Rape-axe

Rape-axe: Dispositivo antiviolación. Entre el aval y la polémica

//
4 minutos de lectura

No todos tienen idea de qué se trata. El caso es que el objeto se concibió como un método que enfrenta la vulneración de la integridad femenina.

Rape-axe, dispositivo antiviolación. ¿Has oído hablar del tema?

Es un adminículo para ser instalado en la vagina cuyo objetivo es evitar el abuso sexual.

Fue el resultado de un proceso de diseño que se extendió por años, pero su comercialización no es tan conocida aún por el gran público.

Causando heridas en el pene del agresor puede ayudar a su identificación y eventual captura.

Se trata de una especie de tampón con púas que, como dijimos, se inserta en el órgano sexual femenino.

No obstante, su uso ha generado polémica en quienes abordan la peculiar materia.

Veamos como nació.

Rape-axe: Dispositivo antiviolación

Rape-axe: Dispositivo antiviolación. Todo comenzó en Sudáfrica

El Rape-axe es obra de la médico e investigadora sudafricana Sonnet Ehlers.

Originalmente, la iniciativa procede del año 1969, cuando la profesional de la salud atendió un caso de violación.

«Si tan solo tuviera dientes ahí». La facultativa rememora que con esas palabras la víctima hizo alusión al ataque que acababa de sufrir.

«Yo estaba al principio de mi carrera y ese testimonio me impactó. La mujer estaba temblando, con lágrimas, aterrada. Nunca olvidaré lo que después me impulsó a crear el dispositivo», manifiesta la científica.

“Le prometí a esa mujer que algún día haría algo para ayudar a otros en su situación, brindando a las mujeres una mayor oportunidad de escapar de la agresión sexual y llevar al atacante ante la justicia», dice la doctora.

Luego de décadas perfeccionando el aparato, el propósito de la galena concluyó en Rape-axe, invención patentada en 2005, en Ciudad del Cabo, pero que tuvo que esperar hasta el 2010 para cobrar crédito, al menos en ese país.

Durante el Mundial de Fútbol de la FIFA que se llevó a cabo ese año fueron repartidas 30 mil unidades.

Rape-axe: Dispositivo antiviolación

Rape-axe: Dispositivo antiviolación. Artilugio sencillo pero eficaz

El instrumento, que se compone de una vaina de látex, es colocado por la fémina en el interior de su órgano íntimo de la misma manera que un tampón.

En caso de penetración, el pene del violador queda atrapado gracias a dos ranuras dentadas que causan dolor y quedan adheridas al falo.

El violador desiste de su acción y la víctima logra escapar.

El delincuente se ve obligado a acudir por ayuda clínica, puesto que mientras tenga el Rape-axe aferrado a su pene no podrá orinar. Solo una pequeña cirugía logra desprender el aparato.

«Ni siquiera podrá caminar bien. Si intenta quitárselo el Rape-axe se afincará aún más. Sin embargo, no rompe la piel y no presenta peligro de exposición a líquidos», explica Ehlers.

El desenlace del abuso puede contribuir a la identificación del culpable y su ulterior procesamiento jurídico y condena.

Y es que el dispositivo retirado se utilizaría para hacer coincidir el ADN del violador y de la víctima, representando una prueba irrefutable ante cualquier tribunal.

Eventualidades para su uso

La empresa que oferta en el mercado el Rape-axe expone los diversos escenarios de uso del objeto.

“La violación por parte de un extraño, insinuaciones sexuales no deseadas o acoso sexual, profesiones peligrosas para empleados o voluntarios en cárceles e instituciones psiquiátricas».

Se agregan a los casos las violaciones en relaciones de pareja, el abuso de menores, el incesto y la violación de mujeres en las ramas de las fuerzas armadas por parte de camaradas o combatientes.

“También en regiones del mundo donde las mujeres no son tratadas como iguales y no se respetan sus derechos”, enuncia la compañía en su lista de situaciones.

¿Cuál ha sido la reacción publica ante el empleo del dispositivo?

Rape-axe: Dispositivo antiviolación

Lo que la gente dice del Rape-axe

Las opiniones están divididas.

Son muchos los que ponderan los atributos del aparato.

“Si alguien ataca genuinamente a una mujer e intenta tener relaciones sexuales por la fuerza con las mujeres, de todo corazón merece ese castigo», afirma una internauta.

«Amo este producto. Espero que lo apoyen», asevera otra usuaria de las redes sociales.

No obstante, también surgen los que desaprueban la iniciativa. Algunos hombres lo califican como un mecanismo de defensa medieval.

Por su parte, hay mujeres que señalaron que el condón antivioladores le restaba responsabilidad a las autoridades gubernamentales para enfrentar el problema.

«No es una solución a largo plazo y hace que las mujeres sean vulnerables a más violencia por parte de los hombres atrapados por el dispositivo”, aseveran no pocas voces.

“Los temores que rodean a la víctima, el acto de ser agredida, representa una esclavitud a la que ninguna mujer debería ser sometida. No solo presenta a la víctima una falsa sensación de seguridad, sino un trauma psicológico”.

Tal opinión corresponde a Victoria Kaija, miembro del Centro para el Control y Prevenciòn de Enfermedades, de Uganda.

Lo cierto es que mientras la controversia rodea el asunto, el artículo se encuentra disponible para la venta a un precio de 50 dólares.

En paralelo, entidades como Gofundme, plataforma estadounidense de crowfunding o micromecenazgo se interesan también por intervenir en la materia.

Lo cierto es que los promotores de Rape-axe pujan para que cobre mayor presencia en una preponderante materia que afecta la sociedad, mientras se lucha por preservar la integridad de la mujer.

Tomado de Milenio, La República, El Nacional.

También puede interesarte: Grooming, estupro, abuso, violación y otras conductas de bajos instintos.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog