Cómo controlar la ira

Cómo controlar la ira y el enojo según Séneca y otros estoicos

21 minutos de lectura

La ira es uno de los siete pecados capitales definidos por La Iglesia Católica medieval para ayudar a sus fieles a controlar sus más bajos instintos.

Aprende cómo controlar la ira

Los otros seis pecados capitales son la gula, la soberbia, la lujuria, la pereza, la avaricia y la envidia.

Trastorno mental o enfermedad

La ira no es un trastorno mental, ni una enfermedad, aunque si se experimenta de forma constante, o muy frecuente e injustificada, puede ser síntoma de un problema mayor que necesita ayuda de profesionales.

Según Wikipedia, la ira es un sentimiento o una emoción, un estado emocional caracterizado por sentimientos de enfado.

La hostilidad durante la ira demuestra una valoración negativa de los demás.

Ira, cólera, enfado, rabia, enojo o furia es una emoción que se expresa a través del resentimiento o de la irritabilidad, y su peor parte es la violencia que desencadena.

La ira afecta las relaciones

Por supuesto que la ira puede afectar las relaciones con otras personas, destruir amistades, familias, sociedades, e incluso acabar con corporaciones y gobiernos, pues líderes iracundos pueden tomar las peores decisiones y hacer que ocurran daños irreversibles.

Y la rabia afecta la salud

La ira puede ser perjudicial para la salud debido a que aumenta la presión sanguínea y altera el ritmo cardíaco. 

Siendo así, puede causar la muerte a personas que sufran de la tensión, del corazón, o con problemas cardiovasculares en general.

Así que no es exageración decir que alguien se murió por una rabia que agarró.

La ira fuera de control puede terminar en violencia verbal y física

La ira también puede causar la muerte propia o de terceros por medio de la violencia descontrolada, pues un ataque de rabia puede llevar a una persona a hacer cosas que no haría estando en calma, como golpear, asesinar o suicidarse. 

La persona iracunda también puede manejar (conducir en algunos países) descontroladamente, y otras acciones irresponsables, poniendo en riesgo su vida y la de otros.

Así que los efectos físicos de la ira incluyen aumento del ritmo cardíaco, de la presión sanguínea y de los niveles de adrenalina y noradrenalina, y perder el control, son cambios que pueden ocasionar accidentes y hasta crímenes. 

La ira puede tener muchas consecuencias físicas y mentales

La ira es una elección y un hábito. Es una reacción aprendida ante la frustración y a resultas de la cual te comportas como preferirías no hacerlo. De hecho, la ira profunda es una forma de locura. Se es loco cuando no se puede controlar el propio comportamiento.

Wayne Dyer

“La rabia es un ácido que puede hacer más daño en el recipiente en el que se almacena que en cualquier otra cosa en que se vierte”.

“Contra la ira, dilación”.

Séneca

En su ensayo respecto a la ira llamado «De ira», el pensador estoico romano Séneca, argumenta que la ira es la pasión más destructiva y que «Ninguna plaga ha costado más cara a la raza humana».

Esto lo demostró con su propia vida, pues la perdió por los caprichos de Nerón, un emperador desquiciado e iracundo. 

Por qué evitar y controlar la ira

La ira es una emoción peligrosa y controlarla trae grandes beneficios

Basándose en su retórica y usando ejemplos históricos del horrible reinado de Calígula con anécdotas, bromas y elocuencia, Séneca escribió respecto a los peligros a los que nos expone la ira, y concluye que es algo tóxico. 

Además, nos eleva con una visión beatífica del camino alternativo: el perdón y la compasión, valores que resuenan con las éticas cristiana y budista. 

Los pensamientos de Séneca sobre la ira tienen más de dos mil años, pero son relevantes hoy, pues el discurso violento infecta cada vez más el debate público.

Ya sea que busques crecimiento personal o sabiduría, encontrarás ambas cosas en los consejos de  Séneca contra la ira.

Séneca escribió “De ira” o «Sobre la ira» dentro del contexto del estoicismo, tendencia filosófica que buscaba guiar a las personas fuera de una vida esclavizada por los vicios, a la libertad de una vida caracterizada por la virtud. 

Esto se puede lograr aprendiendo a controlar las pasiones, siendo la ira clasificada como una pasión.

Para aquellos que preguntan si la ira es un sentimiento o una emoción: es ambas cosas, y según los estoicos, también es una pasión.

Y una pasión es un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Es una reacción intensa de entusiasmo y deseo por algo. 

Cuando estamos bajo los efectos de la ira, nos encontramos apasionados, es decir, llevados por la pasión.

Como estoico, Séneca creía que la relación de las pasiones con la razón es que las pasiones surgen en una mente racional como resultado de una mala percepción o comprensión de la realidad. 

Una pasión es una creencia defectuosa, y se produce cuando la mente equivoca los valores de las cosas.

Acciones principales contra la ira según Séneca

Séneca recomienda dos acciones principales contra la ira: 

  • Que no nos enojemos, es decir, resistir la ira.
  • Que no hagamos nada malo cuando estemos enojados.

Además, Séneca ofrece algunos consejos prácticos para el control y la prevención de la ira que te compartimos más abajo.

Para los estoicos, la ira era contraria a la naturaleza humana y la venganza se consideraba un mal, lo que explica el énfasis de Séneca en la prevención de la ira. 

La ira descontrolada engendra locura

Séneca

Séneca sostuvo que el propósito principal de la filosofía es proporcionarnos pautas para vivir una vida enriquecida, tranquila, virtuosa y significativa. 

Con este fin, escribió muchos ensayos y cartas que abordan diversas facetas del camino estoico, entre los más notables, su ensayo “Sobre la ira” o “De ira”.

“Algunos de los hombres más sabios tienen en la llamada ira una breve locura: porque hay síntomas distintivos que marcan a los locos, como un aire audaz y amenazador, una frente sombría, una cara severa, un caminar apresurado, manos inquietas, cambio de color. respiración rápida y fuerte, por lo que estos mismos síntomas se ven en los hombres bajo el hechizo de la ira”

-Séneca

Embriagados de rabia

Séneca muestra una percepción sutil: la mayoría nos enfadamos de vez en cuando, así como podemos emborracharnos de vez en cuando. Pero para la persona irascible, la ira es parte de su sistema, de la misma manera que el alcohol es parte del sistema de un alcohólico.

La ira no ayuda ni siquiera cuando parece necesaria

Una de las observaciones más reveladoras de Séneca es que la ira no es útil ni siquiera en las guerras o batallas, porque el iracundo es propenso a la temeridad, y mientras trata de poner a otros en peligro, no se protege a sí mismo contra el peligro.

La ira puede controlarse con sabiduría

Uno de los consejos de Séneca sobre el manejo efectivo de la ira es tan sencillo como esclarecedor:

Supón que te despiertas con energía y caminas por la calle sonriendo, sintiendo la alegría de vivir. Así vas proyectando tu euforia y tu sentido de bienestar a los demás. Entonces, sin darte cuenta, te muestras demasiado optimista. 

Y puede que para alguien que esté lidiando con sus propios problemas, o que tenga resaca por beber alcohol o consumir drogas, o simplemente está de muy mal humor, tu felicidad resulta ofensiva. Entonces te insulta.

En realidad no hay motivo para que reacciones igual pues su comportamiento tiene muy poco que ver contigo personalmente.

Tú venías feliz, y eso le molestó. Es su problema. No es tu responsabilidad. Trata de resolverlo sin caer tu también en la ira.

La ira, si no es reprimida, es frecuentemente más dañina para nosotros que la herida que la provoca.

Séneca

Si sientes ira con frecuencia, sigue leyendo.

Algunos consejos para manejar la rabia y controlar la ira:

  • Prevención: evita la ira en lo posible. Las cabezas calientes están expuestas a la ira.
  • El optimismo en exceso no ayuda porque hace que te crees falsas expectativas y que esperes que todo salga bien, y la vida no funciona así. Entiende que la vida es cuesta arriba. Los problemas y las dificultades son parte del camino.
  • No te enojes por cosas pequeñas, sin importancia. Y casi nada merece la ira.
  • Antes de enojarte, piensa en los errores que tú cometiste. Por lo general pensamos en los errores de los demás, pero olvidamos, obviamos o perdonamos los nuestros. Piensa “yo podría haber hecho eso” antes de enojarte por algo que tu pudiste haber hecho.
  • Recuerda que como dijo Séneca, la mejor cura para la ira es la demora. Date tiempo para enfriarte antes de actuar con rabia.
  • Esto no es un consejo, es un hecho, ya ya lo dijimos antes pero vale la pena repetirlo: la ira no sirve de nada.
  • Otra vez Séneca: la primera regla es no enojarse, la segunda es detenerse, esperar, demorar la reacción.
  • No te juntes con personas que te disgustan.
  • Siempre que puedas, tómate las ofensas a la ligera, como si fueran una broma.
  • Lucha contigo para vencer tu enojo.
  • No te des más razones falsas para seguir con rabia o aumentar la rabia. Es decir, no le eches leña al fuego.
  • Mantén una voz calmada. Sócrates hablaba en voz baja y la gente sabía que estaba molesto cuando hablaba así.
  • Perdona.
  • Hazte fuerte. Piensa cada día “¿Qué defecto superé hoy?”
  • Agradece.

Un par de preguntas para reflexionar:

¿Por qué deberías tener rabia y desperdiciar tu vida, cuál es el punto?

¿Por qué no tener una vida pacífica?

Séneca dijo “Todos somos hombres malos, viviendo entre otros hombres malos. Aprendamos a perdonarnos unos a otros». 

Quizá lo de “malos y buenos” es un concepto un poco descontinuado, inocente, anacrónico, y tenemos que entender que las reflexiones de Séneca tienen miles de años.

Entonces quizá es mejor parafrasearlo: “Como personas que somos tenemos defectos y debilidades, viviendo entre otras personas con defectos y debilidades. Aprendamos a perdonarnos unos a otros».

La idea es que aceptemos nuestra propia humanidad y nos elevemos por encima de esta fuerza destructiva que lleva a los hombres, las naciones y las culturas a la ruina inminente. 

“La ira es una locura breve”, y “ninguna plaga ha costado más cara al género humano”

La ira y la prosperidad ¿qué tal?

Séneca pensaba que la prosperidad fomenta el mal humor, ya que observó que las personas prósperas son más propensas a la ira.

La ira y la violencia

No falta evidencia de que la ira puede apoderarse de la mente de quien se ha entregado a ella y volverla contra toda cordura, resultando en una violencia brutal. 

A diferencia de cualquier otra pasión, la ira puede apoderarse de todo un estado o grupo. Ataca no solo a quienes va dirigida, sino también a la persona que la alberga. 

Debido a su irracionalidad e intensidad, fácilmente hará que uno se exceda, ya que lo inclina hacia la violencia pura y descontrolada. 

Nadie está exento

Después de dejar más que claro los males que causa la ira, Séneca afirma que nadie está a salvo de ella. 

Los que están tranquilos son tan propensos a ser víctimas de su ira como los que están irritables y se enojan fácilmente. 

Con esto en mente, recuerda cómo puedes controlar la ira:

  • En primer lugar, considera todas las cosas horribles que se han hecho bajo influencia de la ira. Uno debe aceptar que la ira es algo malo antes de decidir evitarla.
  • En segundo lugar, entiende que la ira y la sed de venganza son simplemente una admisión de dolor y prueban que cierta acción te perturbó y te robó la paz.

Baja tus expectativas y tendrás menos necesidad de controlar la ira

La ira a menudo es causada por la decepción. Y la decepción sucede cuando se espera mucho y se recibe poco.

Para evitar la decepción, espera poco de los demás, o al menos ten claro que todos podemos fallar.

Cómo reconocer que viene un ataque de ira

La ira tiene síntomas y señales: el pulso se acelera, la cara se sonroja, los músculos se tensan. Si aprendes a reconocer estos signos, te será más fácil evitar o controlar la ira.

Algunas personas conocen las condiciones en las que se dispara su mal humor: falta de sueño, hambre, sed, celos, competitividad (específicamente no saber perder), o la presencia de alguien que no les agrada.

Si ya sabes qué es lo que dispara tu ira, trata de evitarlo. Si es hambre, come, si es sed, bebe, si es sueño, haz una siesta.

Fake it until you make it (finge controlar la ira hasta que sea verdad)

Séneca afirma que si uno reprime su ira y hace un esfuerzo por mantener un comportamiento físico tranquilo y sereno, su mente pronto se adaptará a la calma que presenta en el exterior.

El problema con la ira es que se enciende por una determinada acción, y la única razón para ello es la forma en que esa acción te hace sentir. 

Es una tontería enojarse por algo que en realidad apenas merece respeto, pero ese suele ser el caso.

Séneca sugiere que es mejor, entonces, no desperdiciar tu vida en esta pasión, porque es una locura.

  • Acepta los problemas de la vida y sopórtalos con calma y dignidad.
  • Da la bienvenida al juicio y tómate el tiempo para juzgarte a tí mismo al final del día.
  • Revisa todas tus acciones y encuentra lo que necesitas mejorar. 

Si estás enojado, puedes apaciguarte dejando que tu ira se desvanezca. Hazlo o quizá te sorprenderá un problema más grande. 

Es decir, caes en ira por algo que resulta ser una tontería comparado con algo que sucede justo después. Porque así es la vida. Y ahí puedes dejar de sentir rabia para sentirte ridículo y avergonzado.

Valar Morghulis

La idea principal es no perder el tiempo con una pasión tan viciosa como la ira, porque aunque no te des cuenta, la muerte siempre está cerca.

Y la muerte que es la gran democratizadora, pues nos trata igual a todos, te hará ver que muchos malos ratos no valieron la pena.

Esfuérzate en ser amable contigo y con los demás. La ira puede despertarse en todas las personas por igual.

Sea lo que sea, es algo de lo que hay que librarse.

Entre la rabia acumulada, y la adrenalina y los cambios dentro del cuerpo, uno quedará atrapado en sus propias acciones aunque no las dicte él mismo; su ira lo hace. 

Algunas características de la ira (Conoce a tu enemigo)

  • Es fuerte y negativa, por lo tanto, causa un daño que nunca se justificaría si no se estuviera bajo su influencia. 
  • Hace que uno se exceda y actúe injustamente.
  • Puede ser disparada por cualquier cosa, y cualquiera que sea la causa, por lo general ni siquiera es digna de rabia.

Lo que hace que uno se enoje solo depende de uno mismo. Se enciende por una sola acción, y no considera las razones o motivos de la acción. 

Por lo general la ira no tiene base sobre la que sostenerse, más bien es vacía. 

Por qué los estoicos piensan que la ira es siempre irracional

Séneca demuestra su desaprobación de expresar ira hacia los menos competentes cuando describe el comportamiento irracional de mostrar agresión a los animales. 

Consideró estúpido a un jinete que despreció a un caballo porque desafíó sus órdenes pero obedeció las órdenes de otro jinete, porque el caballo es incapaz de decidir su sumisión hacia un jinete o el otro. 

Solo se somete debido a la habilidad de cada jinete. Así como un caballo no desafía voluntariamente las órdenes de un jinete, tampoco un niño premedita su desafío. 

La ira proyectada hacia los niños a menudo es en vano porque no tienen la edad suficiente para discernir cómo se han equivocado, o para comprender las ramificaciones de sus malas acciones.

Sin embargo, tales travesuras infantiles no solo se manifiestan con los jóvenes, sino que a menudo se pueden observar en adultos. 

Cómo piensan los estoicos que podemos controlar la ira en nuestras vidas

Creían que la práctica persistente sobre cualquier vicio ayudaría al individuo a superar cualquier mal hábito o debilidad.

Un individuo modesto puede ser capaz de ejercer su voluntad sobre la ira, pero los ferozmente robustos están dotados de una disposición para ser valientes y a menudo recurren a afirmarse con ira.

Séneca había observado que los personajes que son inherentemente galantes tienen una inclinación hacia la ira, pero sugirió que a menos que tales individuos tomen la iniciativa para domar su brutalidad, sus características nobles serán reemplazadas por la imprudencia y la temeridad.

Reconoció que estos individuos están naturalmente dispuestos a exhibir tanto valentía como ira, pero insistió en que estas características se oponen entre sí y, en última instancia, una dominará a la otra.

Si eres macho o hembra alfa, te costará más controlar la ira. Lo dijo Séneca.

Tales argumentos de razón son comunes en este ensayo sobre la ira del gran estoico romano a quien, después de años de obediente servicio al Estado, el emperador Nerón le pidió que se suicidara. Y Séneca accedió tranquilamente cortando sus venas para desangrarse hasta morir.

Algunos consejos prácticos para evitar o controlar la ira

Piensa antes de hablar

En el calor del momento, es fácil decir algo de lo que luego te arrepentirás. Tómate unos minutos para ordenar tus pensamientos antes de decir algo. 

También permite que otros involucrados en la situación hagan lo mismo.

Sé sabio al elegir a tus amigos

Las personas con las que te juntas a diario tienen un impacto positivo o negativo en tu vida, por lo que debes elegir a tu amigo con cuidado.

Una investigación realizada por David McClelland, psicólogo social de la Universidad de Harvard, afirma que las personas con las que nos juntamos habitualmente determinan hasta el 95 por ciento de nuestro éxito o fracaso en la vida.

Séneca, el filósofo estoico, se dio cuenta de esta verdad hace miles de años cuando dijo: “Escoge hombres que sean honestos, tolerantes y que tengan autocontrol, del tipo que no despierte tu ira y sin embargo la tolere.

Reconoce los factores que te hacen perder el control de la ira

No debes rodearte de amigos que desencadenen tu ira o te provoquen si sabes que eres propenso a la ira.

Y a veces hay que desvincularse de algunos amigos. Sé que a veces es difícil, especialmente cuando te acostumbras, incluso cuando son tóxicos.

Pero es importante mantener el control sobre tu vida y recordar que el objetivo es lograr la tranquilidad mental.

Para esto, necesitas tener buenas relaciones, incluidas amistades y familiares.

Por lo tanto, esfuérzate por rodearte de personas que traigan más alegría o tranquilidad a tu vida en lugar de generarte más miseria y caos.

Detecta tus disparadores

¿Cómo te sentías antes de explotar? ¿Tenías hambre? ¿Tenías sueño? ¿Ya estabas de mal humor? ¿Por qué?

El que busca encuentra

Séneca también aconseja resistir el impulso de ser curioso si se quiere mantener la mente en paz.

Es una triste verdad: incluso si las personas más increíbles te rodean, si tienes curiosidad por escuchar lo que dicen sobre ti, puedes caer en desesperación o al menos perderás la tranquilidad mental.

En tu relación amorosa, si tienes curiosidad por leer los mensajes de tu pareja, porque piensas que se está escribiendo con otra persona de forma romántica, ten en cuenta que podrías leer mensajes que te causarán celos, y los celos pueden terminar en ira. 

Si no confías en esa persona, quizá es mejor terminar la relación antes de llegar a un episodio de ira durante el cual puedas hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Es decir, si tu objetivo es mantener la calma, evita buscar información que te va a desesperar.

Expresa tus molestias cuando estés en calma

Una vez que te calmes, expresa tus preocupaciones.

Tan pronto estés pensando con claridad, expresa tu frustración de manera asertiva pero sin confrontación. 

Expresa tus preocupaciones y necesidades de forma clara y directa, sin herir a los demás ni tratar de controlarlos.

No busques motivos para enfadarte

A veces actuamos como si la ira es una fogata y nosotros le ponemos más y más leña. No le eches leña al fuego.

No te des tanta importancia

Siempre nos estamos dando demasiada importancia a nosotros mismos. 

Vivimos en un mundo de comodidades y lujos, que eventualmente nos debilita, nos vuelve blandos y sensibles, o crecemos mimados y con altas expectativas de las cosas del mundo, y luego nos enojamos cuando esas expectativas no se cumplen.

No seas de cristal

A veces nos molestamos cuando extraviamos cosas, cuando se nos atraviesan otros conductores, cuando alguien se nos adelanta en una cola, o cuando hacen una broma inapropiada sobre nosotros.

En esos momentos, la ira nos hace sentir perversamente bien. Nos hace sentir libres. Pero todas las incomodidades son parte de la vida, y si nos enojamos cada vez que no se cumplen nuestras expectativas, seguramente viviremos bravos.

Usa la visualización negativa

Los estoicos formularon una práctica llamada visualización negativa para lidiar con los desencadenantes diarios de la ira.

Consiste en visualizar el peor de los escenarios y todas las cosas que pueden salir mal para estar preparados para lo que pueda venir, y para estar agradecidos si esas cosas no suceden.

Por ejemplo, supongamos que odias que en tu casa preparen carne, porque decidiste dejar de comer animales.

Eso está muy bien pero en tu casa los demás miembros de la familia siguen comiendo carne. Y eso te da mucha rabia. Entonces visualiza que llegas a casa y huele a carne, y están comiendo carne.

Corre la simulación en tu mente, que para eso también sirve la imaginación.

Esta técnica la usan los deportistas (en su forma positiva por lo general) para ejecutar en su mente una acción una y otra vez.

Nunca busques razones para el enojo

En cambio, busca razones para la tranquilidad, para tener la mente en paz.

Haz ejercicio

La actividad física puede ayudar a reducir el estrés. Si sientes rabia, sal a caminar o a correr, o realiza cualquier actividad física que te agrade.

Usa el humor autocrítico

El humor autocrítico es una práctica en la que te insultas a ti mismo incluso peor que el insultador.

Por lo tanto, al convertir un insulto en una broma, eventualmente evita que el insulto eche raíces en tu psique o tenga control sobre tu mente, donde te hará experimentar una angustia innecesaria.

Al reírte de un insulto, implicas que no te tomas en serio al insultador y sus insultos. Esto menospreciará a la persona que te está insultando y le negará el dominio sobre la situación.

Por lo tanto, es una respuesta que probablemente los frustre profundamente. Por lo tanto, una respuesta humorística a un insulto puede ser mucho más eficaz que un contrainsulto.

Como dijo Epicteto: “Lo que importa no es lo que te sucede, sino cómo reaccionas ante ello”

Para controlar la ira, toma un descanso

Los tiempos de espera no son solo para los niños. Toma descansos breves durante los momentos del día que tienden a ser estresantes. 

Unos momentos de tranquilidad pueden ayudar a sentirse mejor para manejar lo que se avecina sin irritación o enojo.

Practica la autorreflexión todos los días llevando un diario

Y aquí hay otra estrategia de manejo de la ira de Séneca, nos recuerda que “Todos nuestros sentidos deben estar entrenados para adquirir fuerza; son por naturaleza capaces de resistir, con tal de que la mente, que debe ser llamada diariamente a rendir cuentas por sí misma, no persista en socavarlos.”

Llevar un diario puede ayudarte. Y llevar un diario no es solo para niños y mujeres. El estoicismo y el diario son muy buen combo. Es bueno reflexionar siempre sobre tu día para ayudarte a prepararte para el día siguiente.

Por lo tanto, cuando reflexiones sobre tu propio carácter y acciones, comprenderás mejor cómo piensas y qué te provoca emociones negativas.

Llevar un diario ayuda a controlar la ira

Comienza hoy mismo manteniendo tu diario actualizado. Si tienes problemas de ira, puedes usar el diario específicamente para registrar tus enojos. Será una herramienta útil para rastrear tus experiencias de rabia y describir las situaciones que te molestan.

Esfuérzate en reflexionar sobre tus actividades diarias y determinar las situaciones que te molestan y anota también cómo te sentías antes de la ira. ¿Estabas ya de mal humor? ¿Por qué?

Para que el diario sea más útil, hay información peculiar que querrás registrar para cada evento, como: ¿Qué fue lo que provocó la situación? ¿Qué pasó que te dio dolor? ¿Quién o qué te hizo sentir estrés? ¿Qué pensamientos pasaban por tu mente? ¿Cómo te sentías justo antes?

Y luego puedes escalarlos en una escala de, digamos, 0–10; ¿Qué tanta rabia sentiste?

El objetivo del diario es ayudarte a identificar patrones de comportamiento y elementos recurrentes específicos que realmente te molestan o te hacen enojar.

Con la autorreflexión diaria, probablemente comprenderás cómo experimentas la ira y planificarás estrategias para hacer frente a tus emociones de maneras más productivas.

Identifica posibles soluciones que te ayuden y te enseñen cómo controlar la ira

Además de notar qué fue lo que te hizo enojar, trabaja también para resolver el problema en cuestión. 

¿Te molesta la habitación desordenada de tu hijo? Cierra la puerta. ¿Tu pareja llega tarde a cenar todas las noches? Programa las comidas más tarde en la noche o no la esperes. Come en soledad y disfrútalo. 

Además, comprende que algunas cosas simplemente están fuera de tu control. Trata de ser realista acerca de lo que puedes y no puedes cambiar. 

Recuerda que la ira no arreglará nada y de paso, podría empeorarlo todo.

Asume tu parte usando afirmaciones que comiencen con «Yo»

Criticar o culpar a los demás solo puede aumentar la tensión. En vez de eso, utiliza declaraciones que comiencen con «Yo» para describir el problema. 

Cuando lo hagas, usa el respeto y la especificidad.

Por ejemplo, di «Yo estoy molesto porque te levantaste de la mesa sin ofrecerte a ayudar con los platos» en lugar de «Nunca haces las tareas de la casa».

No guardes rencor

El perdón es una herramienta poderosa. Si permites que la ira y otros sentimientos negativos desplacen los sentimientos positivos, es posible que te absorba tu propia amargura o sentido de injusticia. 

En pareja, perdonar a alguien que los enojó podría ayudarlos a ambos a aprender de la situación y fortalecer su relación.

Recurre al agradecimiento

El agradecimiento es a la vez una acción y un sentimiento. Si agradeces todo lo bueno que tienes, obligatoriamente harás un inventario de las cosas positivas en tu vida. Se sabe que el agradecimiento es un antídoto contra varios sentimientos negativos como la tristeza y la insatisfacción. Ayudará también en caso de rabia.

Te recomendamos este artículo al respecto

Usa el humor para liberar tensiones y controlar la ira

Aligerar el ambiente puede ayudar a disipar la tensión.

Usa el humor para ayudarte a enfrentar lo que te enoja y, posiblemente, cualquier expectativa poco realista que tengas sobre cómo deberían ir las cosas.

Sin embargo, evita el sarcasmo, ya que puede herir sentimientos y empeorar las cosas.

Practica habilidades de relajación: tan sencillo como contar hasta diez. O hasta cien.

Cuando tu temperamento estalle, pon a trabajar tus habilidades de relajación. Practica ejercicios de respiración profunda. Imagina una escena relajante o repite una palabra o frase que te tranquilice, como «tómatelo con calma». 

También puedes escuchar música, escribir en un diario o hacer algunas posturas de yoga, lo que sea necesario para fomentar la relajación.

Date cuenta cuando necesitas ayuda

Aprender a controlar la ira puede ser un desafío.

Busca ayuda para los problemas de rabia si tu ira parece estar fuera de control.

Es mejor buscar ayuda antes de hacer cosas de las que te arrepentirás, por ejemplo, lastimar a tus seres queridos o meterte en problemas con un extraño.

Conclusiones

La ira es inevitable. Todos luchamos contra ese sentimiento y sobre todo contra los errores que nos hace cometer. 

Recordemos tres estrategias importantes:

  1. Evitar la ira
  2. Manejarla una vez llegue
  3. Estando en calma, pensar en cómo reaccionaríamos en caso de ira

Los estoicos propusieron ideas y técnicas increíbles que son muy útiles para controlar la ira y tienen más de dos mil años de vigencia. Úsalas.

Si practicas los consejos de Séneca y otros métodos que pueden ser efectivos para ti, es probable que controles tus emociones de rabia.

La dicotomía del control es un concepto estoico sorprendente. Se basa en dividir todo en estas dos categorías: 

Las cosas que dependen de ti, y las cosas que no dependen de ti.

Solo con eso es probable que vivas con más armonía. Aunque no hay garantías; si mantienes el enfoque, puedes mejorar notablemente.

Fuentes

  • Séneca De ira
  • Clínica Mayo

https://www.mayoclinic.org/healthy-lifestyle/adult-health/in-depth/anger-management/art-20045434

https://medium.com/stoicism-philosophy-as-a-way-of-life/anger-management-strategies-from-the-stoic-philosopher-seneca-f6bc4e8ff0ca

  • Recomendación de Tim Ferris: How to Keep Your Cool: An Ancient Guide to Anger Management

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