El dilema vegetariano
El dilema vegetariano

El dilema vegetariano: ¿Será mejor olvidarnos de comer carne?

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Numerosos estudios demuestran que los vegetarianos viven más tiempo y sufren menos de enfermedades del corazón y de cáncer. ¿Es que ha llegado el momento de olvidarse de la carne?

Si eres vegetariano, te toca sentirte orgulloso. En términos de antienvejecimiento llevas todas las de ganar.

Como vegetariano, vas a disfrutar de diez años más de vida libre de enfermedades que los que comen carne y tienes un treinta y nueve por ciento menos de posibilidades de morir de cáncer. También tienes un treinta por ciento menos de posibilidades de morir a consecuencia de una enfermedad coronaria.

Los científicos del antienvejecimiento piensan que la carne nos hace un flaco favor y para probarlo apuntan a las comunidades más longevas del planeta. Un famoso estudio llamado El Proyecto China destaca la diferencia existente entre la población china, en su mayoría vegetarianos de áreas rurales, que permanecían libres de enfermedades hasta edades avanzadas, y la urbana, que comía carne y era más proclive a padecer enfermedades del corazón, derrames cerebrales, osteoporosis, diabetes y cáncer.

Pero espera un poco, estás pensando que si estuviéramos diseñados realmente sólo para masticar plantas, ¿cómo es que nuestros ancestros comían carne? Es una buena apreciación. El problema es que, aunque la raza humana evolucionó como omnívora, nosotros  ahora comemos más carne en una semana de la que comían nuestros antepasados en meses. Obviamente, esto es en parte debido a que ya no tenemos que dar caza a la carne con la que nos alimentamos a punta de lanza. Pero también se debe a los cambios en la ganadería, lo que significa que la carne y los productos lácteos son más baratos y más fáciles de conseguir que antes.

Si estás a punto de hincarle el diente a una hamburguesa quizás prefieras leer los siguientes párrafos en otro momento. Hay una teoría que defiende que los humanos tienen un colon muy largo, como el del caballo o la vaca, y un tránsito intestinal relativamente lento diseñado para descomponer grano y hierva. Si hay demasiada carne dentro del sistema, ésta literalmente se pudre antes de llegar al final, y por el camino libera toxinas en el torrente sanguíneo.

Una Buena Idea…

Es un  mito que la carne sea la mejor fuente de proteínas. También se encuentra en algunos alimentos que te sorprenderían, como el arroz integral. Añade una lata pequeña de judías variadas (antes enjuágalas bien con agua y escúrrelas) a una cantidad de arroz integral ya cocido y frío, y añádele unas gotas de aceite de sésamo para darle sabor. Adórnalo con cilantro fresco y ya tienes una ensalada antienvejecimiento deliciosa rica en los ocho aminoácidos esenciales que aportan las proteínas.

El Dr. Colin Campbell, jefe de la World Cancer Research Fund, cree que «…la proteína animal es uno de los nutrientes más tóxicos que hay…» y que «…la inmensa mayoría, entre el ochenta y el noventa por ciento, de todos los cánceres, enfermedades cardiovasculares y otras formas de enfermedades degenerativas se pueden prevenir, al menos hasta una edad muy avanzada, simplemente a base de seguir una dieta basada en el consumo de vegetales». ¿Todavía te estás comiendo esa hamburguesa? La teoría es que las grasas animales son altas en grasas saturadas que elevan los niveles de colesterol malo (LDL), lo que aumenta el riesgo de padecer una enfermedad del corazón. Los vegetarianos por el contrario tienden a comer muchas más comidas basadas en vegetales, que tienen un alto contenido de antioxidantes antienfermedad.

Otra Idea Más…

Las legumbres como las judías no sólo son una buena fuente de proteína, también tienen un alto contenido en antioxidantes antienfermedad.

La mayoría de los carnívoros también toman demasiadas proteínas (incluso las que no están en la dieta Atkins). Según la Organización Mundial de la Salud necesitamos alrededor de treinta y cinco gramos de proteínas al día, pero una mujer carnívora típica come alrededor de sesenta y cinco gramos de proteína al día y un hombre, noventa gramos. Necesitamos ingerir algunas proteínas con cada comida pero no siempre es necesario consumir carne para conseguirlo. Si tu comida contiene pescado, lentejas y judías, cereales como el arroz, la quinoa y el bulgar (harina búlgara), huevos, yogur, queso, frutos secos o semillas, probablemente comas ya suficientes.

Pero, ¿Qué pasa si eres un acérrimo consumidor de carne y no soportas la idea de una vida sin un buen asado los domingos? No desesperes, los omnívoros que comen grandes cantidades de fruta y de verdura pueden reducir el riesgo de padecer cáncer entre un cincuenta y un sesenta y cinco por ciento. Y al aumentar la cantidad de vegetales que comes, probablemente comprobarás que reduces de forma natural el consumo de carne.

La Frase:

«Siempre me ha parecido que el hombre no ha nacido para ser carnívoro».

Albert Einstein

 

 

Tomado de: «El dilema vegetariano» por Sally Brown. En: Vive más y Mejor. Técnicas anti-ageing para conservar la salud y la juventud, de la colección 52 Ideas Brillantes de la Editorial Nowtilus, Madrid 2005.

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