El fantasma de la abstención flota sobre las elecciones parlamentarias

//
2 minutos de lectura

El director de la firma Datanálisis, José Antonio Gil Yepes, aseguró que el madurismo no la tendrá fácil en las elecciones parlamentarias previstas para el 6 de diciembre, en las condiciones en que se encuentra Venezuela, políticamente hablando.

Por las predicciones de Yepes, el fantasma de la abstención podría ser nuevamente el plato fuerte de las elecciones parlamentarias, tal como ocurrió en el 2005 y como ocurrió en el 2017 y 2017, cuando el régimen convocó para la ANC y luego las presidenciales.

El principal problema que Gil Yepes ve a esta convocatoria es la cantidad de personas que asistirán. «Solo 9,4% de los venezolanos desea elecciones parlamentarias sin presidenciales», aseguró.

Recordó que en las encuestas más recientes, «84% opinaba que había que renovar el CNE por falta de confianza en el anterior», lo cual se hizo, pero igualmente, esta «nueva institución» tiene un estigma, y es haber sido impuesta por el TSJ que también tiene un alto grado de rechazo.

«El TSJ declara la omisión legislativa y se traspasa la potestad de nombrar los nuevos rectores. Pero el rechazo a la gestión del TSJ ha rondado 80% en los últimos año (…) Posteriormente, el mismo TSJ interviene los partidos AD y Primero Justicia y le entrega sus directivas a dedo a otros directivos; en vez de exigirle a las autoridades originales realizar elecciones internas. También se estaría considerando intervenir también al partido Un Nuevo Tiempo y declarar terrorista a Voluntad Popular», indicó el director de Datanálisis.

A juicio de Gil Yepes «el oficialismo provocó la división de la Asamblea Nacional en enero 2020, supuestamente para darle reconocimiento a la de Luis Parra. Pero, parece que sólo fue para evitar que la Asamblea de Juan Guaidó tuviese los 2/3 para nombrar los nuevos rectores».

Pero, una vez hecha la designación y convocadas las elecciones, el sociólogo ve muy cuesta arriba la asistencia de votantes. «Los muy dispuestos a ir a votar en unas elecciones parlamentarias son sólo 11,4%, siendo los muy dispuestos los que usualmente votan. En cambio, si la convocatoria a elecciones incluyese también la elección presidencial, los muy dispuestos a ir a votar se multiplican porque eso es lo que la mayoría quiere», aseveró.

Por otra parte, dijo que en el ámbito internacional estas elecciones llevan un lastre. «Ya EE.UU. y la Unión Europea han reclamado y se han deslindado de esa ‘ruta electoral’. La desconocieron, lo cual provocó que Nicolás Maduro le diera 72 horas a la embajadora de la UE para abandonar el territorio nacional».

Para rematar, Gil recordó que «el G-4 ya llamó a la abstención», mientras que «el chavismo sólo tiene 9,5% de autodefinidos políticamente y 12,4% de militantes o simpatizantes».

Puede repetirse

En el 2005 se produjo una situación similar. Además de la desconfianza en el CNE, en aquellos días la oposición se retiró de la contienda y a abstención fue superior a 75%, lo que permitió que el Parlamento fuese arropado por completo por el chavismo.

En las elecciones siguientes, aunque el CNE seguía siendo el mismo, la oposición llamó a votar y obtuvo buena parte de curules en la AN, hasta que en el 2015, la situación cambió y con el mismo Consejo, la Unidad se hizo de 112 diputados, contra 57 del chavismo.

Redacción Curadas.com

1 Comment

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog