“Ahora de bateristas . . .” / Un cuento de Pedrito López

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Un tópico que siempre ha salido en innumerables conversaciones entre músicos es que, a pesar de que existen muchísimas anécdotas, jamás se ha hecho una recopilación escrita. Solo han sido compartidas oralmente, con el riesgo de que se vayan olvidando. En Curadas dejaremos un registro para el disfrute de todos.

Hoy te traemos unas nuevas anécdotas de músicos

Una de las tantas anécdotas cuando toqué en el Juan Sebastián Bar.

Resulta que los músicos podíamos solicitar en caja adelantos en efectivo de nuestros respectivos salarios, lo que llamábamos “sacar un vale”.

Cuando uno iba a cobrar su quincena, la administración del negocio evidentemente descontaba dichos vales y te pagaba el monto restante.

Resulta que uno de los compañeros músicos, el gran baterista Cristobal Pitalúa, había estado sacando vales por mucho tiempo, y virtualmente tenía comprometido su sueldo varios meses por adelantado.

Un día que fuimos a cobrar, quién nos hizo los pagos fue el fallecido socio del JSB, el lusitano Juan Freitas, quién bajo una apariencia sumamente seria era un jodedor de primera.

Al momento de sacarle las cuentas al músico que estaba endeudado, Juan le dijo (imagínenlo con un acento madeirense) “meira Pitalúa, según esta conta voçé o mes que viene pasará a ser propiedade nossa”

Otro cuento fabuloso ocurrió durante uno de los festivales de Jazz que organizaba Oscar Booy en el Celarg en Altamira.

Resulta que en una de las bandas participantes tocaba un extraordinario y prematuramente fallecido baterista que fue Eliázar Yánez (ojo, así escribía él su nombre).

Eliázar al final de un tema se lanzó un macro solo de batería que duró como cinco minutos, llevando al público al climax, y cuando terminó su solo la euforia fue tal que se paró del asiento y lanzó las baquetas hacia el público, el cual ya estaba al borde del paroxismo.

Eliázar, sintiendo el clamor del auditorio tomó otro par de baquetas y continuó con una extensión de su solo de batería, y el público estaba en éxtasis. Al terminar este nuevo solo.

Eliázar lanzó otro par de baquetas al público, y el rugido de emoción fue extraordinario. Cuando la cosa se calmó un poco, Eliázar se bajó de su instrumento, avanzó hacia el proscenio, agarró un micrófono y con su meliflua voz preguntó al público:

“¿quieren que siga tocando?” a lo que el efervescente público respondió en coro “¡Síííí!”. Entonces Eliázar dijo “bueno, entonces devuélvanme las baquetas porque no tengo más”…

Curadas / Pedrito López

Pedrito López empezó desde muy pequeño en la música y no se ha detenido por más de cuatro décadas. Ha desarrollado una dilatada carrera como pianista, orquestador, productor y director. Sus arreglos musicales han sido interpretados por la orquestas nacionales e internacionales y siendo acompañante de decenas de artistas de gran renombre mundial.

Curadas

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