de costumbre, Leonardo Padrón lo hizo con éxito, tal como lo certifican los números de la audiencia y los reconocimientos que ha recibido por la telenovela Amar a muerte. Desde su estreno el 29 de octubre de 2018 el drama dominó el horario estelar. Logró no solo darle el número uno a la cadena Univision, sino alcanzar números de audiencia que ya no se veían en la televisión en español en Estados Unidos, de acuerdo a un reporte del diario estadounidense El Nuevo Herald.  El capítulo final, transmitido el 11 de marzo de 2019, fue visto por más de dos millones de personas en Estados Unidos, según cifras de la medidora Nielsen.

Producida por W Studios en colaboración con Lemon Studios para Televisa y Univisión, la telenovela se basó en una historia sobre la transmigración de almas, del escritor colombiano Julio Jiménez.

“Lo que me permití fue ahondar sobre el tema sumándole otras tramas relacionadas, agregarle mi voz narrativa, mi forma de dialogar e incorporar unas cuantas subtramas (el amor lésbico, las dificultades para ejercer el periodismo en México, la forma en que el poder envilece, etcétera). Felizmente, funcionó, gustó más de lo que esperaba”, contó Padrón.

Amar a muerte arrasó en la entrega de los premios TVyNovela al ganar 14 de las 15 categorías en las que competía, entre ellas mejor novela y mejor guion; y obtuvo el galardón como mejor telenovela en la gala de los Produ Awards. “Una agradable recompensa ante el trabajo invertido”, comentó.

En Venezuela también fue transmitida pero no llegó a una audiencia masiva. ¿La razón? La transmisión era irregular por los constantes cortes eléctricos. “Bueno, ya en Venezuela todo es irregular. Quizás lo que más me conmovió fue la cantidad de televidentes venezolanos que aprovechaban para reclamar con nostalgia el regreso de la televisión que hacíamos allá. Venezuela era un referente en la industria. Sobre todo en el género de la telenovela. Nuestras historias viajaban a todos los países. Hoy la televisión venezolana es el marasmo, el desierto, la nada. ¡Otra de las grandes obras del socialismo del siglo XXI!»

Regreso al cine

Fuera de Venezuela el éxito de la telenovela fue tal que ya se habla de una segunda parte y, más aún, de una obra – derivada de dos de los personajes de la trama, Juliana y Valentina, a quienes sus seguidores en la vida real empezaron a llamar las Juliantinas – que permitirá el regreso de Leonardo Padrón al cine.

“Ese es el próximo proyecto que tengo entre manos: la película sobre las Juliantinas, que se convirtió en un fenómeno tal que los productores de Amar a muerte entendieron que este cuento debía seguir contándose. Estoy en el punto germinal del guion. Estamos hablando de cine, que tiene otras reglas de juego y otras magnitudes. Es un proyecto que me entusiasma mucho y aspiro ver ya en la pantalla grande en 2020. Prefiero no adelantar nada sobre la trama. Aún es prematuro. Pero la intención es satisfacer a la inmensa y febril fanaticada que ha tenido esta historia de amor entre Juliana y Valentina”.

Hace poco también terminó de adaptar Rubí, uno de los grandes clásicos de las telenovelas latinoamericanas. Se trata de un trabajo enmarcado en un proyecto global de Televisa llamado “Fábrica de Sueños”.

“La idea – señaló el escritor – es reempacar en formato de serie, en apenas 25 capítulos, con una narrativa más moderna, historias que marcaron al género en la televisión mexicana. A mí me encomendaron Rubí, que es una historia con un argumento muy atractivo pues en este caso la protagonista es la mala del cuento. Ya se terminó de grabar, con excelentes valores de producción, totalmente en exteriores, y con profusión de escenas en Ciudad de México y Madrid. A principios de 2020 se estrenará en las pantallas de los Estados Unidos, por Univisión. Luego le tocará el turno a México y al resto de países que la procuren”.

¿Y cómo le está yendo a Mariaca?
Mariaca ha tenido una gira sensacional con el musical de Piaf. Dos largas temporadas en Madrid, dos más en México, cuatro en Miami, y otras más en Orlando, Houston y Costa Rica. Tiene una verdadera colección de ovaciones en salas de teatro de distintas partes del mundo. Claro, también han sido giras muy exigentes y duras. Pero creo que el saldo es estupendo. Son casi 70 000 espectadores que aplaudieron la voz y el talento de Mariaca. Por allí vienen nuevos proyectos.

Una última pregunta. ¿Por qué Leonardo Padrón dejó de escribir sus artículos de opinión?
Por dos razones de peso. Primera, el reto ante mi primer proyecto con Televisa era de tal magnitud que tenía que asumirlo con toda la concentración posible. Y segunda, sentía que me estaba repitiendo. Básicamente porque el país también se estaba repitiendo. De forma exasperante. Hemos estado empozados en la misma tragedia ya durante muchos años, y repitiendo los mismos errores (aquí me refiero a la oposición). Pero volveré a la escritura de artículos. Eso no lo dudes.

Nota del editor: la anterior es una reproducción de la entrevista publicada originalmente el 9/12/19.

Para acompañarnos en el proceso creativo de Personalidades y conocer más sobre este tributo, sigue nuestra cuenta en Instagram @personalidadesve 

Síguenos en redes sociales

12 Comments

  1. Leonardo y Mariaca, una pareja sensacional. Este gran escritor y esa hermosa y destacada artista, estarán de regreso a Venezuela muy pronto.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog