Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo
Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo

Venezuela: Rumbo a la recuperación del Esequibo, VIII Fase – 94ta. entrega

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(Continuación)

Habiendo culminado el escrito anterior con base a la reacción del Gobierno de Guyana sobre la posición asumida recientemente por Venezuela, en la que se había exacerbado el silencio de la Corte Internacional de Justicia y del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, por el incumplimiento del Gobierno de Guyana como firmante del Acuerdo de Ginebra de 1966, el suscrito manifestó que el Estado venezolano debe continuar en legítimo derecho, ejerciendo sus actividades en cuanto al ejercicio de la soberanía en los espacios acuáticos del Esequibo, así como, debería seguir utilizando su poder situacional y táctico en una escalada de protestas y reclamos a nivel internacional, sobre el descalabro del Gobierno guyanés, en querer apropiarse de los recursos que le pertenecen a todos los venezolanos, mediante el otorgamiento de concesiones a otros países.

Fue por ello, que cerré dicho escrito expresando que una cosa era asumir el rol de la diplomacia como vía adecuada para la solución de los temas internacionales, y otra era hacer el papel de pendejos frente a este agravio que en definitiva ha venido lesionando los intereses de todos los venezolanos, intentando lacerar nuestra integridad territorial. Y ello no lo escribí para conformar una tendencia amarillista ni nada por el estilo, como Sí lo ha venido haciendo el Gobierno de Guyana en contra de Venezuela, mientras que se ha favorecido a nuestras costillas extrayendo los recursos que nos pertenecen en la región del espacio geográfico integral del Esequibo. Y a las pruebas me remito.

En este contexto, el Presidente actual de Guyana, Irfaan Ali, reiteró recientemente que la Corte Internacional de Justicia (CIJ), es el mecanismo más adecuado para resolver la disputa que mantiene su país con Venezuela, siendo ello ratificado luego de las conversaciones mantenidas con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (O.E.A.), Luis Almagro, en el que resaltó el apoyo de todo el espectro político de Guyana sobre la controversia actual con Venezuela, después que el Gobierno nacional y la oposición en la ciudad de México unieran sus posiciones sobre el tema en cuestión; así mismo, expresó, que el Gobierno guyanés considera que el acuerdo entre el Gobierno de Venezuela y la oposición sobre el Esequibo amenaza su soberanía, además de enfatizar que la disputa territorial no es una ficha de negociación para resolver los conflictos internos de Venezuela; de hecho el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país complementó dicha afirmación, agregando: “Guyana no puede usarse como un altar de sacrificio para el arreglo de las diferencias políticas internas de Venezuela. Si bien el gobierno de Guyana da la bienvenida a un acuerdo dentro de Venezuela, otro que desafía el Derecho y el proceso internacional, no es una base para la mediación”.

No debemos olvidar que las tensiones entre ambos países se originaron desde que Guyana decidió abiertamente y sin ningún tipo de escrúpulos, generar toda provocación necesaria que le diese la espalda al Acuerdo de Ginebra de 1966, y así, decidió inconsulta y arbitrariamente otorgar concesiones a la compañía ExxonMobil, para exploraciones y posterior explotaciones de crudo allí existente, extrayendo actualmente unos 120.000 barriles por día de dicho recurso en el bloque marítimo Stabroek, correspondiente a los espacios acuáticos de la región en disputa, mientras que a través del Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (O.N.U.), dicho gobierno manipuló la situación a raíz del fallecimiento del último Buen Oficiante, para elevar el caso de la controversia con Venezuela sobre el espacio geográfico integral del Esequibo ante la Corte Internacional de Justicia, sin haber agotado otros mecanismos, tal como lo establece el Acuerdo de Ginebra de 1966, buscando con ello, una sentencia definitiva y vinculante para reforzar que el Laudo Arbitral de 1899 es válido y vinculante para ambas partes.

Volviendo al tema en cuestión sobre el ámbito petrolero que conformó una de las banderas de acción del Gobierno Guyanés, es necesario recordar que en el caso de Venezuela, la primera delimitación de áreas marinas y submarinas que tuvo lugar a nivel mundial, fue la que se realizó entre nuestro país con Gran Bretaña en el año de 1942, coincidiendo ello con la Segunda Guerra Mundial, y en dicha delimitación se definió el fondo marino en el Golfo de Paria ubicado entre Trinidad y Venezuela, considerando que ya en ese entonces se había descubierto petróleo en esa zona marítima, y que dicho recurso se encontraba compartiendo el subsuelo marino de ambos países, pero además de ello, la ubicación de dicho hidrocarburo se hallaba en una zona marítima de baja profundidad, hecho que le permitiría a los ingleses realizar operaciones de extracción con mayor facilidad y rapidez; adicionalmente, es necesario considerar que el Tratado de Límites de áreas marinas y submarinas entre Gran Bretaña y Venezuela, fue la base que incentivó a que Estados Unidos desde 1945, estableciera la posibilidad de sustentar que los países con acceso al mar, pudiesen explotar la plataforma continental correspondiente que se extendiera más allá de su mar territorial, es decir, hasta una profundidad de 200 metros, equivalente al punto donde se inicia el talud continental.

En este contexto, luego de la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966, entre Gran Bretaña, Guyana y Venezuela, el Gobierno guyanés inició desde el principio, una posición conflictiva, ofensiva y hasta irrespetuosa contra Venezuela, evadiendo las posibilidades de llegar a un entendimiento sobre la controversia existente; de hecho, tomando en cuenta apenas los hechos ocurridos en el siglo XX, puede visualizarse claramente la tendencia del Gobierno de Guyana, en la que el 17 de junio de 1982, el Canciller venezolano José A. Zambrano Velasco, en el discurso pronunciado ante el Congreso Nacional expresó:

“… No cabe duda que, analizado con la mayor objetividad, el Protocolo de Puerto España ha justificado su existencia. Ante el pueblo guyanés ha quedado claramente demostrado que su permanente crisis económica y social no deriva, como quiso hacerlo creer su Gobierno, de un pretendido acoso venezolano. La perpetuación del régimen personalista existente en Guyana, en medio de acusaciones de manipulación electoral ha ido erosionando ante la Comunidad Internacional la imagen inicial, cuidadosamente cultivada, de una dirigencia patriótica recién llegada a la independencia, empeñada en la defensa de su país frente a un vecino codicioso. La paciente y serena actuación de Venezuela ha contrarrestado los intentos de configurarle una imagen de agresor y una sostenida acción diplomática ha hecho conocer ante los países del mundo los fundamentos de elemental justicia de la reclamación venezolana y la disposición permanente de nuestro país de alcanzar soluciones razonables por las vías pacíficas.” (el subrayado es nuestro)

El 02 de agosto de 1982, a través de la comunicación Nº DG-401, el Ministro de Relaciones Exteriores venezolano, informó al Secretario General de la O.N.U. que el 18JUN1982, recobró plena aplicabilidad el Acuerdo de Ginebra del 17FEB1966, sin embargo, ese mismo día, el Gobierno de Guyana no aceptó las negociaciones directas entre las partes y sugirió el arreglo judicial por la Corte Internacional de Justicia; en contraposición, el 30 de agosto de 1982, el Gobierno de Venezuela, mediante Nota GM–185, rechazó la proposición del arreglo judicial propuesta por el Gobierno de Guyana, y le invitó a negociar sobre las bases más amplias, a la búsqueda de una solución satisfactoria para el arreglo de la controversia.

El 20 de septiembre de 1984, en la comunicación del nuevo Ministro de Relaciones Exteriores venezolano para ese entonces, Isidro Morales Paúl, dirigida al Ministro de Relaciones Exteriores de la República Cooperativa de Guyana, Rashleigh Jackson, le advertía sobre el otorgamiento de concesiones para explotación petrolera en la Zona en Reclamación:

… Por otra parte, si bien el Gobierno de Venezuela ve con complacencia cualquier actividad que tienda al mejoramiento económico y social de Guyana, al propio tiempo resulta pertinente, dentro del clima de cordialidad que ha caracterizado las relaciones entre ambos países, que el Gobierno de Guyana considere la preocupación que ocasiona la realización de convenios con participación de terceros, dentro del área de reclamación…(el subrayado es nuestro)

El 20 de marzo de 1985, luego de varias reuniones e intercambios, el Representante Diego Cordovez, presentó una propuesta oficiosa, consistente de una Comisión Mixta de cinco miembros, la cual luego de ser sometida a un período de análisis, las conclusiones de las consultas llevadas a cabo, nacionalmente y con asesores extranjeros por la Cancillería Venezolana, resultó no conveniente a los intereses nacionales:

… resultaba inaceptable para Venezuela, se inclinaba hacia una solución de tipo jurídico, excesiva discrecionalidad del Secretario General de la O.N.U. y el funcionamiento del procedimiento escapaba al control de las partes. (el subrayado es nuestro)

El 12 de agosto de 1987, se lleva a cabo unilateralmente por el Gobierno de Guyana, la firma del Acuerdo entre la Agencia de Recursos Naturales de Guyana y las Compañías LASMO de Inglaterra y BROKEN HILL PROPIETARY de Australia, para la exploración y explotación petrolera costa afuera de la Zona en Reclamación.

El 17 d junio de 1988, el Gobierno de Guyana otorgó unilateralmente concesiones para la exploración petrolera a las compañías estadounidenses Guyana Exploratión LTD y Petrel Petroleum Corporation, en un área costa afuera, adyacentes a las costas del Esequibo de aproximadamente 12.450 Km 2.

El 18 de junio de 1988, el Gobierno de Guyana suscribió un acuerdo con la empresa estadounidense HOMESTAKE MINING COMPANY, para conducir actividades exploratorias auríferas en tres áreas de la Zona en Reclamación. (Peter´s Mine, Akaiwong y Dizier Creek)

El 22 de junio de 1988, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela mediante comunicado de prensa reitera su posición ante las concesiones otorgadas para la exploración y explotación de hidrocarburos en las áreas marinas y submarinas de la Zona en Reclamación:

“El Gobierno venezolano ratifica a todas las partes interesadas que Venezuela no reconoce las concesiones que pudieran ser otorgadas sobre el territorio y la plataforma continental por ella reclamada, y por consiguiente, mantiene la debida reserva para los efectos a que haya lugar.” (el subrayado es nuestro)

El 18 de abril de 1990, se firmó en Caracas el Tratado de Delimitación de las Áreas Marinas y Submarinas, por el Primer Ministro de Trinidad y Tobago (Arthur Napoleón Raymond Robinson) y por el Presidente de la República de Venezuela. Aprobación Legislativa, 23 OCT 90, Ratificación Ejecutiva, 25 OCT 90, Publicado en la GACETA OFICIAL Nº 34588  06 NOV 90:

…a partir de la firma del Tratado, se consolida el interés prioritario de Venezuela de obtener una salida soberana y libre desde la cuenca del Río Orinoco (recurso natural utilizado para el transporte de productos desde Guayana y Petroleros) al Océano Atlántico, sin necesidad de ningún tipo de obstáculos jurídicos o políticos por ejercer plena soberanía sobre la zona en cuestión. El Tratado también prevé el acceso a las 200 millas náuticas y permite la explotación y exploración de aquellas áreas que pertenecen inequívocamente a cada país, y establece una cláusula de unidad de yacimiento a fin de facilitar la solución de problemas que pueden surgir con motivo de la existencia de cualquier recurso compartido…(el subrayado es nuestro)

El 01 de abril de 1991, el Presidente del Gobierno de Guyana, Desmond Hoyte promulgó una Resolución, estableciendo una Zona Económica Exclusiva. Esta Resolución había sido firmada el 23 de febrero de 1991, Este acto administrativo convierte la Zona de Pesca establecida en 1977 en un área donde Guyana reclama derechos de exploración, explotación, conservación y manejo de los recursos naturales y el aprovechamiento de la fuente de energía eólica y marítima. Para abril de ese año, se efectúa en Nueva York una reunión de carácter informativo entre los Gobiernos de Venezuela y Guyana, donde los Ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, y el representante del Secretario de la O.N.U., el Buen Oficiante Allister McIntyre, analizaron las funciones que venía cumpliendo éste. Hubo coincidencia de criterios, al concluir que la gestión estaba basada en los “Buenos Oficios” y no guardaba un carácter “mediador”, como se ha pretendido hacer ver, acordando continuar con el mismo procedimiento.

El 17 de octubre de 1991, el Gobierno guyanés otorgó concesión de 4.126 acres para explotación maderera en la Zona en Reclamación (Distrito Noroeste y Distrito Mazaruni – Potaro) a la empresa surcoreana Barama Company Limited.

El 10 de febrero de 1993, la Compañía SUNKYONG y la empresa canadiense HOMEOIL, informan sobre una asociación para llevar a cabo un proyecto de exploración petrolera en las concesiones otorgadas por el Gobierno guyanés.

El 10 de agosto de 1993, se genera la Nota de Protesta venezolana al Gobierno de la República Cooperativa de Guyana, por el otorgamiento de concesiones petroleras a la empresa Mobil, costa afuera, en las áreas marinas y submarinas de la Zona en Reclamación y del Estado Delta Amacuro:

… En cuanto al primer punto, relativo al otorgamiento de concesiones frente a la costa de la Zona en Reclamación, el Gobierno de Venezuela está plenamente consciente que, en estricto derecho, tales hechos no tienen ningún efecto sobre la reclamación, de conformidad con el Artículo V del Acuerdo de Ginebra de 1966 […]

… En cuanto al segundo aspecto, relativo al límite occidental de las concesiones otorgadas, causa sorpresa y preocupación que, de manera unilateral, el gobierno de la República Cooperativa de Guyana haya adoptado un trazado que conlleva a otorgar concesiones en áreas marítimas que correspondan a la proyección de la fachada marítima que se extiende entre Punta Araguapiche y Punta Playa, y constituye, por ende, zonas sobre las cuales Venezuela ejerce efectiva y plenamente su soberanía y jurisdicción, independientemente de la reclamación, en el mar territorial, la zona económica exclusiva y la plataforma continental, hasta el borde exterior del margen continental que conforma el límite de la jurisdicción venezolana con la Zona Internacional de los Fondos Marinos … (el subrayado es nuestro)

El 24 de agosto de 1995, el Gobierno de Venezuela mediante comunicado de prensa, expresa su preocupación por las consecuencias humanas, ecológicas y materiales que podría tener la represa de desechos tóxicos ubicada entre el Río Omai y la población de Bártica en el Territorio Esequibo:

… El Gobierno de Venezuela, dentro del espíritu que hoy caracteriza las relaciones con la República Cooperativa de Guyana, reitera su firme oposición a esta política indiscriminada de concesiones mineras y madereras, así como cualquier otra acción adoptada por el Gobierno guyanés en el Territorio Esequibo que altere de manera permanente e irreversible dicha región sobre la cual reclamamos soberanía…” (el subrayado es nuestro)

Entre 2 y 3 millones de metros cúbicos de desechos de cianuro caen al río Esequibo.

Entre el 21 y el 23 de julio de 1998, se realizó la visita Oficial a Venezuela de la Señora Janet Jagan, Presidente de la República Cooperativa de Guyana, para tratar diversos temas de cooperación, y la necesidad de negociar un Acuerdo Ambiental sobre el Esequibo dentro del concepto del medio ambiente sustentable. En su intervención en Sesión Conjunta del Congreso Nacional, al referirse a la Reclamación Territorial expresó:

“Estamos comprometidos al examen de todas las iniciativas que contengan la posibilidad de una solución que sea satisfactoria para los pueblos de nuestros países.” (el comunicado es nuestro)

Comunicado Conjunto emitido en ocasión de la Visita Oficial a Venezuela, de la Presidente Janet Jagan:

  1. Los Presidentes evaluaron el Proceso para la Solución de la Controversia Territorial que existe entre Guyana y Venezuela y reiteraron su firme compromiso para resolver pacíficamente la Controversia.
  2. Expresaron su apoyo al Proceso McIntyre.
  3. Ambos Presidentes acordaron que bajo la égida del Proceso McIntyre, Guyana y Venezuela iniciarán negociaciones que conduzcan a un Acuerdo sobre Cooperación Ambiental.
  4. Acordaron adoptar un esquema integral y global para la agenda bilateral.
  5. Se acordó constituir una Comisión Bilateral de Alto Nivel (COBAN) con las Subcomisiones en las siguientes áreas: Política, Ambiente, Comercio y Cooperación Económica, Cultura, Salud, Agricultura y Agro-Industria,
    Transporte y Asuntos Consulares.

Acordaron designar grupos técnicos de trabajo, a través de los canales diplomáticos para identificar áreas específicas de exploración y explotación de los recursos vivos del mar, incluyendo el establecimiento de empresas conjuntas para el procesamiento y mercadeo de esos recursos. Y yo pregunto: ¿Dónde están las acciones conjuntas de esta farsa? De hecho, el 07 de enero de 1999, el Gobierno de Guyana otorgó de nuevo en forma unilateral, una extensión de treinta años más, a la concesión forestal que opera la empresa Willems Timber and Trading Company (WTTC), en un área aproximada de 300.000 hectáreas ubicada en la Región 7 Cuyuní-Mazaruni en el Territorio Esequibo. Asimismo, las partes suscribieron un Acuerdo para el procesamiento y comercialización de madera.

El 21 de enero de 1999, la Empresa coreana-malaya, concesionaria de explotaciones madereras Barama Company Ltd., suscribió un acuerdo con la compañía canadiense Golden Star Resources Ltd., operadora del Complejo minero de Omai, ubicado en la Zona en Reclamación, para iniciar trabajos exploratorios de búsqueda de metales preciosos en el área que la primera tiene en concesión, en el Distrito Noroeste de este país (Región 1 Barima-Waini en el Territorio Esequibo).

El 12 de julio de 1999, se dio a conocer a través del Servicio Informativo de Guyana, que el Gobierno aprobó un plan de extensión a la Compañía Maderera Barama en el Esequibo. El Director de la Oficina de Inversiones de Guyana (GO-INVEST), Sr. Deochand Narain, confirmó que la compañía puede comenzar sacando madera de su nueva concesión de 500 acres, construir un aserradero a Port Kaituma y unas casas de alojamiento sobre el banco izquierdo del río Esequibo que queda a unas 4 millas de la boca del río Supenaam. Dicha inversión se llevaría a cabo en dos etapas, donde más de 700 personas recibirían empleos, totalizando las inversiones de Barama en Guyana a US$ 135 millones.

El 13 de julio de 1999, el Gobierno de Presidente Hugo Chávez, emitió una Nota de Protesta ante Georgetown, como respuesta a concesiones costa afuera, otorgadas a empresas petroleras, CENTURY GY y EXXON, por Guyana, frente al Estado venezolano de Delta Amacuro y en la zona bajo reclamación; así mismo, el 15 de julio de 1999, el Gobierno de Guyana suscribió unilateralmente un acuerdo con la compañía sudafricana “Migrate Mining Ltd (MML)” para el otorgamiento de una concesión a esta firma, para la exploración minera de oro y diamantes en un área aproximada de 8 millones de acres, ubicada en la Sierra Pakaraima, que forma parte de la formación geológica de Roraima, la cual abarca a Brasil, Guyana y Venezuela; el permiso exploratorio abarca una vasta zona en la parte oeste extrema y central de Guyana y se extiende a lo largo de la frontera con Venezuela, pasando por amplios sectores de las Regiones 7 Cuyuní-Mazaruni y 8 Potaro –Siparuni, dentro del Territorio en Reclamación.

El 28 de julio de 1999, la compañía minera local “Roraima Gold Corporation” logró un acuerdo conjunto con la compañía norteamericana Newmont Overseas Exploration LTD, para desarrollar una concesión minera de 13.000 acres en la parte baja del río Cuyuní (Zona en Reclamación por Venezuela); se dio a conocer durante una conferencia de prensa, que Newmont entre otras cosas, gastaría un monto de US$ 5 Millones durante los próximos seis años, y adquiriría un interés del 75%. Se explicó también que el acuerdo conjunto con una compañía de la altura internacional de Newmont, traería credibilidad a los descubrimientos recientes de los empleados exploratorios del Roraima, y asegura a los inversionistas de un programa exploratorio completamente gerenciado y bien financiado. Newmont Overseas Exploration LTD, es una sucursal de Newmont Mining Corporation, la cual extrajo unos cuatro millones de onzas de oro el año pasado de sus operaciones en Norteamérica y en Ecuador, Perú, Brasil y Tanzania.

El 10 de noviembre de 1999, el Gobierno guyanés informó que había concluido las negociaciones con la empresa Beal Aerospace Technologies, respecto a la construcción de una plataforma para el lanzamiento de satélites en el interior de Guyana; y era posible que se firmase el acuerdo en cualquier momento. La empresa estadounidense, que planificaba lanzar satélites comerciales desde un sitio en la Región Nº 1, había enviado los compromisos del Gobierno a sus abogados a fin de asegurar si tales compromisos estaban permitidos dentro de la Ley guyanesa.

El 13 de noviembre de 1999, la compañía North American Resources, INC Ltd (NARIL), inauguró oficialmente una mina de oro de 100.000 onzas en Konawaruk, Región Nº 7. NARIL estaba financiada por la empresa estadounidense South American Minerales Inc., y tenía hasta ese entonces aproximadamente USS 500 MM invertidos en la industria minera local, con 90 empleados para sostener su operación en Konawaruk. La mina Bob Stuzman está ubicada aproximadamente a 30 millas de Madhia y produciría inicialmente de 10.000 a 15.000 onzas de oro anualmente. La concesión de NARIL cubre 75.000 acres de tierra en las áreas de Mazaruni, Cuyuní, Madhia y Kone (espacio geográfico correspondiente a la reclamación venezolana)

Y todo lo mencionado anteriormente, apenas cubre algunos de los acontecimientos propios del siglo XX, y ello como habrá notado el lector, sin tomar en consideración la actuación de mala fe puesta de manifiesto por el Gobierno de Guyana a lo largo de estas dos últimas décadas, en el que está totalmente claro que dicho Gobierno no desea llegar a un entendimiento con Venezuela a pesar de toda la cooperación brindada sin ningún tipo de reciprocidad para con nuestro gentilicio; adicionalmente, no se dispone de asidero alguno que le permita sustentar a ese país que el Esequibo le pertenece, y por ello, acude a su único instrumento jurídico que podría darle cabida a su posición sobre el tema en cuestión, como lo es la validez del Laudo Arbitral de París de 1999, y para ello, debió introducir la demanda contra Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia, dándole con ello la espalda al Acuerdo de Ginebra de 1966, y recibiendo de la empresa ExxonMobil quince millones de dólares para sufragar los gastos requeridos ante el Organismo jurídico internacional.

Mientras tanto, Guyana se ampara ante la comunidad internacional, victimizándose y acusando a Venezuela de amenazar su soberanía, y así ¿se quiere avanzar en este diferendo? Por ello ratifico con los elementos antes señalados, que aun cuando la diplomacia sigue siendo el medio más adecuado para la solución de este tema controversial, mas al no haberse logrado sincerar las relaciones bilaterales, sino todo lo contrario, seguimos una vez más, girando en el mismo círculo, lesionando a conciencia frontal nuestra territorialidad e integridad territorial, como uno de los fundamentos establecidos en el contexto de la seguridad, defensa y desarrollo integral de todos los venezolanos. Si nos jactamos de boca y en el papel que el sol de Venezuela nace en el Esequibo, como lo demuestra realmente nuestra historia, en conjunto con nuestros próceres, y todos cuantos dieron sus vidas a costa de sacrificios en el pasado,…, entonces ya a estas alturas no bastan estas palabras. O es que a los venezolanos nos hace falta todavía más pruebas contundentes?

Por: C/A (r) Dr. José Chachati Ata

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