Grietas bajo el concreto: la paradoja sismorresistente de Venezuela

CARACAS — Tras los potentes sismos que sacudieron al país recientemente dejando un saldo trágico y vecindarios gravemente afectados, la ingeniería y la opinión pública se encuentran frente a una dolorosa encrucijada. Mientras las autoridades y equipos de rescate continúan evaluando los daños en localidades como Catia La Mar y el área metropolitana de Caracas, una pregunta recorre el país de forma unánime: si Venezuela cuenta con una de las normativas de construcción sismorresistente más avanzadas de la región, ¿por qué colapsaron tantas estructuras?

El debate técnico y periodístico expone una realidad compleja en la que convergen leyes de vanguardia sobre el papel, un envejecido parque de edificaciones, falta de fiscalización institucional y los efectos de la crisis económica de los últimos años.

El marco legal: normas robustas en el papel

Venezuela posee un historial de ingeniería sísmica respetable, nacido precisamente del aprendizaje de tragedias pasadas, como el terremoto de Caracas de 1967 o el de Cariaco en 1997.

La columna vertebral de la seguridad estructural en el país ha sido la Norma COVENIN 1756 (Edificaciones Sismorresistentes), cuya versión de 2001 (y sus sucesivos proyectos de actualización) exige estrictos análisis de aceleración del terreno, flexibilidad estructural y diseño por capacidad (el principio de «columna fuerte-viga débil» para evitar colapsos repentinos).

Los expertos coinciden en que los ingenieros venezolanos disponen de herramientas técnicas del más alto nivel. Sin embargo, la brecha entre la ley y la realidad de las calles terminó por pasar factura.

Las causas del colapso: ¿Por qué fallaron las estructuras?

De acuerdo con informes técnicos preliminares y evaluaciones de expertos internacionales y locales, el colapso masivo de edificios no responde a un único factor, sino a una tormenta perfecta de vulnerabilidades:

  • El peso de los años (Edificios pre-normativos): Gran parte de las estructuras que sufrieron fallas catastróficas fueron construidas en las décadas de 1950, 1960 y 1970. Estos inmuebles nunca fueron reforzados ni adecuados a las exigencias sismorresistentes modernas de la normativa COVENIN actual.
  • Construcción informal y planes masivos sin fiscalización: Expertos señalan dos vertientes críticas. Por un lado, la autoconstrucción informal en las barriadas populares, realizada al margen de cualquier esquema de ingeniería. Por el otro, edificaciones más recientes vinculadas a programas masivos de vivienda pública que, según denuncias de gremios profesionales, se levantaron con excesiva celeridad y bajo una deficiente supervisión de los códigos de calidad.
  • Efectos de sitio y suelos blandos: Localidades costeras y ciertas zonas de Caracas están asentadas sobre cuencas sedimentarias o suelos blandos. Estos terrenos tienden a amplificar de manera dramática las ondas sísmicas, sometiendo a los edificios a un estrés dinámico muy superior al previsto si se ignoran las peculiaridades geográficas.
  • Falta de mantenimiento crónico y corrupción: La prolongada crisis económica e institucional mermó la capacidad de mantenimiento de las estructuras. Los materiales expuestos a la corrosión marina (como en el estado La Guaira) o las filtraciones internas debilitaron el concreto armado. Asimismo, expertos citados por cadenas internacionales como CNN apuntan a que la falta de transparencia en las contrataciones y la laxitud en la fiscalización municipal permitieron el uso de materiales subestándares.

«El volumen de daños que estamos viendo obliga a plantearse dos caminos: o la norma en la que tanto confiábamos amerita una revisión urgente ante la magnitud de la naturaleza, o simplemente la ley existía pero nadie la estaba haciendo cumplir en el terreno de juego», coinciden analistas del sector estructural.

El panorama actual exige no solo una profunda labor de reconstrucción, sino una auditoría técnica sin precedentes. La tragedia ha demostrado que tener una norma de primer mundo escrita en una Gaceta Oficial no salva vidas si el cemento, la fiscalización y la voluntad institucional no la respaldan en la realidad de la calle.

Para profundizar de forma visual en la evaluación de los ingenieros sobre las deficiencias estructurales e institucionales que propiciaron estos colapsos, puede resultar de gran utilidad revisar este Análisis técnico de los desplomes en Venezuela, donde especialistas debaten sobre el impacto de la Misión Vivienda, la falta de mantenimiento y el comportamiento del suelo durante el siniestro.

Curadas

Somos Curadas.com Tu compañía en información

Únete a Curadas en tus redes sociales y aplicaciones favoritas

Nos alegra que te guste Curadas y quieras unirte a nosotros. Tienes varias formas de ser parte de Curadas:

  • Síguenos en las redes sociales
  • Entra a un grupo de Telegram o WhatsApp
  • Recibe nuestro boletín en tu correo electrónico

Aquí tienes los enlaces a las redes sociales de Curadas

Twitter

facebook

Instagram

YouTube

LinkedIn

Recibe nuestro boletín por correo

Entra a un grupo de WhatsApp

Entra a un grupo de Telegram

Si quieres decirnos algo:

  • Comenta al final de cualquiera de nuestras publicaciones
  • Menciónanos en las redes sociales
  • Escríbenos a [email protected]

¿Qué opinas?

Mundial