La ONG Transparencia Venezuela publicó una guía práctica con nueve puntos clave orientados a garantizar que las donaciones recolectadas para los damnificados por los terremotos lleguen a sus destinatarios y no sean desviadas.
La guía fue publicada en un contexto marcado por denuncias de presuntos robos por parte de funcionarios públicos y retención de camiones con ayuda humanitaria.
Se trata del «Manual de Transparencia para la recepción y distribución de ayuda humanitaria» que establece como premisa fundamental que ningún recurso debe ingresar, almacenarse, trasladarse o distribuirse sin quedar registrado, identificado, verificable y sujeto a supervisión independiente.
La organización recomienda separar los canales de donación monetaria y en especie, ya que cada tipo requiere controles distintos.
Además, pide registrar la identidad de cada donante con nombre, documento, datos de contacto, país de origen y tipo de donativo, para prevenir lavado de dinero y financiamiento ilícito.
Igualmente, recomienda llevar un inventario digital con fotografías, actas y firmas del donante, transportista y receptor, con controles especiales para medicamentos y alimentos perecederos.
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Separación de funciones
Transparencia Venezuela señala que la separación de funciones es uno de los aspectos más importantes, porque «ninguna persona debe controlar todo el proceso».
Asimismo, «la guía propone una cadena de cinco responsables distintos —quien recibe, quien aprueba, quien almacena, quien distribuye y quien audita—, señalando que distribuir funciones es uno de los controles anticorrupción más efectivos».
Igualmente, alerta sobre señales de corrupción que deben activar alarmas: diferencias entre el inventario físico y los registros, donaciones sin documentación, beneficiarios duplicados, proveedores repetitivos y gastos administrativos excesivos. Y enumera donaciones que deben rechazarse, incluyendo fondos de origen desconocido, medicamentos sin certificación, bienes vencidos y recursos condicionados a beneficios indebidos.
«Si el sistema no puede responder dónde está cada dólar, cada caja, cada medicamento o saco de alimentos, existe un riesgo grave de corrupción», destaca la ONG.