Alberto Camardiel: mientras todos lo hagamos juntos Venezuela puede sumar en el deporte (+audio)

23 minutos de lectura

Por Pedro Beomon

Venezuela es una cantera inagotable de periodistas de la fuente deportiva. Cada uno con su estilo y dejando su impronta en el devenir de los medios de comunicación social.

Por supuesto, algunos destacan más que otros.

Y entre los profesionales del género encontramos que entre quienes han tenido mayor relevancia durante las últimas décadas se encuentra Alberto Camardiel, cuya pasión por la actividad al final nos hace pensar de si se trata de un deportista sumado a la cobertura de los hechos noticiosos más que propiamente un egresado académico que ha hecho vida en el área.

-¿Cuál es el rasgo distintivo de tu personalidad? 

-Yo creo que la terquedad. Yo no sé si de alguna forma tiene que ver con el origen de mi padre – es vasco – y mi madre – gallega -. Esa terquedad se puede traducir en algún momento como perseverancia, en inconformidad. Así me formé dentro del periodismo deportivo y también dentro de mi carrera como deportista. Yo no sé si lo que te va dejando la vida en el camino termina siendo un logro, termina siendo un aprendizaje; yo no veo que las cosas tengan que medirse en logros o fracasos, simplemente creo que debe ser en experiencia y en la irreverencia.

Nacido en Caracas el 23 de mayo de 1976, su infancia se nutrió de lo que le inculcaban  sus progenitores, su padre como profesor de Estadística de la Universidad Central de Venezuela, y su madre en el rol de ama de casa.

Estima que se trataba en aquel entonces de una sociedad distinta a la de ahora, muy marcada por el actual tema de las migraciones.

-Mi pasión por el deporte comienza muy temprano: primero, estuve jugando béisbol; luego, fútbol; y después íbamos juntos a la montaña. Me hice seguidor de los Tiburones de La Guaira, que para aquel entonces tenía a jugadores como Oswaldo Guillén, Gustavo Polidor, Norman Carrasco, Raúl Pérez Tovar y Luis Mercedes Sánchez, entre otros. Iba mucho al Estadio Universitario, un coso diferente al de hoy en día, y que forma parte de las cosas que pude absorber. Además, yo hice vida en el colegio de los hijos de los profesores de la universidad. Entonces, los amigos del colegio eran los hijos de los amigos de mi papá. Y se generó una comunidad de revolución en el buen sentido de la palabra. 

Comenzó estudiando Biología en el alma mater pero luego se cambió a Comunicación Social.

-Yo no sé si era un apasionado del periodismo, hoy si lo puedo decir, pero en aquel momento yo creo que era un apasionado del deporte.

Recuerdo que leía en los periódicos las hazañas deportivas tales como los récords mundiales de los cubanos Javier Sotomayor, en salto alto, e Iván Pedroso, en salto triple.

-¿Cómo se produjo tu ingreso a RCTV?

-En el año 1996 la periodista Laura Castellanos me habló de un casting que estaban haciendo en el canal, acudí y quedé seleccionado por Carlos González, jefe del área de deportes de la planta. Comencé, entonces, en el noticiero El Observador, y eso fue trascendental en mi vida. Digamos que la sección de deportes no tenía tantos privilegios como cualquier otra y tú tenías que ser redactor, reportero y productor. Yo creo que ese segmento nos hizo ser profesionales integrales.

Tenías que salir a la calle, tenías que buscar tus pautas, no había una reunión de pautas para deportes, no había una selección de información sino que todo recaía en lo tú hacías en ese momento y en tu insistencia para que tuviera trascendencia.

Aprendí mucho de Eumar Esaá que estaba en la emisión estelar antes de que yo tomara ese puesto, después vinieron Jesús Eduardo Acosta, Ronald Rojas, gente con la cual todavía estoy ligado.

-¿Quién era el profesional del periodismo deportivo que más admirabas?

– Luis Manuel Fernández, que en paz descanse, fue una referencia porque de alguna manera representó el despertar de esa generación nueva dentro del área deportiva. Antes tenías a Carlos González, padre, a Pepe Delgado Rivero, Lázaro Candal. Después, en mi época, animaron los espacios deportivos profesionales de la talla de Jesús Marín, Tony Cherchi, Tony Cruz, etc. 

-¿Y qué nos dices del buen humor y la echadera de broma que te caracterizan?

-Yo creo que es una forma de llevar el estrés diario de otra manera, si hay algo duro y digamos ingrato en este mundo del periodismo es justamente todo lo que se vive para una sección de un minuto, o todo lo que se vive para una noticia que sale en una página que publican en Curadas, por citar un caso.

Hay muchísimo esfuerzo. Esa echadera de broma te da la posibilidad de compenetrarte más con las personas de una forma distinta, de generar vínculos.

-Además de los deportes, ¿tienes algún hobby?

– De mi papá también crecí con la pasión en la fotografía y la fotografía es una forma de inmortalizar una visión que tú puedes tener de la vida, tratar de expresar a través de una foto lo que significa tu forma de ver la vida, y siempre creo que hay maneras distintas de mirar las cosas en el caso de los deportes.

Generalmente estás acostumbrado a un tipo de plan en el cual encuentras una zona de confort, pero siempre hay otra posibilidad de observar las cosas.

Foto: Alberto Camardiel

En las redes sociales hay muchas fotos que son cotidianas porque mucha gente está haciendo cámara subjetiva, no todo termina siendo igual y creo que hace que la televisión en este momento sea mucho más compleja o más difícil de realizar de lo que era hace 15-20 años.

Recordando que además de su paso por RCTV a lo largo de 15 años también integró la nómina de Sport Plus y de Meridiano TV, Camardiel tiene anécdotas que lo forjaron como periodista como cuando le tocó cubrir los Juegos Centroamericanos y del Caribe efectuados en 1998 en la capital zuliana, en los cuales, por cierto, Venezuela ganó la medalla de oro en fútbol.

En esa ocasión colisionó el vehículo que le habían alquilado para hacer sus pautas deportivas. “Tuve que estar por todo Maracaibo arrastrando el parachoque”, comenta jocosamente.

También hace mención al momento cuando sale del periodismo deportivo para asumir otras tareas.

-En el 2013 conocí al presidente del Banco Exterior, Raúl Baltar, mientras yo estaba narrando el noticiero Meridiano.

Allí decidí incursionar en el ámbito corporativo en el área de comunicaciones de la entidad crediticia, por la curiosidad que siempre tiene el periodista de ir más allá, de cambiar, de explorar.

Yo creo que tampoco es bien dicho “corporativa” porque aquí todo es corporativo o todo no es corporativo. No tiene mucho sentido separar. Pero, bueno, comienzo en el Banco Exterior y a los dos meses me promueven a llevar todo el área de marketing, productos y responsabilidad social.

Después de eso voy a una experiencia con él en La Coruña, España, que no terminó de cuajar, y regreso a Venezuela con Bancamiga y aquí tengo ya 6 años como director de canales y medios de pago y director de una empresa de desarrollo tecnológico fintech.

Y, claro, su relación con el deporte se mantiene desde el ámbito donde se encuentre, pues siente que en Venezuela ha forjado un compromiso entre el deporte y él.

-Yo siendo venezolano me desarrolle como periodista deportivo, yo siendo venezolano fui a tres expediciones en el Himalaya, yo siendo venezolano he logrado conseguir junto con un gran equipo cosas importantes, tanto en medios como en el mundo de desarrollo de empresas en el lado financiero. Yo, por mis padres, tengo doble nacionalidad.

Creo que, al final, no crítico al que se va del país por convicción porque pienso que como seres humanos vivimos en un ecosistema global y cada quien siente la necesidad de moverse de un lado a otro. Básicamente, se trata de un tema más sociológico que de la necesidad de irse. Siempre hay que estar en movimiento.

-Logré entender que el deporte más allá de esa pasión que genera siempre te da la oportunidad de revancha: una liga tiene 64 partidos y juegas 4 ligas, Champions, son 300 partidos que todos los días tienen una historia.

Un atleta para correr una carrera lo hace 50 veces en su vida, un saltador salta mil veces en distintas competiciones Entonces, en el deporte siempre va a existir la posibilidad de ganar o perder y no por eso eres mejor o peor que otro atleta.

Yo creo que todos los atletas llegan a un nivel de rendimiento donde todos son buenos y habrá elementos que destaquen uno por encima de otro. El resultado es una consecuencia de muchísimas cosas que interactúan en un campo de juego.

Lettering digital por Art Tucci

-¿Eres fanático de Lionel Messi o de Cristiano Ronaldo?

-No caigo en ese debate, no porque no quisiera caer sino porque al final del día yo creo que son todos – puedo ser de Messi, puedo ser de Cristiano, puedo ser de Pelé, puedo ser de Juan Arango-.

A ver, disfruto del deporte en general, no disfruto de una individualidad del deporte entre otras cosas porque para que haya un individuo que destaque por encima de los demás tiene que haber un equipo, no puede jugar solo.

El deporte se debe a muchísimas cosas: se debe al que riega el estadio, al que abre las puertas del estadio, a todo.

Soy un apasionado de todo y ver fútbol me encanta, principalmente, la liga venezolana, además de consumir la liga española, la liga italiana, por nombrar las más destacadas.

-¿Impera el deporte también en lo matrimonial, en la familia que formaste?

-Mi esposa, Elena Travieso, es más fanática que yo del deporte, practica deporte también y yo creo que en la casa nos compenetramos perfectamente en las distintas disciplinas que hacemos.

Tenemos una hija, Clara Elena, de ocho años de edad, apasionada también del deporte y de muchísimas cosas que nos vio hacer. El deporte tiene que ser el camino que nos conecta con algo, como puede ser la música, como puede ser el arte, puede ser cualquier cosa, lo importante es la pasión por las cosas.

-Conocemos a Alberto Camardiel no solo como el periodista deportivo sino también como el amigo de los deportistas.

-En mi caso personal es una forma de acercarme a los atletas, por ejemplo, con los futbolistas de la selección nacional, traté de hacer lo que ellos hacían a la máxima expresión para tener una posibilidad de acercamiento distinta a llegar con una libreta y un micrófono.

Yo creo que eso puede ser una técnica importante para tener muchísimo más acercamiento y tener información no digamos privilegiada pero sí compartida.

Y eso de alguna manera se logra porque había sinergia en la actividad, sufríamos lo mismo, entrenábamos lo mismo, había empatía, la forma de comunicarnos era mucho más fluida, orgánica. 

-En aquel momento el periodismo comenzaba a tener, digamos los rasgos de lo que veíamos en otros países de América, el periodismo bien visto tenía que llegar al fondo de las cosas, dejar en desnudez.

Era entender que Venezuela tenía la posibilidad de lograr cosas en el deporte si sumábamos juntos, si íbamos juntos.

Y entonces era lo que ellos hacían en el campo que era indudablemente su responsabilidad y lo que nosotros hacíamos comunicando que era nuestra responsabilidad, y ahí teníamos que encontrar sinergia entre los dos para poder lograr un gran mensaje que hoy en día es Vinotinto.

Era crear una marca. Una vez en Barranquilla, en una entrevista, Francisco “Pacho” Maturana, que fue técnico de Colombia, me dijo que el once neogranadino había logrado clasificar al Mundial porque se habían unido todos: medios, federación, selección, jugadores.

-¿Cómo ves las posibilidades de Venezuela de asistir a su primera Copa FIFA de mayores?

– Hay posibilidad, siempre hay posibilidades y creo que muchas selecciones están viviendo un proceso también de transición en generaciones de jugadores. Todo va a depender de cuál es el universo de seleccionables que tiene nuestro técnico.

Mientras Brasil tiene doscientos jugadores de primer nivel a lo mejor Venezuela tiene 30 o 40.

Tenemos a los subcampeones mundiales sub 20 y tenemos a una generación que todavía está dando mucho de qué hablar. Por ejemplo a un Salomón Rondón ahorita nuevamente actuando en los mejores equipos de Europa, a Tomás Rincón también jugando, a Yangel Herrera, a Darwin Machís.

Lo que pasa es que la eliminatoria es tan larga que si tu universo es de 25 jugadores de primer nivel en un proceso de dos años no siempre van a estar disponibles.

Y hay que subrayar que las eliminatorias sudamericanas son las más competitivas para clasificar al Mundial. Bueno, ahí está Venezuela y Venezuela le ganó a Chile que ha sido en la historia reciente bicampeón de América.

También ha vivido situaciones límite en las cuales resultó obligatorio por su propio bien decantarse por una postura.

-Cuando estuve en el Everest en el año 2017 recuerdo la decisión de regresarme, a pesar de que era una pasión subir a la cumbre, pasaba también por un momento de tomar decisiones importantes, seguir las cosas con fervor sin violar lo que te caracteriza como ser humano, siendo siempre fiel a tus principios.

En esa experiencia, que formaba parte de la segunda expedición venezolana al pico más alto del mundo, llegó un momento al día 60 de la expedición, después de haber estado en Katmandú (Nepal) por un tema pulmonar, de ‘o sigues para arriba a decides regresar’.

Y para mí eran muy importantes mi hija, mi familia, a quienes percibía como algo lejano, y cuando pierdes ese cable a tierra estás mucho más propenso a que te sucedan cosas en situaciones extremas.

La diferencia entre estar y no estar en un paso, es mi instinto de entender que por más que conserves también pudieras perderlo todo. Y eso tiene mucho que ver con la intuición, con la suerte. 

– ¿Si tuvieras que dar un consejo, una recomendación a los periodistas deportivos de reciente promoción que les sugerirías?

-El periodismo deportivo es una profesión, en la escuela es difícil aprender periodismo deportivo, es un oficio realmente, es estar en la calle, es ejercer la actividad.

A los jóvenes periodistas les aconsejo es que definan su propio estilo. Y definir su propio estilo tiene que ver con muchísimas cosas, una de ellas, lo que se siente por Venezuela.

Bueno, definitivamente si hay compromiso hay compromiso es con los atletas y el periodista deportivo debe entender el entorno en el que se mueven los atletas venezolanos, y multiplicar en comunicación el esfuerzo que hacen ellos para lograr espacios en los medios nacionales e internacionales.

Nosotros no tenemos que adoptar otros estilos, el estilo argentino, el estilo chileno, el estilo peruano. Y trabajar en cualquier medio en Venezuela puede ser tan importante como trabajar en un canal internacional.

Hay que sumar: si nosotros sumamos un paso el atleta suma otro, sumar en pro de un resultado. Al final el periodismo es exitoso mientras haya resultados deportivos exitosos.

Lettering digital y video por Art Tucci

-¿Algún mensaje para Curadas.com?

-Yo vi nacer a Curadas, Curadas es mi vida a pesar de que no soy Curadas, pero la vi crecer y la vi crecer antes de Curadas. Entonces yo creo que son espacios necesarios para la construcción de una sociedad.

Yo creo que Curadas es el espacio que todos merecemos tener, de encuentro, de convivencia respetuosa, para dar a conocer lo que hacen los que tienen pasión por las cosas. Creo  que hay que seguir adelante, hay que seguir apoyando. Y, por supuesto, orgulloso de ser parte de esta familia.

Síguenos en las Redes Sociales

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Nota Anterior

Combatientes proiraníes mueren en ataques de EE.UU. en Siria

Nota Próxima

Farmacéutica china Sinopharm estima producir este año mil millones de vacunas anti-coronavirus

Recientes de Blog