Desayunar no significa comer en la mañana: desayunar es hacer la primera comida del día, el momento en que dejas de ayunar
El Dr. Carlos Jaramillo explica los 7 errores más comunes que cometemos en el Desayuno. Que pueden estar saboteando tu energía, tu metabolismo y tus hormonas sin que lo notes. ¿Cómo debería ser tu primera comida del día?
¿Cómo debería ser tu primera comida del día?
Después de un ayuno de 8 o 12 horas el cuerpo está ávido de nutrientes, y lo que le des en esa primera comida define tus niveles de glucosa en sangre, tu cortisol, tu insulina, el control del apetito, la energía mental y hasta el estado de ánimo del resto del día. Por eso el desayuno importa tanto para tu SaludMetabólica.
En este video el Dr. Carlos Jaramillo repasa uno por uno los errores que ve a diario. El desayuno cargado de azúcares y carbohidratos refinados, cereales de caja, jugos de fruta, pancitos, mermeladas, la mayoría de las granolas que produce un pico de glucosa y de insulina seguido de una caída brusca que genera fatiga, irritabilidad y antojos. Un vaso de jugo de naranja de 350 ml puede llevar el equivalente a entre 8 y 14 cucharaditas de azúcar sin fibra, y demasiada fructosa para el hígado.
También habla de la forma de comer. Desayunar de afán, sin hambre real, con el sistema simpático activado y el celular en la mano, no permite asimilar bien los nutrientes. Comer estresado es casi equivalente a metabolismo alterado.

El tercer error es la falta de #Proteína, fibra y grasas saludables. Un desayuno sin buena cantidad de proteína es como encender el fuego y ponerle solo papel periódico. La proteína y la fibra son los mejores estimuladores naturales de GLP-1 que existen. Cuidan el músculo y mejoran la sensibilidad a la insulina; lo ideal es distribuir el aporte de proteína del día cargando la primera y la última comida, y no dejar la mayoría en el centro. A esto se suman los productos disfrazados de saludables —granolas, barras de proteína, yogures light, margarinas «libres de colesterol», azúcares ocultos, aceites vegetales refinados—, la forma en que tomas café o té cuando le agregas cremas en polvo hechas de almidón de maíz, grasas y azúcar, y los batidos y leches vegetales que parecen naturales pero llevan azúcar, gomas, saborizantes y casi ningún micronutriente.
También aclara por qué no deberías copiar la rutina de nadie: lo que le sirve a un atleta de 25 años puede acabar con el metabolismo de una mujer de 45 con resistencia a la insulina. Cada cuerpo tiene necesidades distintas y cambian con el momento de la vida. El video cierra con cómo se ve un desayuno bien hecho: buena proteína (huevos, yogur griego, pollo, carne, batido de proteína), grasas saludables como aguacate, aceite de oliva y nueces, fruta, buena hidratación, masticar bien y tiempo para sentarte a comer sin afán. Y si un día la mañana no honra tu biología, puedes esperar y comer más tarde. No se trata de desayunar por moda ni por costumbre, sino con ciencia, con intención y con propósito clínico.
¿Te gustó el artículo? Como sabes, tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace
🗣️ Únete a la conversación
Inicia sesión con tu cuenta de Telegram en un clic para debatir esta noticia con la comunidad de Curadas, libre de spam.