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Yordano Di Marzo en las Vivencias de Milagros S. Castro

Inspirada por la nominación de Yordano al Grammy Latino 2020 en la categoría Mejor Álbum Cantautor por su producción «Después de Todo», Milagros le recuerda sus Vivencias con Yordano.

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Inspirada en la buena nueva que nos colmó de felicidad a todos los fans de Yordano esta semana, dedico mis Vivencias a este afamado cantautor.

Mi querido y admirado intérprete, quien se encuentra nominado al Grammy Latino 2020, en la categoría Mejor Álbum Cantautor, por su reciente producción titulada Después de Todo. Un orgullo total.

Mis Vivencias con Yordano Di Marzo son inolvidables. Siempre las comparto con mis amigos con total satisfacción, porque se trata de un sueño que se hizo realidad.

Yordano
Una de las visitas de Yordano a El Informador.

El estrés de un final académico

Todo comenzó en el año 1984, cuando el nombre de Yordano comenzaba a ser famoso en nuestro país, gracias a su primer éxito musical Manantial de Corazón. Esa producción, que lleva su nombre, fue promocionada con fuerza en todo el país, lo que trajo como consecuencia que el tema sonara insistentemente en las estaciones de radio.

En ese entonces yo estaba terminando mi carrera como comunicadora social en la Universidad Central de Venezuela. Específicamente, estaba dedicada a redactar mi tesis de grado en la mención audiovisual.

El estrés de esos días era terrible. Mi trabajo de grado estaba dedicado a la radio. Lo titulamos Perspectivas de la Frecuencia Modulada en Venezuela, cuando solo existía en nuestro país una sola estación en F. M. y era la Emisora Cultural de Caracas.

Esta investigación la desarrollé con mis amigos y compañeros María Lilian Robletto y José de Jesús Berenguer, cuyo tutor fue mi querido profesor Rafael Díaz Requena.

Pero también participó un integrante muy especial. Me refiero a Yordano, quien ya era muy popular, porque de esa producción sonaban varias canciones. Mi preferida era Bailando tan cerca.

Sin embargo, todas me gustaban. Y lo mejor, es que me acompañaban en mis lecturas de innumerables libros, porque el Mr. Google aún no hacía acto de presencia en el mundo de la tecnología.

Una estudiante con un Manantial de Corazón

A comienzos de 1985, ya estábamos en la recta final de la investigación. La corredera era agotadora y el cansancio era nuestro acompañante.

Un día salimos temprano de la universidad. Teníamos que terminar algunos detalles del trabajo. Por cierto, al final contó con más de 300 páginas, escrito en una máquina de escribir Remington portatil. Un orgullo total el aporte académico que dejamos en esa época.

Bueno, un día salimos temprano y alguien en el grupo comentó que teníamos que pasar, un momento, por la recordada Zona Rental de la Plaza Venezuela.

Por supuesto, yo me negué rotundamente. Pero me dijeron, que no me pusiera “cómica” ya que me convenía pasar por ese lugar. Después de un largo «Sí versus No» ganó el Sí y tuve que aceptar pasar por esas amplias instalaciones.

Tremenda sorpresa

Cuando llegamos, vimos que había mucha gente y se escuchaba la música a todo volumen. Y al entrar… Sorpresa… En la tarima estaba nada más y nada menos que el propio Yordano Di Marzo cantando. Y adivinen cuál canción. Pues, les cuento… Bailando tan cerca.

Me dicen mis amigos que mi cara no era normal. La felicidad se apoderó de ella. Y fue verdad. Olvidé tesis, lectura de libros, investigaciones, máquina de escribir, redacción de conclusiones. Yo estaba dedicada, en cuerpo y alma, a escuchar a ese cantante que me acompañaba diariamente a estudiar.

Nunca me había sentido tan fanática de un artista como de Yordano. Me encantaban todas las canciones de su segunda producción… Aquel Lugar Secreto, Algo Bueno Tiene Que Pasar, No Queda Nada, Otra Cara Bonita, Hoy Vamos a Salir, Manantial De Corazón, No Voy A Mover Un Dedo, Ella Se Fue, Chatarra De Amor y mi preferida Bailando Tan Cerca. Todas se convirtieron en éxitos.

Ese momento fue lo máximo. Era la primera vez que lo veía en persona. Un recuerdo que quedó sellado en mi mente, con mucha alegría.

Un recuerdo que atesoro.

De Caracas a Barquisimeto

A finales de 1985, al recibir mi título como Comunicadora Social en la hermosa Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, tenía muchos planes profesionales.

Pero, lamentablemente, por cosas de la vida, ninguno se cumplió. La vida me trasladó a Barquisimeto. Y llegué a la sala de redacción del diario El Informador en septiembre de 1986.

Muchas fueron las experiencias vividas, pero uno de los sueños cristalizados fue encontrarme con mi compañero de estudios… Yordano. Aquel que me acompañaba cuando tenía que leer libros y redactar capítulos de mi tesis de grado. Aquel que me alegró el día en la Zona Rental y al que le seguía en cada aventura musical.

Un día, mi amigo César Parra, promotor disquero de Sonográfica, me llamó para decirme que visitaría mi oficina en El Informador con Yordano, quien se encontraba en gira promocional.

Guao, en ese instante, mi cara tampoco era normal. Corrí al departamento de fotografía y le comenté a mi amigo y reportero gráfico Julio Colmenárez, que Yordano nos visitaría.

El encuentro…

Esa mañana adelanté el trabajo periodístico, para poder dedicarles la tarde a mis visitantes especiales.

Y así fue. Llegó César con Yordano y para mí fue otra vez lo máximo. De verlo en una tarima, a tenerlo ante mí para entrevistarlo, era un sueño hecho realidad.

Julio invitó a Yordano a visitar los talleres para captar algunas imágenes en los rollos de papel.

Hablamos mucho. Aunque era un poco tímido, me encargué de “sacarle” la información sobre sus actividades y planes en ese momento. Y luego le comenté mi experiencia cuando lo vi cantando en la Zona Rental.

Con el tiempo, sus visitas pasaron a ser una tradición, ya que siempre que Yordano visitaba Barquisimeto, El Informador era un lugar obligado.

Y eso, sin hablar de sus conciertos. Julio y yo, siempre estábamos en primera fila para verlo y tomarle fotos. Y, por supuesto, cantar todas sus canciones.

Por cierto, esta foto fue tomada por mi pana Julio Colmenarez, en el Anfiteatro Oscar Martínez, antes de su show en 1987. Me encantaba tener el privilegio de visitar a mis amigos artistas en el camerino, antes de sus conciertos. Y eso incluía a mi ídolo.

Anfiteatro Oscar Martínez.

Siempre en mi recuerdo

Muchos años han pasado de esos momentos agradables que disfruté siguiendo y destacando la carrera musical de Yordano en el periódico. Es probable que él no lo recuerde, pero para mí esos encuentros son inolvidables.

Como fan y periodista, le agradezco todo lo que le ha aportado a la historia musical de nuestro país. Y espero que ese Grammy Latino, en la categoría Mejor Álbum Cantautor, lo podamos celebrar, a partir del 19 de noviembre.

Feliz de compartir con ustedes estas Vivencias con Yordano.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

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6 respuestas a «Yordano Di Marzo en las Vivencias de Milagros S. Castro»

Me encantó la vivencia con Yordano. A mi también me gustan mucho sus temas y espero que logre ese Grammy muy merecido por la inteligencia de sus letras y la belleza de su música. ¡Gracias Milagros por compartir esta vivencia tan bonita!

Muy sentido sentida tu historia de hoy , increíble como esa persona tan especial como Yordano apareció en tu vida y se mantuvo …. para mi también es un artista espectacular y también disfrute muchísimo en su primer concierto en la isla de Margarita … pero como lo narras , te queda el sabor de que estuve allí contigo Milagros y con él . Me encantan tus vivencias y l forma como las compartes !

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