Lectura veloz

Lectura veloz: Métodos para ahorrar tiempo

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3 minutos de lectura

Como si se tratara de un desafío, lectores aspiran completar un texto con la menor duración posible. Eso sí, sin que se altere el nivel de aprehensión del contenido.

Lectura veloz: métodos para ahorrar tiempo.

Por lo común cuando nos referimos al término «lectura veloz» pensamos solo en que se trata de un concepto común.

Sin embargo, pocos ahondan en él y su alcance.

Generalmente, cuando una persona desea memorizar un contenido lee a menos de 100 palabras por minuto.

El ritmo normal de un lector se ubica entre 200 y 300 palabras por minuto.

Si se arriba al renglón de entre 300 y 700 palabras por minuto estamos hablando de lectura veloz o lectura rápida.

De manera que podemos definir la lectura veloz como el proceso a través del cual el individuo reconoce y absorbe las frases u oraciones de una página de una mirada,. en lugar de identificar por separado cada palabra.

Lectura veloz: Métodos para «devorar» con celeridad un texto

Aunque tal facultad puede surgir de manera natural, lo común es que la lectura veloz, ágil, se adquiera con diferentes técnicas.

Balancear el ritmo de lectura y la comprensión dotará a la persona de tal habilidad.

Se supone que cuánto más rápido se lee menos información se asimila. Esto hace más difícil el poder fijar detalles.

Cuando se precisa del empleo de técnicas d lectura veloz van a surgir inconvenientes en la medida que se se trate de documentos complejos o técnicos, o de nuevos conceptos.

Muchos pueden «devorar» con prontitud un libro, en una semana, por ejemplo; aunque la mayoría no puede sostener esa dinámica.

Leer con celeridad y entender es el objetivo de la lectura veloz, pero también el poder deleitarse con lo que se está leyendo.

Lectura veloz: Métodos

Lectura veloz: Métodos que arrojan beneficios

Son múltiples los beneficios de la lectura veloz.

Comencemos, por supuesto, por el aumento de la cantidad de vocablos que se logran leer por minuto, y la capacidad de sincronizar esa velocidad con la comprensión del texto.

La lectura veloz, asimismo, incrementa el poder de reconocer los términos e ideas claves e interiorizarlos, optimizando el nivel de retención del material leído.

Se mejora, además, la capacidad de asociación entre lo conceptos ya conocidos y los nuevos; junto con una mayor eficacia en la diferenciación de las ideas principales y las secundarias.

Cabe aclarar que la lectura rápida se lleva a cabo sin la utilización de las articulaciones fónicas, es decir, la lengua, labios y cuerdas vocales.

La lectura veloz, asimismo, mejora el rendimiento intelectual, la memoria y la relajación visual.

Lectura veloz: Métodos

Lectura veloz: Métodos. Las maneras de alcanzar el objetivo

Aunque existen diversas técnicas de lectura veloz todas tienen en común el evitar pronunciar y oír cada palabra en las medida que se va leyendo.

A esto se le llama subvocalización.

Hay que eliminar, entonces, la subvocalización pasando de leer palabra por palabra a pasar rápidamente por líneas de texto o grupos de vocablos completos.

Al principio parecerá que no hay retención de lo leído pero con el tiempo y la prácti8ca la lectura se hara de manera automática y sin «leer para los adentros».

Para obviar la subvocalización hay que concentrarse en bloques de palabras, En la medida que se practique se avanzará más rápido por la página.

Técnicas imprescindibles

Dos métodos son esenciales.

Primero, el de escaneo. Este método implica ampliarla visión periférica del texto. Al mover los ojos velozmente hacia abajo de la página, se identificará cada palabra y frase de manera eficiente.

Generalmente hay que enfocarse en la primera oración de cada párrafo en números, vocablos clave y nombres. Hay que tomar la idea principal del contenido.

Otra técnica es la de apuntar: apoyar el dedo o un bolígrafo en la línea que se lee acelera el ritmo. A medida que se lee se va «subrayando» el texto mediante el dedo o la el bolígrafo.

Así se incrementa el ritmo de lectura y la concentración en las palabras.

No se debe demorar más de un segundo por línea de texto.

Un consejo de oro en la lectura veloz es no incurrir en la relectura, pensando el lector que se perdió de algo.

Concentración al 100 %

La concentración demanda de ciertos pasos, Veamos algunos de ellos.

Evitar distraerse un crear un ambiente acorde con la lectura.

Aprender a elegir los momentos de mayor y menor velocidad de lectura, elevando la velocidad en la medida que el pasaje que s está leyendo cobre mayor importancia.

Para evitar la relectura es recomendable usar un señalador o un pequeño cartón que vaya tapando las líneas que ya se han leído.

Hay que practicar con intensidad para poder mejorar la capacidad y la velocidad de lectura. En un mundo donde lo que falta es tiempo para hacer las cosas resultará un hábito sumamente útil.

Tomado de Actos en la Escuela, Centro Virtual Cervantes, Lectura ágil.

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