El Atlético Madrid retoma sus raíces y remonta

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Ya había resultado extraño que sustituyera a Lemar, las cosas como son, pero al menos lo hizo para incluir a Cunha. El segundo movimiento fue el que resultó absolutamente desconcertante: Simeone metió en el campo a Felipe… sacando a Joao Félix. Con 0-2 en el marcador y con el Atlético intentando desempeñarse en esa segunda parte al menos con la dignidad que no había mostrado hasta entonces.

La bronca fue tremenda, pocas semejantes en la década del Cholo. Apenas cinco minutos después marcaba el equipo local. Sobre la bocina firmaba el empate. En la prolongación conseguía la victoria. No hay manera de entender el fútbol… que en todo caso siempre tiene ida y vuelta: ¿recuerdan lo de Mestalla?

Marcó Cunha, en una desatención de Foulquier a la salida de un córner, y el Metropolitano se convirtió inmediatamente en una jaula de grillos. Acosó el Atlético, con el Valencia achicando agua como podía después de un triple cambio que incluyó a dos canteranos vaya usted a saber si como la enésima reivindicación de refuerzos, pero Suárez no acertó con la que tuvo y el resto parecía un quiero y no puedo para firmar el acta de defunción de un equipo que no parecía estar para nada y para nadie.

Y en éstas, con la jornada a punto de completarse, Correa aprovechó un balón que no pudo atrapar Jaume. Y en estas, en una prolongación que se hizo eterna, Hermoso aprovechó una jugada colectiva. Sí, Hermoso. Lo que nos debe remontar mucho tiempo atrás.

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