Título original: LA TRAICIÓN DE LOS MILITARES VENEZOLANOS. Por Gustavo Alfredo Domínguez Martínez
Con el presente escrito solo pretendo profundizar sobre el análisis del Doctor en derecho constitucional y Coronel del Ejército Angel Alberto Bellorin, planteado en su publicación con el sarcástico título ¡Con mis gringos no se metan!
En esa publicación y apoyado en un editorial de la «Organización Amindra», Bellorin expone con precisión quirúrgica una de las fracturas ideológicas más profundas y flagrantes en la historia contemporánea de la Fuerza Armada Nacional y del discurso oficialista venezolano.
Para dicha profundización, y sin irnos muy atrás en la historia, se debe recordar que alrededor del año 2017, Venezuela vivía un contexto de máxima tensión geopolítica. Era la época de la consolidación de la Asamblea Nacional Constituyente oficialista, la reelección presidencial desconocida por la oposición y una retórica gubernamental que insistía diariamente en que la «invasión gringa» era inminente.
Bajo ese contexto político, en los cuarteles se juraba defender la patria hasta la muerte contra el «imperio».

Es precisamente en ese momento de fervor discursivo cuando Moisés Carrera y el capitán de fragata G. Cedillo V. publican sus advertencias. Su valor en cuanto a pertinencia y oportunidad radicó en que, en pleno auge del control totalitario, le recordaron a los militares dos verdades jurídicas puras y duras:
1.-LA FAN COMO EL VERDADERO HABILITADOR DE LA DESTRUCCIÓN.
Moisés Carrera les advirtió que la destrucción institucional (del TSJ, el CNE, las detenciones arbitrarias) no era culpa exclusiva de los civiles en Miraflores, sino de la pasividad, omisión o apoyo tácito de los uniformados.

2.-EL DELITO DE OMISIÓN Y EL ARTÍCULO 464 DEL CÓDIGO ORGÁNICO DE JUSTICIA MILITAR.
En segunda verdad jurídica el Capitán Cedillo V. fue aún más agudo al señalar que el silencio del Alto Mando ante la violación de la Constitución constituía una presunta complicidad, advirtiendo explícitamente sobre el peligro de «entrar en negociaciones» o «facilitar al enemigo su entrada a la República».
Ocho años después, llegamos a los hechos de hoy. El coronel Bellorín no hace más que constatar el resultado de esa larga cadena de omisiones que Carrera y Cedillo tipificaron en el 2018.

La contradicción que estalla hoy con el aterrizaje de los Bell Boeing MV-22B Osprey y las reuniones con el SOUTHCOM demuestra que las advertencias de 2018 eran estructuralmente correctas:
El destino del «silencio cómplice» en el Alto Mando que en 2018 guardaba silencio frente a los desmanes internos con la excusa de proteger la «revolución antiimperialista», hoy guarda silencio mientras un indeterminado número de marines uniformados sobrevuelan y aterrizan en Caracas, con naves artilladas, y fuertemente armados.

LA CONSOLIDACIÓN DEL OBJETIVO GRINGO
En su escrito Bellorin afirma lo siguiente
«Hoy la realidad se estrella en sus rostros y esa foto de militares gringos sonrientes con Caracas de fondo nos recuerda aquello de «Consolidación del objetivo». Nuevamente se demuestra que el acostumbrado círculo vicioso de cambiar de dueño, nada tiene que ver con verdadera soberanía y mucho menos independencia.
¡Ustedes son responsables de la tragedia!»
En esta sentencia de Bellorin la advertencia de Cedillo sobre el artículo 464 del COJM cobra una vigencia absoluta y lo que en 2018 se vendía en los cuarteles como una alianza soberana con potencias euroasiáticas para repeler al «imperio», la realidad de hoy lo devela como el «círculo vicioso» que describe Bellorín: un simple pragmatismo de supervivencia donde la soberanía real nunca existió.
Al César lo que es del César. Juntar estas piezas nos permite ver que el colapso del relato oficialista no ocurrió de la noche a la mañana.
Las publicaciones de Carrera y Cedillo (2018) fijaron la fotografía del pecado original de la FAN: la entrega de la institucionalidad por omisión y sumisión política.
La publicación del Coronel Bellorín (2026) es la foto del resultado inevitable: el momento en que el propio régimen, para salvarse, tiene que meter en casa al «enemigo» que usó durante décadas para justificar el sacrificio del país.

LA VERDADERA TRAICIÓN A LA PATRIA
Traición es un delito cometido por civiles y militares contra la seguridad de la Patria. Es la falta cometida contra la soberanía, la seguridad e independencia del Estado; en este caso el Estado Venezolano.
Comete traición a la patria:
1) Quien atenta contra la independencia de la República.
2) Se confabula para destruir la forma política republicana que se ha dado la Nación.
3) Solicita la intervención de un país extranjero en los asuntos de la política interior de Venezuela.
4) Revela los secretos políticos o militares concernientes a la seguridad de Venezuela.
5) Entrega recursos a un país extranjero, que son empleados en perjuicio de la República Bolivariana de Venezuela, sus instituciones republicanas, sus ciudadanos y ciudadanas y sirven para desestabilizar el orden social.
Cuando Maduro, Cabello Jorge Rodríguez y todos los enchufados que están en los altos cargos amenazan, acusan o intimidan a los venezolanos, es porque saben que tienen el apoyo de las Fuerzas Armadas (FAN).
Los magistrados del TSJ cuando dictan sentencias violando en flagrancia la Constitución y las Leyes y desconociendo el Derecho y sus principios que se supone deben conocer, defender y respetar, es porque saben que tiene el apoyo de las FAN.
Cuando el CNE, viola la Constitución y las Leyes retardando los procesos electorales o parcializándose con el régimen es porque sabe que tiene el apoyo de las FAN.
El SEBIN, La Fiscalía, la Policía Nacional cuando detienen a venezolanos sin causa y le montan un delito para encerrarlo en sus mazmorras es porque saben que tienen el apoyo de la FAN.
Cuando la FAN con su pasividad, omisión, acción o apoyo tácito apoya todas las acciones de estos delincuentes que han destruido a Venezuela, han comprometido su soberanía, su integridad territorial, y la han arruinado económicamente, socialmente y políticamente están traicionando a todo el pueblo venezolano. No debe quedar dudas que los uniformados que han traicionado el país, en su oportunidad también serán juzgados y condenados.
CÓMO ÑAPA PARA LOS MILITARES
«No basta cargar la Constitución Nacional en el bolsillo o como adorno político, hay que leerla, porque no funciona por vía osmótica… EL ALTO MANDO MILITAR AL PERMANECER EN SILENCIO, INCURRE EN EL PRESUNTO DELITO EN CALIDAD DE CÓMPLICE, sobre todo si observamos los apartes 2, 4, 20 y 26 del art. 464 del Código Orgánico de Justicia Militar, referidos a facilitar al enemigo su entrada a la República; entrar en negociaciones con el enemigo para someter parte del territorio al protectorado extranjero; o proporcionar al enemigo, medios de hostilizar a la Nación o restarle medios de defensa y por último, poner en peligro la independencia de la Nación o la integridad territorial.» ( 2018 G. Cedillo V.- Capitán de Fragata- Abogado, especialista en Derecho Penal Militar)

A MANERA DE EPÍLOGO.
El presente texto contó con la revisión, ajustes y aval conceptual del Coronel (Ej.) Doctor Ángel Alberto Bellorín, especialista en Derecho Constitucional y Militar, como una profundización necesaria a los debates sobre la institucionalidad del Estado y la soberanía nacional.»
Gracias estimado profesor por las lecciones de lógica y abstracción para un pensamiento crítico. Fraternal saludo.
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Xfin el dedo en la llaga, para develar a los principales culpables de lo que nos ha ocurrido en estos 27 años, y no solo x omisión, sinó q han sido participes directos en el reparto del botín de riqueza y poder. Toda una podredumbre de conciencia y actuación cívica.