Ricardo Montaner en las Vivencias de Milagros S. Castro

5 minutos de lectura

Cuando se inició el boom de la presentación de los cantantes venezolanos por parte de las disqueras Sonorodven y Sonográfica, en los años ochenta, uno de los que atrapó mi atención fue, sin duda alguna, Ricardo Montaner.

Aunque toda esa generación de artistas tenía una historia previa a la fama que estaba descubriendo, la de Montaner siempre me agradó y cautivó.

Por eso, cuando lo conocí me di cuenta que era un ser humano muy especial. Siempre risueño, extrovertido y con hermosos sentimientos. Esto lo pude comprobar muchas veces, porque cada vez que visitaba Barquisimeto por promoción o presentaciones, yo estaba allí para recibirlo con una enorme sonrisa.

La sonrisa después del autógrafo..

Primera gira promocional

Y para mí fue lo máximo cuando tuve el privilegio de recibirlo por primera vez en mi oficina, en el Diario El Informador de Barquisimeto, a mediados del año 1987.

Una semana antes, mi amigo Alfredo Raben, promotor artístico de Sonorodven, me llamó para darme la extraordinaria noticia que Ricardo Montaner visitaría los medios de comunicación de Barquisimeto para seguir promocionando su primera producción discográfica, que lleva su nombre.

Confieso que me alegré muchísimo, porque tendría la oportunidad de conocer a ese joven que llegaba del Zulia para conquistar a toda Venezuela con sus canciones, su estilo y su talento.

Ya me había comentado un grupo de amigos y colegas que viven en Maracaibo, que Montaner había trabajado con mucho empeño para proyectarse como una de las nuevas figuras musicales. Y gracias a su perseverancia grabó algunas canciones.

Así como también que era muy solicitado como uno de los favoritos para iniciar los espectáculos de diversos artistas de renombre nacional e internacional, que se presentaban en escenarios zulianos. Incluso, en otras regiones del occidente venezolano.

El primer encuentro con Ricardo Montaner

Cuando Ricardo llegó a mi oficina, muchos de los compañeros de trabajo le dieron una cordial bienvenida. Y con su amplia sonrisa, agradeció con lindas palabras.

Recuerdo que cuando nos sentamos para conversar, le encantó que en una de las paredes estaba el afiche con la foto de Franco de Vita, Karina y él con sus respectivos Premios Ronda, por la proyección de sus nacientes carreras musicales.

Le gustó tanto el detalle que cuando mi amigo y reportero gráfico Julio Colmenarez nos tomó la tradicional foto del recuerdo, quiso que fuese al lado del afiche. Comentó que sería un doble recuerdo y muy bonito.

Y le tomé la palabra, porque los conservo con mucho cariño. Esta es la muestra que lo certifica.

Con Ricardo Montaner en El Informador.

Hablar y reír

Durante ese encuentro, lo que hicimos fue hablar y reír. Era como si nos conociéramos de toda la vida. El Montaner de hoy, reflexivo y espiritual, ya comenzaba a manifestarse. Y yo disfrutaba sus comentarios, anécdotas y proyectos.

A partir de ese momento, acordamos que cada vez que visitara Barquisimeto, nos encontraríamos para conversar y compartir. Y afortunadamente fue así, mientras trabajé en el diario El Informador.

Nuestro querido aliado fue Alfredo Raben, a quien quiero un montón y tengo mucho que agradecer en esta etapa profesional, que recuerdo con tanto cariño.

Muchas visitas a la capital larense

Después de esa entrevista, Ricardo Montaner visitó varias veces Barquisimeto. Y yo ahí, en primera fila. Bien sea para promocionar sus producciones discográficas o para cantar y bailar en sus conciertos en el Anfiteatro “Oscar Martínez” del Complejo Ferial.

Montaner en concierto en Barquisimeto

Recuerdo que ya era una tradición comenzar las giras nacionales en la capital larense, porque la experiencia afirmaba que era una garantía de éxito. Y eso era importante para Montaner y para otros artistas.

Por cierto, uno de los espectáculos musicales que recuerdo con mayor agrado es el que compartió con nuestra Reina del Rock, Melissa. Realmente fue extraordinario. Con un derroche de talento, alegría e innumerables canciones. De verdad, es inolvidable esa presentación de dos de los Líderes.

Como recuerdo de esa noche, tengo una foto que captó mi compinche farandulero Julio Colmenarez en ese concierto de primera. Y que ya había publicado en mis Vivencias con Melissa

Concierto de Montaner y Melissa en el Anfiteatro de Barquisimeto.

“Superar obstáculos para llegar a la meta”

A mediados de 1989, Montaner llegó a Barquisimeto para presentar otro de sus espectaculares conciertos. Esa vez, tenía el tiempo “medido”. Por lo que cuadramos el encuentro en el mismo Anfiteatro “Oscar Martínez”, durante la prueba de sonido.

Por supuesto, acepté la propuesta y me fui con mi inseparable Julio para que captara los momentos más interesantes con su inseparable cámara. Aquí esta la prueba.

Una animada conversación en el Anfiteatro de Barquisimeto.

Entonces pensé que sería breve la entrevista, tomando en cuenta que la prueba de sonido lleva su tiempo. Pero al contrario, nos dio tiempo de hablar y hablar. Fue increíble.

¿Por qué?

Pues, porque más que una entrevista, fue una conversación entre amigos. Lo más gratificante para mí ha sido que aún tomo la historia de algunas de sus vivencias como una enseñanza: “No importa el número de obstáculos que te presente la vida, el reto es superarlos para que puedas llegar a la meta”.

Y con ejemplos de su vida, me ilustró el significado del refrán popular que afirma que “el que persevera, vence”. Y que él estaba en ese camino, en esa nota.

Lo que me resultó sumamente interesante es que en esta conversación, Ricardo Montaner siempre dejó claro que ese era su norte. Superar obstáculos. Me comentó que fueron innumerables, enormes. Pero al final, llegó a una de las principales metas, al firmar como artista exclusivo de Sonorodven.

Sin embargo, esa meta era un nuevo comienzo. Debía iniciar un nuevo recorrido con otro tipo de obstáculos que también debía superar. Y ya había derribado algunos con el éxito de su primera producción discográfica, que le permitió una proyección nacional. Ya en 1989, con otros dos discos, inició su proyección internacional.

Y así, con cada disco, con cada gira, con cada composición, con cada proyecto.

Mayor proyección de Ricardo Montaner

La otra parte de la conversación, estuvo dedicada a sus éxitos musicales. Ya en ese año, 1989, había presentado tres producciones musicales y su proyección traspasaba las fronteras venezolanas.

Sus canciones eran cantadas por sus seguidores en América Latina. Esos temas que se incluían en los discos Ricardo Montaner, Ricardo Montaner 2 y Un Toque de Misterio.

Y así comenzó a interpretar canciones propias y de otros que aún integran su “baúl musical de sentimientos” con las baladas éxitos de sus primeros tres álbumes: Yo que te amé, Ojos Negros, Vamos a dejarlo, Necesito de ti, Yo que te amé y Extraño sentimiento, Tan enamorados, Solo con un beso, y Tu piano y mi guitarra (a dúo con Alejandro Lerner).

Todas son mis favoritas.

Mi admiración a través de los años

El tiempo pasó y decidí cambiar de ambiente profesional para incursionar en el periodismo institucional en otra empresa. Montaner siguió su exitoso camino por escenarios internacionales. Lamentablemente, nunca más lo vi, pero siempre estuve pendiente de su evolución artística.

Todavía me encanta y no olvido sus palabras.

Espero que la vida me permita reencontrarme con el Ricardo Montaner de hoy, más maduro y espiritual, lo cual admiro mucho.

Por estas cosas, para mí es una nota compartir estas vivencias con este afamado cantautor… Uno de mis favoritos.

Hasta la próxima.

Saludos y bendiciones.

Milagros S. Castro

@milicas33

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Recientes de Blog