Clarisa Sanoja, In Memorian por Jesús Peñalver

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Murió la doctora Clarisa Sanoja de Ochoa, exjueza en materia de Menores, de primera instancia y en la superior, de cuando la administración de justicia en Venezuela era distinta al bodrio en que la peste la ha convertido hoy en día.

Exmagistrada del extinto Consejo de la Judicatura, hoy DEM. Fue la doctora Sanoja, además, la primera mujer en ascender y ocupar el cargo de Comisaria General del desaparecido Cuerpo Técnico de Policía Judicial (CTPJ o PTJ), donde fundó la División de Menores de la Institución. Una mujer ejemplar al servicio de la República y a sus más altos, sublimes y nobles propósitos para el bienestar colectivo.

Si alguna protección existe hoy en día en favor de la infancia (menores y adolescentes) se le debe en buena medida a las ejecutorias de la gran venezolana que recién ha cerrado sus ojos. Allí están los antecedentes con la impronta de tan admirable tarea que emprendió y cumplió Clarisa Sanoja de Ochoa.

Su condición de demócrata a carta cabal la llevó a sufrir persecución, cárcel, tortura y destierro. Se dice fácil haber sido torturada y desterrada por la dictadura del cochinito de Michelena, pero dejemos que sea ella quien nos lo recuerde:

“Una noche nos llevaron a lo que hoy es El Junquito, a mí con otros tres, medianoche, una casa enorme que tenía pilares, nos amarraron a los pilares, apuntándonos para que habláramos. (…) Cuando tú tienes muchas horas montado en el rin, se te van inflamando los pies y se iba metiendo el filo del rin, que es de metal, se te abre una zanja. Yo estuve en el rin parada, yo aquí y Simón Alberto Consalvi a mi lado. El fuete en la cara, la fractura de mi nariz es por eso, la luz era otra tortura, te ponían una luz, el muérgano de Silvio Sanz, que era uno de los grandes torturadores me dijo a mí: ¡Qué lástima doctora, con sus ojos tan bellos, como los va a perder por no hablar!”. Así narró el trágico episodio la digna venezolana en una entrevista donde relató la dura experiencia.

De ella se ha dicho mucho bien. He aquí algunos testimonios:

“Para las abogadas de Venezuela, Clarisa fue un ejemplo de rectitud y lealtad con el Derecho. Muchas leyes que protegen a los menores fueron redactadas por ella y por muchas otras colegas que son un referente para quienes creemos en la legalidad y en su manto protector”. Thays Peñalver

Falleció un gran venezolana, la Dra. Clarisa Sanoja. La Dra Sanoja fue abogada, docente y política. Fundadora de AD en Valencia, fue presa y torturada por la Seguridad Nacional y exiliada. Fue miembro de la Organización Interamericana de Mujeres de la OEA. Una gran mujer”. Ela Ferris

“Descanse en paz Clarisa Sanoja.  Ella ocupa un lugar en la historia de Venezuela, constructora de la democracia. Fue presa política en Seguridad Nacional y exiliada”. Mari Montes

“Clarisa Sanoja, una mujer insigne que merece todo nuestro reconocimiento. Le dedicó su vida a la lucha por nuestra libertad. Tuve la suerte de conocerla a través de mi padre, Braulio Jatar Dotti. Hoy @ADemocratica está de luto. Fue una Gran Mujer. Con mayúscula. QEPD”.   Ana Julia Jatar

Nos unimos a las expresiones que honran la memoria de la gran Clarisa Sanoja, una pionera en el mundo policial venezolano, una política cabal, una gran jueza, que luchó por los derechos de la familia, en especial los niños y adolescentes. RIP”. Fabiana Rosales

Tuve el gusto de conocerla y por eso aplaudo lo que hizo, su paso civil, cívico y civilista por este país, su naturaleza libertaria y su acendrada condición democrática.

Muy distinta a la despreciable condición de unos supuestos “guardias nacionales y bolivarianos” (hombres y mujeres) que prevalidos de armas, uniformes e impunidad, andan agrediendo a civiles que se niegan a pagar coimas y mordidas; multas inexistentes y en fin, a pactar con el hampa en que han trocado para vergüenza de las instituciones que dicen representar.

Evitemos caer víctimas de la desmoralización, que es un riesgo que debemos conjurar en lo inmediato.  Ya llegará la hora en que podamos hablar de heroísmo sin delito, de gloria sin sangre y de victoria sin lágrimas.

Nuestro reconocimiento a quien fue una ciudadana ejemplar, demócrata por excelencia, abogada ilustre y miembro de Acción Democrática. Un ejemplo a seguir para las nuevas juventudes. QEPD.

La memoria es de los demócratas, del autócrata el olvido.

Jesús Peñalver / @jpenalver

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