Karina

Karina: «Creo que he dejado una huella indeleble» (+Audio + Video)

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Por Katty Salerno

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Karina, nacida como Cynthia Karina Moreno Elías (Lima, 1968) se hizo famosa muy joven, a los 17 años, con la canción Zapatos de tacón alto. Unos zapatos que la condujeron por un camino que en ciertos tramos ha sido tortuoso, pero también largo y fructífero para deleite de quienes aún tarareamos temas como Sé cómo duele, A quién o Sálvame.

Aunque desde muy niña mostró su gran voz, Karina nunca soñó con ser cantante ni mucho menos famosa. Llegó al mundo de la música de manera casi fortuita. Su hermano mayor, ya fallecido, la llevó a una audición de él en la que ella estaría en los coros, y resultó que poco después la llamaron para participar en un disco como cantante.

El disco “El taller del orfebre”, grabado en homenaje a la visita que realizó a Venezuela en enero de 1985 el papa Juan Pablo II, incluyó el tema Zapatos de tacón alto con el que Karina saltó a la fama. Un hecho que le cambió la vida y que no entendió en ese momento, pero que hoy, con 35 años de vida artística y contando, arroja un balance positivo. “Creo que he dejado una huella indeleble”, aseguró la cantante venezolana en esta entrevista con Curadas.com.

Residenciada desde hace más de 30 años en Estados Unidos, la también compositora y actriz continua al lado de su esposo, el empresario y productor musical brasileño Marcello Azevedo; y se prepara para ver volar del nido a su hija mayor, Yasha Marcela, ya de 22 años y graduada universitaria. Todos acompañan en su proceso de transición de mujer a hombre al menor de la casa, nacido como Hannah y hoy convertido en Xander, próximo a cumplir los 16 años. “Un hombre que muchos quisieran ser”, sostuvo la amorosa madre y mujer.

¿Cuándo eras niña, cómo imaginabas tu futuro?

Nunca soñé con ser famosa. Aunque siempre fui cantante no me veía de esa forma porque ser cantante no es un trabajo, no es un oficio, es algo que uno es, no algo que uno hace. Cuando uno es y lo hace, pues ya son dos cosas bien chéveres que se combinan para vivir de eso, pero nunca pensé que iba a vivir de este regalo. Me imaginaba como una persona regular, porque además me crie en un colegio muy tradicional judío, y me imaginaba casada, con mis hijos. No tenía grandes sueños. Pensé que trabajaría produciendo, creando, porque eso es lo que a mí me gusta, pero no particularmente como cantante.   

¿Eres judía practicante?

Sí, definitivamente. Mi religión es mi pilar, es casi lo único constante en mi vida. Mi fe en Dios y mis tradiciones me mantienen con la convicción de que pertenezco a un grupo, a algo que es más grande que yo misma. Es una formación que le voy a legar en lo cultural y como tradición a mis hijos, un legado que les estoy dejando que me parece bellísimo porque, además, yo disfruto muchísimo de mi religión. La disfruto en las fiestas, la disfruto en las tradiciones. Creo que es una excelente excusa para portarse bien, para hacer cosas bonitas y dejar de herencia a tu familia.

La fe y la espiritualidad no tienen nada que ver con la religión, eso lo tengo muy claro. Respeto todas las religiones, porque Dios es el mismo, simplemente lo llaman diferente, eso es todo. Pero creo absolutamente en Dios, creo que es lo único que me salva de toda esta locura de mundo en que vivimos. He explorado algunas otras en mi camino como ser humano, pero esta es la que más disfruto, la que más me gusta. Siempre me gustó, siempre fui muy tradicional, muy estudiosa. Yo crecí en un colegio ortodoxo, entonces tengo unas bases muy firmes.

Y también mucho sentido del humor…

¡En mi familia somos todos muy ácidos! Esa chispa es por el afán que siempre tuve, desde niña, de llamar la atención. Yo soy muy competitiva. Siempre fui la más pequeña de mi salón y no era la más linda ni era la más esto o la más lo otro, pero sí era la más spicy (picante), la de la sazón, la del chiste. Siempre tuve eso como parte de mi atractivo, porque no tenía otros atractivos que otras chicas tenían.  Creo que esa fue una forma de bandearme y de competir en la vida y de llegar en algunos momentos. Pero eso también está mi familia. Mi hermana, por ejemplo, era sumamente graciosa, pero todos siempre en la misma onda ácida. A todos nos corre por las venas un poco de humor negro. Mi mamá era extremadamente ácida. 

Siempre se te ha considerado una gran artista, con una gran voz, como una persona que lo tiene todo para ser exitosa. Sin embargo, a los 19 años te retiraste. ¿Por qué te “amargó” – así lo dijiste en una ocasión – el éxito que tuviste en tus inicios?

Me amargó porque me fui quedando sin vida personal y eso es muy duro para una muchacha tan joven, sobre todo para una de las de antes, que éramos mucho más inocentes y más limitadas, porque no teníamos esa independencia que las chicas tienen hoy mucho más temprano en la vida. Entonces me fui quedando sin esa vida que yo también quería, que también anhelaba. Esas cosas de la juventud, de la universidad, de los grupos, de salir a la playa, de los paseos, de la guachafita…

Yo empecé a trabajar muy temprano. Una cosa que empezó como una aventura se convirtió en algo muy serio, de mucha responsabilidad, donde estaba involucrado mucha gente. Nunca pensé que iba a llegar tan lejos este accidente, porque yo entré en esto por un accidente. Después es que descubro que cantar es mi pasión, mi llamado en la vida, pero empecé de forma casi fortuita. Entonces, se me transformó la vida y la de mi familia también. Mis amigos dejaron de llamarme y yo dejé de tener una vida “regular”, así, entre comillas (…)

Eso me trastornó un poquito, me dio mucha tristeza, mucho aislamiento. Estuve muy aislada del mundo, muy aislada de las cosas cotidianas, de las cosas normales y yo quería ser una persona normal. Me fui a Israel, empecé a viajar y a tratar de recuperar esa vida. Pero también muy rápidamente descubrí que lo que no vives hoy, no lo vives más nunca.

La primera vez que me retiré no tenía ni siquiera 20 años. Luego a los 24 me volví a retirar, por otras razones, esta vez de índole contractual. Pero en el momento más álgido de mi carrera, yo me fui; un momento que, hasta hoy, debo decirlo, no he recuperado. He recuperado muchas cosas y he avanzado en muchos otros aspectos de mi vida artística, pero ese momento se perdió. Hoy también soy otra gracias a ese momento y gracias a que me retiré en ese momento, porque soy una persona sana mentalmente.

Pasaron muchos años antes de que yo descubriera también que yo no soy normal, sino extraordinaria, y así se los digo a mi hijo y a mi hija: nosotros nunca vamos a ser normales porque somos extraordinarios y eso viene con un precio.     

Háblame de esa segunda vez que te retiraste.

La compañía disquera para la que yo grababa la vendieron y me quedé como en el limbo. Entonces me dieron la libertad y empecé a buscar otros caminos, otras disqueras. Pero ya el mundo del disco en Venezuela había prácticamente desaparecido, ya no existía esa gran industria del disco en Venezuela y busqué otras avenidas en lo internacional. Estamos hablando de un momento en el que el mercado latino todavía no había hecho el crossover y yo ya vivía aquí en Estados Unidos.

Entonces encontré una oportunidad con una disquera que se llamaba Caiman Records. Estando embarazada de mi hija, hice mi disco nuevo, que se movió un poquito. Yo era una artista nueva y esta disquera también era nueva, entonces tuvieron muchísimos problemas, no entendieron bien cómo era el mercado latino. Era una compañía cuyo dueño era holandés, un señor que además estaba dedicado al negocio bancario. Cerraron la disquera y yo volví a quedar en el limbo. Entonces aproveché este período para criar a mi hija, hasta los seis años.

Después empecé a hacer presentaciones en Venezuela y ese fue como el gran retorno a mi país. De ahí hasta hoy no he parado de hacer shows en vivo, que han sido magnánimos. Celebré mis 25 años con varios artistas, con Ilan, Kiara, Guillermo, y empecé a hacer yo mis propias producciones. Y desde ahí no he parado. Luego hice un disco que se llamó Siempre Karina y luego otro que se llamó De pie, pero ya bajo el formato independiente. Ese ha sido el recorrido hasta ahorita. 

¿A qué público te diriges ahora? Uno te tiene como un gran referente de la música juvenil, porque te diste a conocer en un momento en que eras muy joven y llegabas al público joven. Pero y ahora, ¿a quién le cantas?

¡A esos mismos! (Risas). A esos mismos que ya crecieron y ya no son tan jóvenes, igual que yo. Y obviamente a un público que no conozco pero que sí me conoce y que me ha heredado porque, efectivamente, soy un referente de la música hispana y lo puedo decir con muchísimo orgullo y muchísima autoridad.

¿Qué estás haciendo en este momento en el aspecto profesional? ¿Cómo te ha tratado la pandemia?

La pandemia me ha dado el chance de escribir, he escrito más canciones. Ya se empiezan a reactivar las cosas, lo que nos dará chance de producir lo que yo hago más, que son los conciertos en vivo. Ya empezamos tímidamente a hacer conciertos pequeños y muy pronto, en junio, tendremos uno más grande que se llama Venezuela es Mujer, un concepto que ya tiene cuatro años conmigo. También, inspirado en un concierto que se hace en México desde hace 10 años, que se llama GranDiosas, lo estamos reactivando. Así vamos, reactivando los espectáculos en vivo y seguimos haciendo música. 

¿Cómo lograste finalmente reconciliar ambas vidas, la personal y la profesional? ¿Cómo ves hoy el éxito en tu vida?

Yo creo que el éxito parte del hecho de que tengo esas dos vidas que es realmente una, porque son simplemente secciones de mi vida. Yo nunca pensé que tenía esa capacidad dentro de mí de ser mamá, eso me abrió un mundo diferente en mí, pero sigo siendo lo que yo soy. Antes de mis hijos yo ya era cantante, como te dije anteriormente, esto es lo que yo soy, y hoy por hoy es lo que también hago.

Pero no hay una separación, está todo mezclado. Yo no puedo dejar de ser una cosa o dejar de ser la otra. Yo no me puedo divorciar de mis hijos, por ejemplo, no puedo dejar de ser su madre, ni quisiera. Ni tengo que dejar de ser nada porque lo puedo tener todo, ya lo he tenido todo antes en la vida y hoy lo puedo volver a tener todo.

Ahora, ¿qué es todo y qué es el éxito? El éxito cada quien lo define de una manera diferente. Para unos es el dinero, para otros es el reconocimiento, para otros es tener la paz… Yo estoy en esa búsqueda, la de tener un equilibrio que todavía no ha llegado; pero sigo peleando por un lugar en el mundo del disco y sigo peleando por tener una familia sana, por tener un poco de todo. Yo creo que todas las mujeres lo queremos tener todo, y además merecemos tenerlo todo porque somos capaces de eso.          

¿Alguna vez buscaste ayuda profesional para resolver tus dudas?

He buscado en diferentes momentos diferentes personas, coach y terapeutas, justamente ahorita tengo uno. Hubo un momento decisivo, hace muchos años, cuando estaba muy joven. En ese momento hubo una persona que me ayudó a pasar la depresión por esto de la fama, en mi primer retiro, cuando no estaba haciendo lo que yo amaba y eso me produjo una gran tristeza porque me quedé sin mi vida personal y también me quedé sin carrera porque así lo decidí yo. Ese fue un tránsito oscuro pero bien importante en mi vida. Luego, el momento en que mi hijo hace la transición, tuvimos que pasar por un proceso de terapia y de orientación que fue decisivo para todos nosotros. No tengo problema en buscar ayuda porque a veces no somos capaces solos, y creo que parte de la inteligencia emocional de la gente es buscar ayuda.   

Has dicho que tu nuevo tema Me quiero coincide con una de las etapas más relevantes de tu vida personal.

Yo he utilizado emociones personales para transmitirlas como artista. Ese es el caso de Me quiero. Esta canción es la traducción de un momento importante en mi vida donde empiezo a entender el amor propio y empiezo a concientizar que ese es el amor más importante de mi vida y así tiene que ser, no solo de la mía, sino de cada quien. Así como tú te quieras, vas a querer a los demás. Como tú te quieras, a ti te van a querer. Y como tú te quieras y te respetes y te disfrutes y te perdones, así va a ser la relación del mundo contigo. Creo que ahí se basa este nuevo nivel de conciencia en mi vida, porque yo siento que carecía un poco de este amor propio que hoy sigo cultivando, porque el amor propio no se termina.

Los últimos años han sido muy duros para ti. Perdiste a tu padre, a tu hermana, a tu mamá y te separaste de tu esposo. Estás apoyando a tu hijo en su proceso de transición de mujer a hombre, lo que, me imagino, debe ser difícil, particularmente por la falta de experiencia tanto para ti como para él. Aun así, me atrevo a preguntarte si crees en la felicidad.

La felicidad es un conjunto de momenticos, no es un movimiento rectilíneo uniforme. No es ¡laaa felicidaaad! (Risas). No es una nota constante, suspendida, no; son muchas notas. Y está compuesta, como un piano, de teclas blancas y teclas negras. Por eso, esos dolores tremendos también nos dan la oportunidad de disfrutar aún más de los otros momentos, los de alegría. A veces damos por sentado que nos merecemos todo el tiempo esos momentos de luz, cuando en realidad a veces hacen falta los momentos de oscuridad para poder apreciar la luz, definitivamente.

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Cuéntame algo de esos momentos bonitos que también has tenido en tu vida.

Cada vez que me monto en un escenario y se llena el espacio y se venden todos los boletos porque la gente los sigue comprando y me sigue queriendo, para mí es un gran éxito… Es muy gratificante continuar, que la gente te acepte, que la gente te quiera, que te escriba. Eso, para mí, es uno de los más grandes triunfos que he tenido. Yo tengo más de 35 años en esto y se dice rapidito, pero no es fácil. En este mundo de hoy, que es desechable, permanecer a través del tiempo creo que es uno de los éxitos más importantes en mi vida. Y hoy, que lo entiendo y lo aprecio, mucho más aún, pues.

¿Qué es gratificante? Que se hagan versiones de mis canciones en todos los géneros, que no haya un concurso de voz o de música donde nunca falta alguien que cante A quién o Sé cómo duele. Yo creo que he dejado una huella indeleble y eso es importantísimo. Y tengo una vida también, gente que me quiere, tengo a mis hijos sanos. Estoy agradecida de respirar, de estar viva tanto en el aspecto profesional como en lo personal, sobre todo hoy que nos está matando la falta de aire, literalmente. Que no me haya dado covid es lo más gratificante del último año; que mis hijos estén bien, que estén saludables.

Estoy aquí, estoy viva, tengo todavía el entusiasmo, las ganas. Hay unos días en que tengo menos entusiasmo y menos ganas que otros, pero eso es natural. Pero aquí sigo, sigo de pie, como dice mi canción, y eso es lo más importante: que sigo de pie.   

Siempre has sido muy abierta con tu público. Tu vida personal nunca la has escondido. ¿No te molesta que la gente te pueda atacar o que te juzgue distinto a lo que eres?

No, no me molesta. Yo he sido una persona pública desde muy temprana edad. Soy muy querida y respetada, pero creo que es porque también me lo he ganado. También tengo un pedazo de mi vida que es absolutamente privado y que no comparto, pero creo que lo que he compartido es positivo, es bueno. La experiencia de mi hijo, que creo que es lo más sonado en los últimos tiempos, pienso que es importante porque es una experiencia que ha ayudado a muchísima gente y se hizo también de esa manera, no de una manera amarillista o vulgar o agresiva.

La forma como tú compartes lo que quieres da mucho que decir y así la gente lo recibe. Hay gente que quiere hacer de su vida un circo. Yo quiero hacer de mi vida un libro que la gente pueda leer y se pueda interesar y aprender a través de lo que yo he vivido, de mis experiencias. He sido una comunicadora a través de mis canciones y también a través de mi comportamiento y de mi vida. Creo que he sido ejemplo para muchas cosas, entonces no me arrepiento en lo absoluto y no me da miedo en lo absoluto. He sido atacada algunas veces. Hay gente que es muy mala, a esa no le paro; hay otra que es muy ignorante, y a esa me dedico y la trato de convencer y conquistar con miel más que con vinagre.   

¿Cómo va el proceso de transición de Xander?

¡Xander es un tipo sumamente elevado y futurístico! Mucho más avanzado que cualquiera de nosotros, empezando porque es de otra generación. Para la nuestra, esto es algo absolutamente inédito. Yo no sabía de ningún caso parecido, entonces tuve que educarme, aprender, leer mucho y prepararme, al igual que toda la familia. La parte más difícil ha sido la de dejar ir un pedazo de uno, aunque él siempre me dice que no ha cambiado, que es la misma persona, es solo una cuestión de forma. Pero uno los ve diferente y hay que hacer unos ajustes como en el nombre, por ejemplo.

Durante 10 años lo llamé de una forma y lo concebía de una forma y pensé que iba a ser alguien que no era. Por ejemplo, yo pensé que iba a ser lesbiana, porque mi conocimiento llegaba hasta allí. Pero tener disforia de género es algo muy muy diferente. Él se ha transformado, finalmente, en un hombre, en un varón.

¿Cómo lo han tomado sus amigos y sus compañeros de clase?

Él no le para mucho a los ataques, es muy muy avanzado en eso, tiene grandes amigos, muy buenos amigos que lo conocen desde antes de su transición y lo aceptan. Creo que el rollo es de nosotros, que venimos de otro tiempo, pero no para ellos, que son muchísimo más avanzados, tienen mucho más acceso al mundo y son mucho más fluidos en el conocimiento, tienen un mundo infinito que nosotros nunca tuvimos, somos mucho más limitados. Por eso esta gente es más flexible, más dada a experimentar, al cambio… Nosotros somos más cuadrados, más resistentes al cambio y nos cuesta todo un poquito más porque venimos de otro tiempo. Él ha sido el maestro y el capitán de este barco y ahora es el hombre que muchos quisieran ser.     

¿Ya es definitiva la decisión tuya y de Marcelo de divorciarse o siguen intentando salvar su matrimonio?

¡Seguimos intentándolo! (Risas)

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1 Comment

  1. Excelente la entrevista a Karina. Una de mis cantantes preferidas de todos los tiempos, ya que me identifico con todo lo que canta. Para mi Karina no pasará nunca de moda. El tema «Me quiero» está genial. Felicitaciones Karina, Gran Cantante y Excelente persona.

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