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Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo, II Fase – 42da. entrega

(Continuación)

En el artículo anterior habíamos culminado el mismo con la elaboración de los posibles escenarios a manejarse prospectivamente por el Estado venezolano sobre la controversia territorial correspondiente al espacio geográfico integral del Esequibo, tomando en consideración como variables fundamentales las políticas manejadas en nuestro país aplicadas al ámbito interno, así como el manejo de las mismas proyectadas a nivel internacional, en el que se estarían enlazando ambas variables mediante el uso del poder estructural relativo entre Guyana y Venezuela, conllevando a las derivaciones que surgirían de la interacción de estas vertientes y de las posibles consecuencias de estas. En este contexto, la dinámica de las variables señaladas conllevaría a la conformación de las siguientes situaciones:

Primer escenario: Interacción entre el manejo del poder estructural relativo de Venezuela ante Guyana con las políticas actuales en el ámbito interno de nuestro país vs. el manejo de las acciones e influencias de Venezuela en el ámbito internacional con las políticas externas establecidas hoy en día. (escenario conservador – statu quo)

Segundo escenario: interacción entre el manejo del poder estructural relativo de Venezuela ante Guyana con un cambio de las políticas actuales en el ámbito interno de nuestro país vs. el manejo de las acciones e influencias de Venezuela en el ámbito internacional con un cambio de políticas impulsivas y acometedoras (escenario agresivo)

Tercer escenario: interacción entre el manejo del poder estructural relativo de Venezuela ante Guyana con las políticas actuales en el ámbito interno de nuestro país vs. el manejo de las acciones e influencia de Venezuela en el ámbito internacional con un cambio de políticas un tanto impulsivas y acometedoras) (escenario turbulento)

Cuarto escenario: interacción entre el Manejo del poder estructural relativo de Venezuela ante Guyana con un cambio de políticas actuales en el ámbito interno de nuestro país vs. el manejo de la influencia de Venezuela en el ámbito internacional mediante la continuidad de las políticas actuales. (escenario insuficiente).

Tomando en cuenta el espacio disponible para este escrito, se presentará a continuación el contexto del primer escenario relacionado con Interacción entre el manejo del poder estructural relativo de Venezuela ante Guyana con las políticas actuales en el ámbito interno de nuestro país vs. el manejo de las acciones e influencias de Venezuela en el ámbito internacional con las políticas externas establecidas hoy en día. (escenario conservador – statu quo), es decir, la realidad actual sobre la que dinamiza Venezuela sus políticas, y en el que se obtendrían las siguientes consideraciones para la Nación venezolana, las cuales fueron desglosadas separadamente en factores positivos y negativos, tanto externos como internos:

1- FACTORES POSITIVOS EXTERNOS A CONSIDERAR PARA VENEZUELA:

a. El hecho que Guyana posee hoy en día una condición socioeconómica un tanto crítica, no le ha permitido políticamente garantizar a su Gobierno el apoyo de la oposición de ese país, dado que el mismo aún no ha generado el beneficio esperado con la participación de otros países del primer mundo en la explotación de los recursos que se realizan tanto en los espacios tanto continental como acuáticos del Atlántico, aunado a que las actividades económicas autorizadas unilateral e ilegalmente por el Gobierno de Guyana incluyen sectores que no le pertenecen a dicho país, sino a Venezuela, incumpliendo así lo acordado en principio sobre la base del Acuerdo de Ginebra.

b. Debe tomarse en consideración que apenas entre el 10% y 12% de la población actual que habita en Guyana, se encuentra habitando en el Esequibo, lo que sustenta el poco interés participativo y de preocupación del Gobierno de ese país por coadyuvar a quienes habitan en esa región, aunado al poco desarrollo llevado a cabo por los distintos Gobiernos de Guyana desde que obtuvieron su independencia en 1966, hecho que concede severas dudas ante la comunidad internacional de las prioridades de Guyana sobre la región geográfica en reclamación por parte de Venezuela.

c. Ya ha sido constatado en el tiempo por diferentes vías que el gentilicio
esequibano tiene una elevada preferencia de obtener su nacionalidad como
venezolanos y no como guyaneses, factor interno que en el Esequibo ha generado, y aún hoy en día conlleva a elevadas posibilidades de inserción de la influencia venezolana. Guyana no puede seguir tapando una sensible realidad en la que no tiene capacidad de influencia sobre los esequibanos, puesto que ello no ha sido nunca su prioridad, ni tampoco tiene “historia” alguna en dicha región.

d. De hecho, la tendencia de la población joven que habita en Guyana, ha sido en el tiempo la de salir de ese país en busca de otros horizontes u oportunidades, dada la poca capacidad de crecimiento y desarrollo tanto histórico como actual que existe en ese país.

e. Prácticamente ha sido Nulo el sentido de integridad territorial de Guyana sobre el Esequibo, recordando que la población traída por los ingleses durante la época de la colonia a quien se les entregó la independencia de ese país, obtuvo el territorio tanto de Guyana al este del Rio Esequibo como del Esequibo propiamente, sin haberlo conquistado ni peleado por el mismo, por lo que su gentilicio no tiene historia alguna en la región y absolutamente ningún sentido de pertenencia.

f. La manipulación obligada sobre el Gobierno de Venezuela con la firma del Tratado de Washington, la nulidad del Laudo Arbitral de París de 1899, la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966, el escrito presentado por el Abogado principal norteamericano Severo Mallet-Prevost, aunado a los actos de ejercicio de soberanía por parte de Venezuela, son bases jurídicas ineludibles ante la comunidad internacional para darle el verdadero valor a la reclamación efectuada por Venezuela, por lo que no debe haber dudas en cuanto a la reivindicación integral del territorio Esequibo. De allí, puede entenderse del por qué de la actuación desesperada de Guyana hoy en día, haciendo uso de artimañas y buscando el apoyo internacional de otros países, en aras de cambiar el statu de su poder estructural relativo frente a Venezuela, además del osado acto de acudir ante la Corte Internacional de Justicia en procura de desvirtuar las realidades históricas como un acto desesperado que ha pretendido involucrar a todos los actores posibles en contra de nuestro país.

g. Ante los factores mencionados, si el Gobierno de Venezuela considera darle el peso requerido a todas estas variables que generan un valor preponderante sobre la reclamación existente respecto al espacio geográfico integral del Esequibo, debería verse obligado a profundizar un cambio en el proceso de toma de decisiones y de sus políticas actuales, las cuales han sido un tanto reactivas conforme se ha ido moviendo el ajedrez geopolítico de la región, por lo que debería estar presionando por la vía diplomática mediante el uso de sus posibilidades y relaciones un tanto afectadas por intereses contrarios, de manera que se logre conformar una mesa real de entendimiento con el Gobierno de Guyana. Esta tarea no es imposible, pero requeriría un arduo y continuo trabajo, que no tiene que ser manejado en forma directa, sino colateralmente a través de otros actores tanto internos como externos, y/o también mediante la combinación de ambas.

h. Pese a que se ha manifestado que la declaración emitida por el Presidente de Venezuela entre el 2004 y el 2007, en la que había expresado que dejaba de lado la reclamación del Esequibo otorgándole a Guyana la posibilidad de dar concesiones en esa zona, y que ello había sido considerado a nivel nacional como una acción inadecuada a los intereses de Venezuela, es necesario tomar en cuenta indistintamente de la tendencia política del lector, que dicha declaración se complementó con que dicha acción sería posible “siempre y cuando las concesiones otorgadas beneficiasen a los dos países”, y ello No ha ocurrido de esa manera, por lo que el Estado venezolano debería utilizar dicha bandera para sustentar la actuación de Guyana ante la comunidad internacional, dado que nuestro país No ha salido beneficiado en absoluto con las concesiones otorgadas unilateralmente por el Gobierno vecino, lo cual ha sido contrario al proceso de entendimiento entre las partes, por lo que la participación de terceros actores, en lugar de haber coadyuvado en el tiempo a fortalecer los lazos existentes entre ambos países, han retroalimentado más bien distanciamientos y manejos de agendas ocultas que han debilitado las relaciones entre las partes involucradas; por lo tanto, la actuación perversa del Gobierno de Guyana manipulando las declaraciones dadas por Venezuela, constituyen un aval indiscutible a favor de nuestro país, y ello debe conformar un factor a incluir en el caso que se maneja actualmente en la Corte Internacional de Justicia.

i. Y habiendo utilizado Venezuela el mecanismo jurídico señalado en el punto anterior, está aún a tiempo en medio de esta coyuntura disuasiva en la que Guyana ha hecho caso omiso, de continuar ejerciendo diplomáticamente mayores presiones sobre dicho país, considerando que al no haber acuerdos ni beneficios para ambas partes sobre las exploraciones y explotaciones realizadas mediante el otorgamiento unilateral de concesiones a otros países, se estaría conformando una matriz de ilegitimidad creada por Guyana, cuyo efecto en cadena desembocaría en la inseguridad jurídica otorgada a dichas empresas que se encuentran ejerciendo actividades económicas en los espacios acuáticos correspondientes al espacio geográfico integral del Esequibo.

j. La delimitación de los espacios acuáticos firmada entre Trinidad & Tobago con Venezuela desde 1990 sin objeción alguna de Guyana en ese entonces, no puede verse afectada hoy por hoy por decisión unilateral y arbitraria de Guyana a más de un cuarto de siglo de la firma de dicho Acuerdo, en la que el Gobierno de ese país ha pretendido no solo irrespetar las líneas acordadas, sino que ha traspasado dichas líneas e intentado cerrar la libre salida de Venezuela hacia el Océano Atlántico, siendo ello un interés vital para nuestro país, por lo que Guyana está obligada a llegar a un entendimiento bilateral con Venezuela sobre dichos espacios acuáticos; y más aún, Guyana debe hacerlo con carácter de obligatoriedad porque en el mismo Laudo Arbitral de París de 1899, el vocablo “mar” no fue incluido, sino que dicha sentencia se limitó a establecer los límites en el espacio terrestre continental. Por lo tanto, esta variable debe considerarse ineludiblemente en este escenario, dado que aun en contra de Venezuela, si la Corte Internacional de Justicia ratificase el Laudo Arbitral de París, la mesa de entendimiento entre Guyana y Venezuela debería continuar activa, dando con ello cabida al acuerdo sobre el espacio geográfico integral del territorio continental y de los espacios acuáticos del Esequibo. Esta oportunidad la tiene desde ya Venezuela y debería aprovecharla a como dé lugar, aun en medio de las variables negativas existentes.

2. FACTORES NEGATIVOS EXTERNOS A CONSIDERAR PARA VENEZUELA:

a. De seguir con el statu quo manejado actualmente por el Gobierno de Venezuela con las políticas establecidas, la tendencia se inclinaría hacia el aislamiento del país ante la comunidad internacional, dando cabida a un incremento de acciones de parte de Guyana en continuar concediendo sectores en los diferentes bloques para la exploración y explotación de los recursos existentes en los espacios acuáticos del Esequibo.

b. Al no haber el reconocimiento masivo internacional del Gobierno venezolano actual, la tendencia sería a continuar el boicoteo de varios países a propósito de involucrar cada vez más a otras naciones en aras de reconocer la ilegitimidad gubernamental, y por ende el aislamiento de Venezuela, alejando cada vez más el proceso de integración en la región, debilitando así los avances obtenidos por el Estado venezolano desde la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966.

c. Las grandes potencias como Estados Unidos y China continuarían con sus actividades aliadas de exploración y explotación en la zona económica exclusiva del Esequibo, aunado a los países que han obtenido concesiones en el territorio continental, beneficiándose de los distintos recursos extraídos y con ello, se estaría fortaleciendo el poder estructural de Guyana.

d. Como se ha venido observando abiertamente, países como Rusia e Irán se mantendrían totalmente neutros ante el litigio actual de Venezuela con Guyana sobre el Esequibo, pese a que Rusia en particular tiene una gran responsabilidad ante Venezuela sobre su actuación en el Laudo Arbitral de París de 1899, al haber negociado con Gran Bretaña el beneficio que obtuvo para ella a costillas del daño generado a los venezolanos, adoptando la decisión perversa que ha propiciado severos perjuicios a nuestro país, con las consecuencias que se han materializado en materia de políticas, relaciones, diplomacia cañonera, economía, integración, delimitaciones, soportes jurídicos para otras delimitaciones, cooperación, reciprocidades, entre otros. Pero para ella (Rusia), ha sido más salomónico a sus intereses mantenerse al margen, y Venezuela no ha manifestado dicha necesidad aún, manteniéndose en silencio sobre este punto.

e. Es por ello que bajo este escenario, la Corte Internacional de Justicia daría continuidad al proceso jurídico solicitado unilateralmente por Guyana, evaluando la validez o no del Laudo Arbitral de París de 1899, sin olvidar que la participación de los organismos jurídicos internacionales en materia de delimitación, han sido históricamente contrarios a los intereses de Venezuela. Y ello lo afirmo, dado que de haber tenido casi dos millones de kilómetros cuadrados nuestro territorio nacional desde la separación de Venezuela de la Gran Colombia, hoy en día tenemos 916.450 kilómetros cuadrados, es decir, hemos perdido más de un millón de kilómetros cuadrados de nuestro espacio geográfico terrestre, sin tomar en consideración la plataforma continental en la que se ejerce el mismo derecho de soberanía, aunado a los espacios acuáticos derivados tanto en nuestra frontera occidental como oriental, sumatoria que eleva sensiblemente las pérdidas que hemos sufrido en los siglos XIX y XX.

f. Los patrullajes marítimos realizados entre los Estados Unidos y Guyana continuarían efectuándose en el Océano Atlántico, fortaleciendo las relaciones entre ambos países, y afianzando así la presencia de Guyana conjuntamente con USA sobre los espacios acuáticos del Esequibo, abriendo con ello posibles brechas para la conformación de futuras operaciones navales junto a otros países contrarios a los intereses de Venezuela en dichas áreas marítimas.

g. No se podría manejar con el Gobierno de los Estados Unidos la posibilidad de lograr su pronunciamiento a favor de Venezuela sobre el caso del Esequibo, sabiendo que dicho país tuvo una responsabilidad ineludible al haber representado al Gobierno de Venezuela a través de la firma prácticamente obligada del Tratado de Washington, en la que no hubo la participación de los venezolanos, y además de ello, Estados Unidos fue copartícipe de la nefasta decisión del Laudo Arbitral de París de 1899, refrendado por escrito a través de su propio Abogado principal en el Memorándum de Severo Mallet-Prevost; más bien hoy en día, Estados Unidos ha manifestado que Venezuela debe reconocer la validez del Laudo Arbitral de París, lo que conforma una variable negativa en el escenario internacional.

3. FACTORES POSITIVOS INTERNOS A CONSIDERAR PARA VENEZUELA:

a. El pueblo venezolano estaría inmiscuido cada vez más en el tema referido, lo que tendería a consolidar su sentido de pertenencia, y por ende, el fortalecimiento de su integridad territorial y de su participación en la Defensa Integral de la Nación, recordando que hasta hace poco tiempo había un elevado desconocimiento de la realidad que se manejaba por parte de nuestro gentilicio en torno al tema sobre el espacio geográfico integral del Esequibo.

b. Las presiones originadas de parte de organismos nacionales vinculados al tema en cuestión, podrían generar una matriz de evaluación de parte del Gobierno Nacional que coadyuvaría a la obtención de una mayor cohesión nacional, a propósito de obtener sólidas posiciones ante el país y la comunidad internacional, entendiendo que ello no es un tema de Gobierno, sino de Estado, por lo que se podría conformar un equipo de trabajo para el fortalecimiento de la negociación con Guyana por la vía diplomática.

c. El punto anterior se complementaría en este escenario actual ante la coyuntura presentada por Guyana al acudir a la Corte Internacional de Justicia en búsqueda de la ratificación de la sentencia del Laudo Arbitral de París de 1899, lo cual fue impulsado por el mismo Secretario General de las Naciones Unidas, por lo que se tendría la oportunidad de fortalecer la actuación de Venezuela ajustada al Acuerdo de Ginebra de 1966 mediante la eliminación de los diferentes actos establecidos que no conllevaron a resultado alguno, instaurando para ello el mecanismo de las negociaciones directas entre Venezuela y Guyana mediante la conformación de una mesa de entendimiento conformada por distintos actores venezolanos calificados en el tema.

d. El Estado venezolano a través de sus políticas mediante la presencia de la Armada de este país, ejecutó hace poco tiempo algunos actos de ejercicio de soberanía, evitando la continuidad de actividades económicas por parte de unidades marítimas pertenecientes a empresas petroleras autorizadas por Guyana para efectuar estudios en la plataforma continental de nuestros espacios acuáticos en la zona de reclamación.

4. FACTORES NEGATIVOS INTERNOS A CONSIDERAR PARA VENEZUELA:

a. El Gobierno venezolano mantendría los objetivos actuales que conforman su statu quo, lo que incidiría en una continuidad del uso de su poder estructural, manteniéndose así la inestabilidad socioeconómica del país, hecho que ha conformado severas divisiones, y por ende, posiciones críticas y contrarias a las que ha adoptado el Gobierno Nacional con respecto a las políticas de actuación sobre el tema relacionado con la controversia territorial de espacio geográfico integral del Esequibo.

b. Inadecuado manejo del sentido de integridad territorial en el gentilicio venezolano, pues aunque está claramente sustentado en documentos históricos que el Esequibo le pertenece al país desde la Capitanía General de Venezuela, no se ha llevado a cabo confrontación armada alguna en la región desde ese entonces, lo que ha venido incidiendo en el insuficiente conocimiento sobre la materia por una gran parte de los venezolanos.

c. La presencia de cubanos en Venezuela ejerciendo distintas actividades dentro del país, sustenta las buenas relaciones existentes entre ambos Gobiernos, por lo que Venezuela no tendería a buscar el apoyo del Gobierno de Cuba sobre el tema de la controversia territorial del Esequibo, sabiendo que dicho Gobierno se inclinó siempre a favor de Guyana.

d. Tomando en consideración la situación actual interna de Venezuela, aunado al ineludible involucramiento de carácter político de la Corte Internacional de Justicia, existe una alta posibilidad en que dicho organismo pudiese manifestar finalmente que el Laudo Arbitral de París de 1899 es válido, hecho que con toda seguridad desdeciría mucho de dicha Corte ante la comunidad internacional, aunque los países en sí no lo manifestasen abiertamente, lo que conllevaría a que se pierda el prestigio y confianza de dicha organización jurídica, por lo que la misma debe evaluar muy bien la decisión a tomar, dado que ello significaría que se hizo caso omiso al Acuerdo de Ginebra de 1.966, por lo que en caso contrario, debería reconocer que No tiene derecho a ninguna intromisión; sin embargo, la decisión tomada a favor del reconocimiento y validez del Laudo Arbitral de París de 1899 representaría para Venezuela un foco de presión que podría elevar más aún los efectos de las acciones de bloqueo internacional que se han suscitado, y por ende, mayores calamidades para el pueblo venezolano, pudiendo desembocar en mayores enfrentamientos internos y complejidades para afrontar las variables de entendimiento entre las partes.

A partir del próximo artículo se continuarán abordando los demás escenarios ya señalados bajo la interacción de las variables mencionadas, esperando que el lector pueda ir fortaleciendo su visión sobre las dificultades y posibles formas de actuación del Estado venezolano ante las realidades que se han tratado de plasmar de la manera más imparcial y objetiva.

José Chachati Ata

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