Hígado graso

Síntomas de Hígado graso (esteatosis hepática)

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Alimentos procesados en exceso y consumo desmedido de alcohol son algunos de los enemigos que tiene tu hígado, órgano fundamental del organismo del cual debes estar sumamente pendiente.

Hígado graso: principales síntomas

¿Cómo saber si se tiene hígado graso?

O, lo que es lo mismo, esteatosis hepática, su nombre científico.

Consultamos al popular Doctor Bueno para despejar esta interrogante esencial en materia de salud.

Síntomas de hígado graso

«Estoy convencido de que muchos de ustedes tienen malas digestiones, que la comida no les cae bien y que tienen alteraciones en las enzimas hepáticas», enumera el conductor del espacio «Medicina Clara» en YouTube.

Completa el galeno español: «que a veces se les ponen las palmas de las manos rojas y que tienen, a lo mejor, un aumento del perímetro abdominal pero sin haber engordado».

«Todo eso son cosas que pueden determinar que se sufre de esteatosis hepática, es decir, hígado graso», sentencia Fernando Fernández-Bueno, su nombre de pila.

«Vamos a dar las claves para darnos cuenta y qué hacer `para evitarlo».

El facultativo egresado de la madrileña Universidad Rey Juan Carlos pasa a describir la patología.

«El hígado graso es la acumulación de determinados compuestos grasos en tal parte del cuerpo. El hígado, por regla general, es uno de los órganos que produce una serie determinada de proteínas, que detoxifica parte de los componentes de la sangre».

«Cuando tomamos, por ejemplo, medicamentos, van a pasar a nivel hepático para dividirlos y poder «destruir», entre comillas, esos fármacos», dice el profesional clínico.

Hígado graso:

Hígado graso: Evitar una dieta inadecuada

«Pero si nosotros hacemos una mala dieta – como es el caso de tomar muchos alimentos procesados, exceso de carbohidratos, consumo de ácidos grasos saturados, aumento del consumo de alcohol- todo eso, no de un día para otro sino con el paso de los años, va a hacer que se acumulen depósitos grasos en nuestro hígado».

¿Qué es lo que hacemos cuando vemos el hígado?

«Pues lo que hacemos es que en vez de ver un hígado turgente, liso, con un color rojo vino oscuro, vamos a ver un hígado como el foie gras», manifiesta el diplomado ibérico.

Afirma el Doctor Bueno que se percibe un hígado con depósitos amarillos. «Un hígado que es mucho más blanco, que se rompe más fácilmente y que, por supuesto, sus funciones están mermadas».

«Llegando en casos muy graves a que no termine de funcionar y entrando en un fallo hepático», expresa el médico.

¿Con cuáles síntomas se puede sospechar de que se tiene un hígado graso?

Hígado graso:

Consecuencias y más síntomas de hígado graso: Mala digestión y perímetro abdominal

«En primer lugar malas digestiones. Generalmente suele ser porque comemos mal – exceso de carnes procesadas, pues, lo que hemos comentado antes -, lo que va a aumentar nuestras flatulencias».

«Van a aumentar nuestros ácidos grasos saturados y lo que vamos a tener son unos mayores depósitos. Por lo tanto vamos a tener malas digestiones, hinchazón abdominal», subraya el Doctor Bueno.

Destaca que en los casos más serios se va a presentar fatiga.

«Vamos a tener también, como informamos, aumento del perímetro abdominal, es decir, va a crecer por una retención de líquidos».

«Además, puede ser que nuestras palmas estén un poco más rojas: eso es por daños que puede haber en el hígado y alteraciones de la coagulación».

«Y, por supuesto, si nos hacemos un análisis de sangre con una prueba y un perfil hepático vamos a ver que las transaminasas se elevan y empieza a haber daño hepático», acota el especialista.

«Lo normal es acudir al médico de atención primaria», aconseja.

«Se lo comentas, se lo explicas, y entonces posteriormente lo que te van a pedir, después de realizado el análisis de sangre, es una ecografía hepática, por ultrasonidos».

«Van a ver esa esteatosis, ese hígado graso», destaca.

¿Cómo lo podemos evitar una vez que hemos sido diagnosticados?

«Pues cambiando fundamentalmente nuestros hábitos, porque no hay medicinas ni remedios milagroso».

«Esas famosas limpiezas hepáticas, esas limpiezas biliares, no tienen una función real», enuncia el Doctor Bueno.

«La única medicina correcta es cambiar nuestros hábitos dietéticos», corrobora el expositor.

«Entonces, cambia toda esa alimentación, empieza con un buen consumo de frutas, agua, verduras».

«Además, evita el sedentarismo, deja de fumar, elimina el alcohol y haz deportes», asevera el experto.

«Con eso comenzarás a ver que tus enzimas hepáticas vuelven a la normalidad, perderás peso, y en el plazo de seis meses te harán una ecografía y se determinará que el hígado graso pasa a ser un hígado normal».

Afirma que se trata de un proceso reversible.

«La esteatosis hepática es un proceso reversible. Así que no lo dejes pasar porque si se mantiene en el tiempo la patología lo que nos va a conducir es a un problema de cirrosis hepática».

«Eso sí que ya no tiene una solución, por lo menos, curativa. En algunos casos se puede llegar hasta el trasplante que no es moco de pavo», afirma.

Reitera que no hay que dejar pasar los síntomas.,

«A la mínima prueba de estos síntomas se lo comentan al médico de atención primaria, no hay que irse como loco a urgencias, y se adoptan las medidas necesarias».

El Doctor Bueno concluye la disertación con su tradicional frase «una medicina comprensible es posible y necesaria».

Tomado de Doctor Bueno Medicina Clara, Medline Plus, Mayo Clinic.

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