Comer mucho queso: conoce los efectos negativos para tu salud

Comer mucho queso: conoce los efectos negativos para tu salud

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Aunque es un alimento muy bien valorado, comer mucho queso, puede tener algunos efectos negativos para tu salud

El queso es uno de los alimentos que cuenta con mayor número de adeptos en la actualidad. Pero no sólo eso. Desde la antigüedad son muchas las personas que se deleitan con este producto. Sin embargo, el queso también es uno de los alimentos más deseables para unos y, por el contrario, más detestable para otros. Pero cómo todo en la vida, comer mucho queso te puede traer problemas a la salud.

Los amantes del queso tienen gran facilidad para tomar su manjar favorito. Porque se pueden encontrar multitud de tipos de queso en el mercado. Y también se ofrecen muchas formas diferentes de comer este producto lácteo.

Fresco, curado, de vaca, de oveja, rallado, para gratinar… Las posibilidades son infinitas. Eso sin entrar a hablar de tipologías: manchego, cabrales, camembert, roquefort… Todavía faltan muchos en esta lista.

Comer mucho queso

De esta forma, el queso se ha convertido en un imprescindible en la cocina. Y también en las despensas. Porque los más queseros no pueden pasar sin un trozo de este producto en casa.

También hay que tener en cuenta que el queso incluye nutrientes muy saludables. Es una una gran fuente de proteínas y de calcio.

Sin embargo, no todo son alabanzas. Hay algunos expertos en nutrición y salud que advierten de los efectos negativos de comer queso. Por supuesto, las consecuencias indeseables se incrementan cuanto más queso comamos. Porque ya sabemos que abusar de un alimento no suele ser muy aconsejable.

Consecuencias de comer mucho queso

Para empezar, hay que tener claro que el queso es un producto lácteo. Por tanto, contiene lactosa, una sustancia a la que muchas personas son intolerantes. Así que, si es tu caso, puedes olvidarte de comer queso. Aunque siempre puedes recurrir a alguna variedad de queso sin lactosa para no quedarte sin ese capricho.

Por otra parte, el queso es un alimento con un alto contenido en grasas, calorías y sodio. Por este motivo, comer queso puede tener los siguientes efectos negativos:

  • Aumento de peso. Dado su alto contenido en grasas y calorías, el queso debe quedar excluido de cualquier dieta de adelgazamiento. No comas queso si no quieres engordar en exceso.
  • Incremento del colesterol. La grasa saturada del queso provoca que suba nuestro colesterol. Esto implica que el riesgo de tener problemas cardíacos también se incrementa.
  • Retención de líquidos. El alto contenido en sal del queso hace que nuestro cuerpo retenga líquidos. Esto provoca hinchazón, lo que resulta muy desagradable. Por eso no se recomienda su consumo a personas con dietas bajas en sodio.
  • Deshidratación. La gran cantidad de sal que acumula el queso hace que corramos peligro de deshidratación si lo tomamos en exceso. Así que, si comes mucho queso, no olvides hidratarte bien. Acompáñalo con alguna bebida que te guste o toma mucha agua.

En cualquier caso, estos efectos negativos del queso se producen siempre y cuando la ingesta de este alimento sea excesiva. Así que, como no queremos criminalizar el queso, te proponemos que moderes su consumo. Sólo así podrás disfrutar del mejor bocado sin aportar problemas a tu salud. Porque disfrutar del queso con moderación es clave para llevar una dieta saludable.

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Tomado de ABC

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