Desde que la empresa disquera Sonográfica dio a conocer a Ilan Chester como intérprete y compositor, me declaré su fan permanente. Con solo escuchar sus primeros éxitos, entre los que destaca Canto al Avila (una de mis favoritas), me encantó su estilo.

Y así se lo manifesté el día que lo conocí. Para mí fue lo máximo ese primer encuentro.

Una buena noticia

Esta historia comienza cuando mi recordado amigo Tito Correa, uno de los productores ejecutivos de Sonográfica  llamó a mi oficina, en el diario El Informador. Luego de saludar me dio la buena noticia.

Me dijo que Ilan Chester visitaría Barquisimeto para promocionar su nueva producción discográfica.

Recuerdo que fue a mediados del año 1987, cuando Ilan estaba presentando su sexto disco en todo el país. Ese acetato era Al pie de la letra, un extraordinario trabajo, que este artista escribió con mucha pasión.

Esta es la presentación del disco Al pie de la letra.

Allí se incluyen nueve composiciones, de las cuales seis siempre han sido mis preferidas: Para siempre, Eres una en un millón, Por alguien como tú, Amor y lluvia, Vale la pena esperar y Vivir contigo y sin ti.

El encuentro con Ilan Chester

La semana siguiente fue la más esperada por mí. Cuando llegó el día de la presentación y la entrevista, César Parra, promotor estrella de Sonográfica me llamó para cuadrar la hora y el lugar.

Y, como siempre, estaba lista para la cita, con muchos minutos de anticipación. Con emoción de quinceañera, vi a Ilan y con una enorme sonrisa, le di la bienvenida a Barquisimeto.

La amena conversación comenzó con una simpatía cautivante. Primero, los comentarios previos de admiración por el éxito de sus anteriores producciones musicales.

Por cierto, esas canciones estaban incluidas en mis más queridos cassettes de música. Los recordados TDK, aquellos que algunos señalaban como los más duraderos y de mayor calidad.

Luego, hablamos de las satisfacciones de pertenecer a esa generación de músicos que Sonográfica estaba proyectando nacional e internacionalmente. Todos talentos genuinos, con distintos estilos, pero mucho profesionalismo y deseos de dar lo mejor.

A la hora de entrevistar a Ilan, cualquier lugar era ideal. En esta ocasión estábamos en uno de los pasillos del Aeropuerto Internacional Jacinto Lara de Barquisimeto.

Y en esa nota, estaba Ilan. Comentó que desde siempre la composición, el escribirle al amor era lo que más le gustaba. Y en ese camino dirigiría su trayectoria musical.

Una invitación muy especial… Y la acepté

Debo decir que fue un primer encuentro sumamente agradable. De hecho, en esa amena conversación, Ilan me invitó a la presentación de este disco en el Teatro Teresa Carreño, con un espectáculo muy especial.

Por supuesto, acepté. Le contesté que no me perdería ese concierto por nada del mundo. Y así fue. Yo estuve allí en primera fila. Debo reconocer que tanto mi nuevo amigo, como el equipo de Sonográfica se encargaron de todos los detalles. Y yo la pasé muy bien. Fue un inolvidable concierto, sin duda alguna.

Esta foto me encanta. Fue al día siguiente de uno de sus conciertos. La tomamos en uno de los pasillos del Aeropuerto de Barquisimeto con sus talentosos músicos.

Cambio de opinión

Entonces, al finalizar esa primera entrevista, pude confirmar la imagen que tenía de Ilan. Totalmente positiva. Sin embargo, algunos de mis amigos me comentaban que les parecía antipático.

Pero, no. A mí me pareció todo lo contrario. Siempre fue agradable, simpático y muy cordial.

Afortunadamente, la apreciación de mis amigos cambió radicalmente. Ese mismo año, unos meses después de nuestro primer encuentro, Ilan Chester fue uno de los invitados estelares de la Feria Mundial del Caballo, que se presentaba una vez al año en Barquisimeto, concretamente en lo que se recuerda como el Coliseo Hípico Municipal.

Mis amigos, que vivían en Caracas, llegaron a esta ciudad crepuscular para disfrutar esta festividad, que realmente era espectacular. Destacaba por la infinidad de actividades musicales, culturales, deportivas y recreativas que ofrecía a propios y extraños.

Una de esas fue el concierto de Ilan. Disfrutamos, cantamos y bailamos en primera fila. Pero al final, como no pudimos saludarlo en el coliseo, nos fuimos al Hotel Príncipe. Y en el lobby, compartimos con Ilan un largo rato. Fue tan agradable el momento, incluyendo una informal sesión de fotos, que mis amigos quedaron fascinados.

Esta foto fue en el Hotel Príncipe, luego de su concierto en el Coliseo Hípico Municipal de Barquismeto.

Y, por supuesto, cambiaron la apreciación que tenían de uno de los mejores compositores y arreglistas de este país.

Más encuentros, entrevistas y la despedida de Ilan Chester

Y cada vez que Ilan visitaba Barquisimeto, siempre había un momento para una entrevista, para un saludo, para echar cuentos.

Hasta que, lamentablemente, esos encuentros llegaron a su final.

1996 fue un año de acontecimientos. En ese entonces, el intérprete de Solo faltas tú decidió retirarse de los escenarios. Para ello, se programó una gira, que muchos denominaron como nostálgica. Era la gira de la despedida.

Recuerdo que Ilan visitó Barquisimeto y en una rueda de prensa que se realizó en un restaurante que estaba ubicado en la urbanización Santa Elena, le explicó a los medios el porqué de su decisión.

Esta es la rueda de prensa en la que Ilan anunció su despedida de los escenarios en 1996.

En esa oportunidad, dejó claro que no volvería a un escenario, pero eso no quería decir que dejaba la música. Afirmó que eso nunca podría ser, porque formaba parte de su vida.

Realmente lo que deseaba en esos momentos era mayor libertad para disfrutar su vida familiar y espiritual, sin compromisos de giras de conciertos.

Pero, ese alejamiento no duró mucho tiempo, pues volvió a los escenarios.

Por mi parte, trabajé en el diario El informador hasta septiembre de 1996. Y me dediqué a otras actividades periodísticas, alejadas totalmente del medio artístico. Y ambas decisiones hicieron que perdiéramos contacto.

A pesar de eso, mi admiración aumentó progresivamente, a través del tiempo. Al igual que la satisfacción de haber compartido con uno de los mejores músicos de nuestro país.

Ilan y yo en plena pista del Aeropuerto de Barquisimeto antes de abordar su avión con destino a Maiquetía. Toda una aventura.

En fin, conocer y compartir con Ilan Chester forma parte de mis mejores Vivencias.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

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Un comentario en «Ilan Chester en las Vivencias de Milagros S. Castro»

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