Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo
Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo

Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo (4ta entrega)

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La esencia de un problema latente y prolongado (Continuación)

Tomando en consideración los diferentes factores y enfoques presentados en los artículos anteriores, como parte de la problemática existente actualmente entre Venezuela y la República Cooperativa de Guyana para la recuperación del Territorio Esequibo, cuyo espacio geográfico le pertenece históricamente a Venezuela, se agrega el hecho que por la estrecha relación del territorio con la plataforma continental que genera en forma continua la costa esequibense hacia los espacios acuáticos del océano Atlántico, le corresponde por Derecho las aguas intermedias entre alta mar y la tierra; es decir, doctrinalmente es la continuación del territorio, “…pero sumergido y que finaliza en alta mar, motivo por el cual, contiene la posesión total sobre las aguas territoriales”.  (Rousseau, 1966, p.471)

Adicionalmente, el Estado venezolano ejerce jurídicamente su soberanía sobre la población existente dentro del espacio geográfico integral que constituye los distintos elementos del dominio estatal, y en conjunto, forma el ámbito de competencias territoriales del Estado, siendo ello conocido como soberanía nacional. Y para ello, la República Bolivariana de Venezuela coloca a la máxima autoridad con todas sus atribuciones y facultades que requiere para el ejercicio de la soberanía nacional, a objeto de garantizar la proyección generacional, el bienestar social, salvaguardar la independencia, la libertad, la democracia participativa y la integridad territorial.

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Y esta se ejerce de acuerdo a lo establecido en el Artículo 11 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999): “…en los espacios continental e insular, lacustre y fluvial, mar
territorial, áreas marinas interiores, históricas y vitales y las comprendidas dentro de las líneas de base recta que ha adoptado o adopte la República; el suelo y subsuelo de éstos; el espacio aéreo
continental, insular y marítimo y los recursos que en ellos se encuentran, incluidos los genéricos, los de las especies migratorias, sus productos derivados y los componentes intangibles que por causas naturales allí se hallen. …Sobre los espacios acuáticos constituidos por la zona marítima contigua, la plataforma continental y la zona económica exclusiva, la República ejerce derechos exclusivos de soberanía y jurisdicción en los términos, extensión y condiciones que determinen el Derecho Internacional Público y la ley. Corresponden a la República los derechos en el espacio ultraterrestre suprayacente y en las áreas que son o puedan ser patrimonio común de la humanidad, en los términos, extensión y condiciones que determinen los acuerdos internacionales y la legislación nacional (p.91) (el subrayado es nuestro).

El acceso de Venezuela al océano Atlántico constituye un factor de vital trascendencia estratégica para el flujo independiente de la economía nacional, a través de la interconexión geográfica existente con el río Orinoco; en este sentido, Guyana ha pretendido reducir la aspiración venezolana en cuanto a la ampliación del litoral para obtener mayor proyección en el océano Atlántico,
a través del trazado de la línea geográfica establecida unilateralmente desde la costa este de Venezuela (Punta Playa) para la delimitación de las áreas marinas y submarinas que genera el espacio geográfico integral del Esequibo, intentando dejar en entredicho el acuerdo de delimitación de los límites marinos que fueron firmados, reconocidos y trazados entre Venezuela y Trinidad & Tobago: “…desde la óptica geoestratégica, podemos asumir el concepto de proporcionalidad como la forma equitativa y justa de que cada territorio ribereño del Espacio Atlántico de las Guayanas, pendiente por delimitar (definido por la frontera marítima establecida entre Brasil–Francia el 30 de Enero de 1981 y la frontera marítima establecida entre Venezuela y Trinidad & Tobago el 18 de Abril de 1990), disponga de un espacio marítimo correspondiente, en proyección de soberanía y jurisdicción hasta Alta Mar. No se puede aceptar que mediante ejercicios cartográficos, se pretenda desconocer el derecho irrenunciable que, en un espacio marítimo sin interferencias geográficas de ninguna especie, tiene el litoral marítimo del Estado Delta Amacuro de proyectarse de manera equitativa hasta la Alta Mar (Dirección General Sectorial de Fronteras, 1996, p. 17) (el subrayado es nuestro).

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En su búsqueda de fortalecer las relaciones internacionales, Guyana ha puesto en práctica derechos de explotación de los recursos existentes sobre el espacio geográfico integral esequibense, al otorgar concesiones petroleras, permisos para la explotación forestal y de pesca a otros Estados, detenciones a embarcaciones pesqueras venezolanas al realizar faenas en las aguas territoriales
en reclamación y, explotación de los recursos existentes sobre el territorio en disputa.

Producto de métodos, políticas y soportes jurídicos basados en amplios pero rígidos pensamientos, el Estado venezolano ha coadyuvado insuficientemente en la obtención de resultados que permitan fortalecer el ámbito geográfico como contexto de la defensa integral y, el declive de teorías y métodos que favorecen de hecho la proliferación de otras proposiciones que emergen, no
prosperan y desaparecen de manera indolora.

Bajo este contexto, la solución sobre esta problemática suscitada entre Venezuela y Guyana, requiere la voluntad de ambas Naciones, en cuanto el análisis, revisión y posibles alternativas por alcanzar a través del entendimiento la reivindicación del espacio integral venezolano en el Esequibo, dado que el escenario existente, converge en la racionalidad de distintas ideologías, tradiciones, culturas y prioridades. Marinovic (1991), expresa al respecto: “…nos encontramos en pleno proceso de reformulación de la idea de lo alternativo. En parte, el bloqueo de las salidas transformadoras de la sociedad han obligado a complejizar la mirada sobre el cambio, a arbitrar nuevos criterios para justificar la crítica e investigar con nuevos instrumentos los modos de  reproducción de la dominación”. (p. 99) (el subrayado es nuestro)

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La justa e indiscutible devolución a la República Bolivariana de Venezuela del espacio geográfico integral esequibense, así como los derechos geohistóricos que la respaldan, constituyen uno de los objetivos establecidos como interés vital de la Nación, así como habilita la garantía del ejercicio pleno de su soberanía y la salvaguarda de la integridad territorial, planteado en la aplicación del Acuerdo de Ginebra de 1966 que enmarca como condición y exigencia, el uso de la dinámica, objetiva y amplia búsqueda por “la solución práctica”.

En este sentido, se ha resaltado la trascendencia de esta problemática inmersa en el ámbito geográfico del interés nacional, con el propósito que el Estado venezolano visualice, proponga y ejecute estrategias coherentes y válidas ante la comunidad internacional y la República Cooperativa de Guyana, cónsonas con las realidades del entorno geopolítico internacional, sustentado y acorde a las visiones que han venido surgiendo sobre la relevancia del mar para el futuro de la humanidad, y sobre el soporte jurídico relacionado con la posible delimitación de los espacios acuáticos del Océano Atlántico, en particular las referidas de manera continua a la costa del Esequibo, incluyendo a éste último como parte integral del proceso.

De allí, surgen interrogantes que previa investigación exhaustiva, intentarán en los próximos escritos originar respuestas en términos concretos, explícitos, claros y precisos, que se ajustarán a profundizar sobre el por qué “el Laudo Arbitral de París de 1899” es definitivamente nulo e irrito y, el Acuerdo de Ginebra de 1966 lo reafirma concediendo reconocimiento a la reclamación venezolana; también, se plantearán las perspectivas actuales para la República Bolivariana de Venezuela en torno a la territorialidad sobre la frontera geohistórica que conforma la estructura espacial esequibense. Sustentado en todo ello, se analizará el por qué se requiere en esencia la firme voluntad de afrontar el problema de la reivindicación del espacio geográfico esequibense, salvaguardando la integridad territorial del Estado venezolano.

Otra interrogante complementaria se centrará sobre las variables en el escenario geopolítico, que permitirían afrontar la reivindicación integral del territorio y los espacios acuáticos, resaltando en principio la trascendencia estratégica de incorporar el mar (Océano Atlántico) como interés vital a la reivindicación integral del espacio geográfico venezolano.

MAPA No. 03

TRAZADO UNILATERAL DE LOS LÍMITES DE GUYANA EN EL OCÉANO ATLÁNTICO (L)

MAPA No. 03

LEYENDA:

L.T&T.-V: Límite geográfico entre Trinidad & Tobago con Venezuela, en la que Guyana envió nota de protesta doce años después del Tratado, manifestando su desacuerdo.

A.G.: Línea geográfica que trazó Guyana unilateralmente en 1977, intentando reducir el acceso de Venezuela al Océano Atlántico.

 

 

José Chachati Ata

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