Dependencia emocional

Dependencia emocional: cómo reconocerla y recuperar la independencia

3 minutos de lectura

«Existen momentos de lucidez en los que tenemos claro que no somos felices, pero no somos capaces de romper ese vínculo tóxico».

Dependencia emocional: cómo reconocerla y recuperar la independencia.

«La dependencia emocional es la incapacidad de cortar una relación de pareja, aun cuando es totalmente necesario hacerlo. Es una adicción que genera una necesidad desmesurada e irracional de la otra persona».

La explicación la ofrece la psicóloga española Silvia Congost Provensal.

Dependencia emocional: Vínculo tóxico

La experta en el tema, en autoestima, relaciones tóxicas y conflictos de pareja, dice que en la dependencia emocional  perdemos nuestra libertad, y se vive desde la lucha permanente para que la relación funcione.

«Existen momentos de lucidez en los que tenemos claro que no somos felices, pero no somos capaces de romper ese vínculo tóxico».

Manifiesta que se trata de un problema de salud pública y una de las principales causas de sufrimiento en las relaciones de los seres humanos, calculándose que un tercio de las parejas la sufrirán.

dependencia emocional

«Sabemos que en una relación de pareja jamás hay garantías, pero algunas personas se enganchan, generan vínculos tóxicos con el otro y, sin darse cuenta, empiezan a perder el control de su propia vida».

«Dejan de ser quien era, su vitalidad se apaga, sus ilusiones desaparecen y toda su vida gira en torno a una persona… con la que ni siquiera son felices», afirma la especialista.

Congost es autora de libros como «Personas tóxicas», «Cuando amar demasiado es depender» y «Si duele no es amor».

Expresa que quienes padecen dependencia emocional tienen un concepto mal entendido del amor.

Creen que el amor va ligado siempre al sufrimiento.

Casos de enganche: Dependencia emocional

La especialista refiere tres casos en los que se tiene un enganche emocional hacia la pareja, aunque, aclara, también se puede verificar con un familiar o un amigo.

«Primero, cuando se tiene una relación que ya no está basada en el amor sino en la que solo hay desamor. Tal vez hubo amor en algún momento y funcionó, pero a día de hoy ya no lo hay».

«Lo veo, lo sé y lo siento, pero me autoengaño porque no lo quiero aceptar y pienso que seguro que al final conseguiremos que nuestro vínculo funcione», asevera la experta.

dependencia emocional

«En segundo lugar, casos en los que para que aquello no acabe, uno se va adaptando a lo que el otro quiere o desea».

Acota que con ello la persona se va perdiendo a sí mismo, alejándose de su esencia, de lo que le gusta, y poco a poco uno deja de brillar y se convierte en otro individuo con el que no se identifica.

Y cuando hay maltrato físico o psicológico.

«El maltrato psicológico es el que más cuesta detectar. Supone un proceso de destrucción letal de la autoestima, y está presente en un porcentaje altísimo de relaciones».

«Siempre que hay maltrato de cualquier tipo, deberíamos irnos. Es cuestión de dignidad. Si la perdemos, ya no nos quedará nada».

Dependencia emocional: Recuperar la independencia

Congost destaca que tomar consciencia de lo que nos sucede es de gran importancia porque supone el primer paso en el camino hacia la decisión correcta.

Hacia la recuperación de nuestra independencia emocional.

«Elegir cada día a una persona que no es la adecuada, por miedo y por no ser conscientes de lo que somos y lo que valemos, es el peor pecado que se puede cometer y nos hará profundamente infelices».

La profesional catalana subraya que si hay dependencia no hay amor.

«Pese a que, cuando se está atrapado en este tipo de vínculos tóxicos, uno se repite una y mil veces que sigue en la relación por el inmenso amor que sienten el uno por el otro, eso no es en absoluto cierto».

No es amor

Corrobora que las relaciones de dependencia emocional jamás están basadas en el amor y no funcionarán nunca.

Señala que superar la dependencia emocional puede requerir de ayuda clínica.

«Todos tenemos la capacidad de superar una ruptura de manera sana y recuperar el equilibrio».

«Pero en los casos en los que ha habido dependencia emocional es muy diferente y realizar un proceso terapéutico es una opción es altamente recomendable».

«Si nuestra relación era enfermiza y dañina, al dar los pasos necesarios para superarlo, veremos que en muy poco tiempo nos sentiremos aliviados».

«Y con la certeza de haber tomado la decisión correcta», apunta.

Para romper con la dependencia emocional habrá que vencer el síndrome de abstinencia, la necesidad del otro y los miedos.

«Aun así, todos tenemos la capacidad de superar la dependencia emocional».

«Es un ‘peaje’ que vale mucho la pena pagar si queremos recuperar nuestra esencia y conectar de nuevo con la vida», determina la psicóloga Silvia Congost.

Tomado de Aprendemos Juntos 2030.

También puede interesarte: Aspirar a la felicidad constante es fuente de infelicidad.

¿Te gustó el contenido? Tenemos mucho más para ti. Únete a Curadas haciendo clic en este enlace.

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog