La Fuerza Espacial de Estados Unidos desplegó sistemas avanzados de interferencia de señales y vigilancia espectral para neutralizar las defensas y aislar las comunicaciones en Caracas.
Una investigación publicada por The Wall Street Journal sacó a la luz nuevos detalles técnicos sobre las operaciones militares que derivaron en la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. De acuerdo con el reporte periodístico, el éxito del operativo no solo dependió de la incursión táctica en tierra, sino del dominio absoluto de la guerra electromagnética.
Integrantes de la Unidad Mission Delta 3, adscrita a la Fuerza Espacial de EE. UU. y con sede en la Base Peterson (Colorado), desplegaron tecnología ofensiva y defensiva para crear una «burbuja protectora» en torno a las tropas estadounidenses. Este despliegue bloqueó las comunicaciones satelitales enemigas e impidió la respuesta oportuna de las cadenas de mando del régimen.

Tecnología invisible: «Scout and Shooter»
Entre los recursos clave destacados por el medio estadounidense figura el sistema Bounty Hunter, un dispositivo defensivo encargado de vigilar el espectro electromagnético en tiempo real, identificar alteraciones y localizar el origen de posibles interferencias hostiles.
Este equipo operó en coordinación con inhibidores como el Remote Modular Terminal (RMT) —una unidad compacta de rápido transporte alojada en contenedores— y tecnologías como Meadowlands, capaces de saturar las frecuencias de radio satelitales sin causar daños físicos a la infraestructura. La estrategia se ejecutó bajo la dinámica militar de «explorador y tirador» (Scout and Shooter): mientras unos sensores geolocalizan amenazas en el espectro, otros inhiben de inmediato la transmisión de datos del adversario.
Despliegue relámpago y logística de combate
El sargento técnico Joshua Lomax y la capitana Sofia Parlock, operadores citados por el WSJ, relataron que las unidades de la Fuerza Espacial recibieron órdenes con apenas 72 horas para empaquetar, revisar y embarcar el equipamiento, contando con un margen de 96 horas tras tocar suelo operativo para instalar los sistemas y dejarlos plenamente funcionales.
Tras el cumplimiento de la misión en territorio venezolano, el mismo personal de guerra electromagnética fue redistribuido con carácter de urgencia hacia Medio Oriente en el marco de las crecientes tensiones con Irán, bajo escenarios de alta intensidad y fuego cruzado.
Fuentes militares estadounidenses subrayaron que el control del espectro magnético resulta determinante en la guerra moderna, al garantizar la fluidez en las comunicaciones aliadas mientras se desarticula la capacidad de respuesta y coordinación táctica del adversario.
El siguiente video de WSJ Equipped profundiza sobre las armas electromagnéticas, los sistemas de inhibición de satélites y la tecnología de la Fuerza Espacial de EE. UU. utilizada en las operaciones de Venezuela e Irán:
Por Redacción Curadas
Fuentes consultadas: The Wall Street Journal (WSJ), Diario Versión Final, El Nacional, Panorama Online y reportes oficiales de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos (Mission Delta 3).
Somos Curadas.com Tu compañía en información
Únete a Curadas en tus redes sociales y aplicaciones favoritas
Nos alegra que te guste Curadas y quieras unirte a nosotros. Tienes varias formas de ser parte de Curadas:
- Síguenos en las redes sociales
- Entra a un grupo de Telegram o WhatsApp
- Recibe nuestro boletín en tu correo electrónico
Aquí tienes los enlaces a las redes sociales de Curadas
Recibe nuestro boletín por correo
Si quieres decirnos algo:
- Comenta al final de cualquiera de nuestras publicaciones
- Menciónanos en las redes sociales
- Escríbenos a [email protected]
🗣️ Únete a la conversación
Inicia sesión con tu cuenta de Telegram en un clic para debatir esta noticia con la comunidad de Curadas, libre de spam.