El Abogado y jurista necesario – Por Gustavo Domínguez Martínez
Hoy que en Venezuela se celebra el día del abogado me siento con obligación moral de escribir y hacer pública esta necesaria reflexión.
Hoy que en Venezuela se celebra el día del abogado me siento con obligación moral de escribir y hacer pública esta necesaria reflexión.
El escrito publicado el 21 de Mayo del año 2021 con el título «El vínculo partidista y la suegra», con autoría del Dr. Ángel Alberto Bellorín lejos de ser una analogía sarcástica, aporta la pieza definitiva al compendio sobre la mutación constitucional en Venezuela.
«Paradójicamente, aunque desprecia la aplicación de la Constitución en el contexto actual, su objetivo final es profundamente constitucional.»
La primera gran contradicción histórica de Venezuela es la obsesión por redactar textos legales sublimes que luego son inaplicables en la realidad fáctica, sumergiendo a la República en un eterno retorno de la ley, la fuerza y la destructiva repetición del péndulo venezolano (1811–2026)
Tengo muchos años leyendo con detenimiento las publicaciones que el profesor Angel Alberto Bellorin con mucha regularidad comparte en su portal de Facebook.
En el debate público actual, solemos lamentar la pérdida de referentes institucionales y morales. Sin embargo, la mejor manera de contrarrestar el desánimo es rescatar las trayectorias de ciudadanos que, desde el rigor académico y el ejercicio institucional, demuestran que la excelencia en Venezuela no ha sido una excepción, sino una meta alcanzada con disciplina.
La historia demuestra que el «querer aprender» suele activarse cuando el agua llega al cuello. Cuando la anarquía y el caos gubernamental tocan el estómago, la seguridad y el futuro de los hijos, la soberanía deja de ser un tema abstracto para muchas personas preparadas y, sobre todo, estimuladas a mostrar el camino.
El diagnóstico del Dr. Ángel Alberto Bellorín y su propuesta de enmienda constitucional con urgente reforma penal no admiten medias tintas ni eufemismos académicos: el sistema judicial venezolano no está en crisis; está en un estado de descomposición absoluta y terminal.
El diagnóstico del Dr. Ángel Alberto Bellorín y su propuesta de enmienda constitucional con urgente reforma penal no admiten medias tintas ni eufemismos académicos: el sistema judicial venezolano no está en crisis; está en un estado de descomposición absoluta y terminal.