Hoy te traemos una nueva anécdota de músicos

En la época cuando yo tocaba en el Juan Sebastián Bar en el grupo que integrábamos Victor Cuica, Rafaél Velásquez (El gallo), Héctor Hernández, Cristobal Pitalúa y yo.

A menudo iba a vernos una dama muy amante de la música quién era de la alta sociedad caraqueña, a quién llamaré por sus iniciales BBB. Una señora elegantísima y refinada, muy parecida al personaje de Merryl Streep en “El diablo viste a la moda”.

Un día la Sra. BBB me dice con su meliflua voz “Pedrito, mi hijo se casa en tal fecha, y el festejo de la boda se celebrará en el Caracas Country Club. Yo quisiera contratarlos a ustedes para que toquen allí esa noche”.

Por supuesto que acepté de inmediato, pero la Sra. BBB me dijo lo siguiente: “Pedrito, yo quiero que ustedes toquen un repertorio súper escogido, chic, muy suave. Temas de jazz, bossa novas, música internacional. No quiero nada bailable ni chabacano. Solo quiero música de buen nivel, ya que los invitados son de la crema y nata de Caracas. Ah, y por favor vayan de etiqueta, porque esta fiesta debe ser lo más elegante posible”.

Por la experiencia que he tenido en muuuuuchas fiestas, cuando hablé con los integrantes del grupo les conté de las exigencias de la Sra. BBB, pero igualmente les dije “muchachos, la Sra. BBB dice que ella no quiere música bailable ni chabacana, pero estén preparados porque al momento que yo les diga arrancamos con “Compadre Pedro Juán” y por ahí nos vamos”…

Dicho y hecho. La fiesta empezó efectivamente con una finura y un caché de película, mientras nosotros tocábamos suaves temas siguiendo las instrucciones de la Sra. BBB, quien pasaba ocasionalmente al frente de nosotros, asintiendo delicadamente con su cabeza en señal de aprobación a lo que estábamos tocando.

Así pasaron un par de sets. Al tercer set, ya los invitados habían ingerido la suficiente cantidad de bebidas espirituosas como para acercarse donde estábamos tocando y decirnos “épale, ¡tóquense algo bailable como un pasodoble o un merengue!”, y después de que varios invitados repitieron la petición le dije a los muchachos “Señores, olvídense del jazz, a bailar se ha dicho, Compadre Pedro Juan”, y de inmediato Victor y El Gallo arrancaron ese sabroso merengue, y la pista se llenó por completo de bailarines.

La Sra. BBB tuvo que aceptar resignada porque la gente estaba deseosa de rumbear con furia, al punto que una gran cantidad de los chamos invitados a la “fiesta chic y elegante” terminaron lanzándose a la piscina del Country vestidos de smoking y traje largo.

Casa Club CCC

Yo no sé qué guarapo puyao estaban consumiendo que les dio ganas de nadar a esa hora, pero lo que sí creo es que a la Sra. BBB le dio un soponcio.

Pedrito López empezó desde muy pequeño en la música y no se ha detenido por más de cuatro décadas. Ha desarrollado una dilatada carrera como pianista, orquestador, productor y director. Sus arreglos musicales han sido interpretados por la orquestas nacionales e internacionales y siendo acompañante de decenas de artistas de gran renombre mundial.

Curadas / Pedrito López

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