Policía de Chile da otro golpe al Tren de Aragua con la detención de 7 delincuentes

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La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) capturó a siete integrantes de una célula de la peligrosa organización criminal venezolana Tren de Aragua, que operaba en Arica, en el norte del país.

La PDI explicó que se trata del Clan Los Gallegos, un brazo del Tren de Aragua sospechoso de tráfico de migrantes, secuestro, extorsión, homicidio, narcotráfico e infracción a la ley de armas.


En el ámbito de la investigación se encontró un cuerpo enterrado que podría ser víctima de esta banda y se llevó a cabo la incautación de armamento, munición, droga, chalecos antibalas, detalló el prefecto de la PDI, Rodrigo Fuentes.

Esta organización ha sido previamente investigada por movilizar de manera irregular a grupos de personas hacia el interior de Chile a través de pasos fronterizos no habilitados en el norte, limítrofe con Bolivia y Perú, para luego trasladarlas al sur y explotarlas.

“Un delito que se está dando bastante es la trata de personas con fines de explotación sexual, una arista inicial en todas estas investigaciones de crimen organizado”, agregó Fuentes.

La desarticulación del Clan de Los Gallegos se produce tras más de un año de crisis migratoria y humanitaria en el norte, por donde han ingresado decenas de miles de extranjeros indocumentados, en su mayoría venezolanos.

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Los largos brazos


Los principales países que han recibido venezolanos son Colombia, Ecuador, Perú y Chile. Precisamente, es en esos lugares donde el Tren de Aragua comenzó a operar.

Según datos de la Policía de Investigaciones, revelados por el diario La Tercera, se estima que en Chile hay, al menos, 100 miembros activos de la organización criminal. En marzo, lograron asestar uno de sus mayores golpes y detener al presunto líder de las operaciones en Chile, Carlos González Vaca, alias “Estrella”. Sin embargo, sus crímenes no cesaron.

La banda focaliza sus operaciones primarias en dos zonas del país. La primera es en el norte, donde se dedican a la importación de drogas, la trata de personas, el tráfico de inmigrantes y el crimen por encargo. Los secuestros y las amenazas de muerte les sirven como herramientas para extorsionar a los inmigrantes que logran ingresar a Chile, los que son sometidos a su estructura.

Tienen control, por tanto, de los inmigrantes y de sus familias en sus ciudades de origen en Venezuela.

En Chile hay 1,4 millones de migrantes, lo que equivale a más de 7 % de la población, y los venezolanos son los más numerosos, seguidos de peruanos, haitianos y colombianos.

Janet Yucra

Con información de El Comercio y La Tercera

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