Vía Láctea

La Vía Láctea tiene forma de espiral. ¿Cómo lo sabemos?

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Desde las antiguas creencias populares hasta los procedimientos investigativos más rigurosos tuvieron que transcurrir siglos. Generaciones interesadas en descubrir los misterios de la Vía Láctea, nuestra galaxia en forma de espiral.

La Vía Láctea tiene forma de espiral. ¿Cómo lo sabemos?

Si has estado en una noche clara en un lugar alejado de las luces urbanas, además de las estrellas, podrás encontrar en el firmamento una formación alargada.

Es una especie de nube que integra un arco gigantesco:; es la Vía Láctea.

Constituye la galaxia en la que que vivimos todos.

¿Cómo podríamos saber cuál es su forma y su tamaño?

¿Cómo sabemos que la Vía Láctea tiene forma de espiral?

¿La Vía Láctea es una espiral? Un poco de mitología

En los tiempos más antiguos, para los egipcios representaba un charco de leche de vaca asociado con la fertilidad.

Quizá esta idea llegó a los griegos que la llamaban Vía Láctea, el «camino de leche».

Contaban que Heracles, Hércules para los romanos, el forzudo hijo de Zeus y la humana Alcmena, fue llevado con Hera, la esposa de Zeus, y amamantado mientras la diosa dormía.

Pero Heracles la mordió tan fuerte que la despertó. Entonces, Hera lo arrojó causando un reguero de leche que desde entonces cruza el cielo nocturno.

De hecho la palabra galaxia viene del griego «galactos», que significa leche.

Pero incluso los griegos no estaban convencidos de que fuera realmente leche.

La Vía Láctea es una espiral

¿La Vía Láctea es una espiral? Primeras deducciones

Ya Demócrito se imaginó que aquella formación podría tratarse de estrellas tan lejanas y abundantes que no se podìan distinguir individualmente.

En el Renacimiento Galileo Galilei lo comprobó: gracias a su telescopio pudo confirmar que aquel río de plata lo componían millones de estrellas.

Fue hasta el siglo XVIII cuando el astrónomo inglés Thomas Wright sugirió la hipótesis de que vemos así a la Vía Láctea porque estamos dentro de ella.

La idea era que así como la Tierra viaja dentro del Sistema Solar, este navega alrededor de la Vía Láctea.

El filósofo alemán Immanuel Kant retomó y perfeccionó el concepto, en tanto que los hermanos también germánicos Carolina y William Herschel elaboraron el primer mapa de la Vía Láctea.

Concluyeron que era algo semejante a un disco, aunque de manera errónea situaron al Sol en el centro.

La Vía Láctea es una espiral

¿La Vía Láctea es una espiral? Las nebulosas

También en el siglo XIX el inglés Williams Parsons, Lord Rosee, observó que algunas de las estrellas no eran estrellas sino nebulosas.

Los investigadores de la época notaron que estas nebulosas tenían forma de espiral.

Pero quedaba una duda: ¿estas nebulosas eran pequeñas y estaban dentro de nuestra galaxia? ¿O eran objetos enormes y tan lejanos como la Vía Láctea?

Hasta los años 1920 la mayoría de los astrónomos estaban convencidos de que la Vía Láctea era todo el universo.

Antes, en 1904, el astrónomo neerlandés Jacobus Kapteyn hizo un descubrimiento genial: estudió el movimiento de miles de estrellas de la Vía Láctea y se dio cuenta de que no era aleatorio.

La mitad de las estrellas se mueve en una dirección y la otra mitad en la dirección contraria. Eso es porque la galaxia está girando.

Es la primera evidencia de la rotación de la Vía Láctea.

Kapteyn usó la definición de «Universo Isla» para referirse a la galaxia. Pero esta isla, ¿era la única?

En el debate el científico estadounidense Harlow Shapley dijo que las nebulosas son parte de la Vía Láctea, mientras que su compatriota Hebert Doust Curtis opinaba que eran otras galaxias.

La Vía Láctea es una espiral

Debate estelar

La astrónoma inglesa Henrietta Swan Leavitt hizo observaciones sobre las pulsaciones de ciertas estrellas llamadas cefeidas, en las cuales se basó su colega danés Ejnar Hertzsprung para calcular la distancia de estas estrellas.

Ese método lo utilizó el norteamericano Edwin Hubble para medir la distancia de estrellas cefeidas en otras galaxias como Andrómeda.

Con esto demostró de una vez por todas que estaban muy lejos y no dentro de nuestra galaxia.

Se había observado que muchas otras galaxias eran espirales. ¿Lo sería también la nuestra?

En los años 50 del siglo pasado Wilbur Christiansen y Jim Hindman usaron radiación llamada «línea de hidrógeno», capaz de penetrar el polvo cósmico para hacer un mapa de la galaxia, mostrando que tenía brazos.

En 1973 Yvonne e Ivon Georgelin usaron la luz de las estrellas jóvenes y gordas para rastrear la estructura espiral.

Con ello confirmaron que son cuatro los brazos de la vía láctea.

Estructura espiral

Posteriormente, en 2005 el telescopio infrarrojo Spitzer nos permitió ver a través del polvo. Fue la prueba concluyente de la estructura espiral de la galaxia.

Ahora sabemos que la galaxia está formada por un bulbo central, un disco grueso donde vivimos nosotros y el halo, formado principalmente por polvo, gas y algunas estrellas viejas.

El disco tiene cuatro brazos, dos principales llamaos Escudo Centauro y Perseo; y dos secundarios, Sagitario y Norma.

Las estrellas no están fijas en los brazos sino que estos son ondas de densidad como olas en las que se mueven.

Nuestra galaxia tiene entre 200 y 400 mil millones de estrellas y un diámetro de 200 mil años luz.

También al parecer en nuestro centro galáctico hay un agujero negro con la masa de 2.6 millones de soles denominado Sagitario A.

Como apreciamos, resulta impresionante el descubrimiento de la Vía Láctea y sus características, contando con la colaboración de generaciones de personas dedicadas a la Astronomía y a la Física

Tomado de CuriosaMente, Wikipedia, AstroMía.

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